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Opinión

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Lo están poniendo muy difícil

ACTUALIZADA 27/08/2019 A LAS 02:00
En Aragón la ganadería aporta alrededor del 3% del producto interior bruto aragonés.
La ganadería extensiva deja a los animales moverse y pastar  ibrementel

Se critica la ganadería intensiva, la que encierra a los animales en establos en condiciones artificiales, por el sufrimiento que representa para esos seres vivos. Y por las molestias y los daños ambientales que produce su concentración. La ganadería extensiva, la que deja a los animales moverse a sus anchas por el monte y pastar libremente, evita esos perjuicios. Pero hete aquí que al ganadero de campo y de montaña, cuya actividad es ya de por sí dura e ingrata, le complican la vida aún más soltando junto a sus reses a depredadores como lobos y osos. No está claro si cuando un lobo o un oso ataca un rebaño, aterrorizando, hiriendo y matando a animales indefensos, se están violando los derechos de las víctimas. Ni qué responsabilidad le cabría en ello a la autoridad que ha ordenado la suelta de los carnívoros. Se dirá, por supuesto, que que los lobos maten y coman ovejas u otros herbívoros está en el orden natural de la vida. Y así es. Pero también los seres humanos formamos parte de la naturaleza y no es por tanto ninguna atrocidad que también nosotros matemos y comamos otros animales. Solo que eso está poniendo cada vez más difícil. Si la ganadería intensiva no vale, por el daño que causa, y la extensiva la están poniendo imposible, ¿qué queda? ¿Salir también nosotros a cazar como los lobos? ¡Ah no, que eso tampoco es ecológico!

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