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Alemania estornuda

Por
  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 28/08/2019 A LAS 02:00
Merkel ha negado que tenga problemas de salud.
La canciller Ángela Merkel.
Hayoung Jeon/Efe

La caída de las exportaciones alemanas en el segundo trimestre, con su mayor descenso en seis años, acerca un paso más la temida recesión técnica en la ‘locomotora’ europea. El país germano debe aprovechar su superávit presupuestario del 2,7% del PIB para acometer nuevas inversiones públicas que neutralicen los ya suficientemente elevados riesgos de recesión en la UE. Está claro que si Alemania estornuda, Europa se resfría. 

El fuerte descenso de las exportaciones registrado en un contexto marcado por la guerra comercial ha sido la causa principal de la contracción del 0,1% del PIB de Alemania, frente al crecimiento del 0,4% de los tres primeros meses del año. De confirmarse la contracción entre los meses de julio y septiembre, la primera economía del Viejo Continente entraría en recesión técnica, pues encadenaría dos trimestres consecutivos de caída de la actividad, por primera vez en seis años. Aunque, después de una década de fuerte crecimiento, un estancamiento o incluso una recesión técnica en esta coyuntura no es motivo de pánico, sí es necesario que las autoridades de Berlín adopten algunas medidas correctoras utilizando el amplio margen de sus finanzas públicas para estimular planes de inversión.

Un estímulo fiscal podría aumentar la confianza y mejorar el crecimiento estructural en los años venideros, a pesar de la escalada del conflicto comercial y la incertidumbre global. Hay que tener en cuenta, además, que la guerra comercial entre EE. UU. y China no es el único problema a la vista. La inestabilidad política en Italia y sus malos datos económicos, la posible salida del Reino Unido de la UE por la vía dura o la falta de gobierno en España son elementos que mantienen en alerta a los mercados, a los organismos internacionales y a los bancos centrales. La estabilidad del conjunto de Europa exige que Berlín suavice sus políticas de austeridad a ultranza.

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