Opinión

Gobierno

Por
  • José María Serrano Sanz
ACTUALIZADA 06/08/2019 A LAS 02:00
La confianza se pierde si el futuro es imprevisible, como sucede en las situaciones de prolongado desgobierno
La confianza se pierde si el futuro es imprevisible, como sucede en las situaciones de prolongado desgobierno

Algunos ingenuos creen que sin Gobierno se vive mejor, porque lo importante es que la economía funcione y esta tiene su propia dinámica. Se ha pasado la moda, pero años atrás ponían satisfechos el ejemplo de Italia: una sociedad vital y una economía floreciente con gobiernos precarios y efímeros. Se ha pasado la moda, no porque los gobiernos italianos hayan mejorado, sino porque sus problemas institucionales han pasado una factura que ya es muy evidente. Una economía en crisis crónica desde los años noventa, que a estas alturas no ha sido capaz de recuperar la renta de 2008 (España lo hizo en 2017), no puede servir de ejemplo.

La inversión, que es el fermento de la economía, se basa en la confianza en el futuro. Confianza que se irá perdiendo a medida que el futuro se haga imprevisible, como sucede en las situaciones de prolongado desgobierno. Y sin inversión, no hay crecimiento.

De modo que tener Gobierno sí importa. Por supuesto, mejor si lo hace bien, pero, afortunadamente, los partidos políticos españoles parecen asumir cierto sentido de la responsabilidad cuando gobiernan, del que carecen mientras son oposición. En este último caso, todos, los viejos y los nuevos, sucumben a la tentación del ‘cuanto peor, mejor’, confiando en que el deterioro extremo de la situación les ofrezca la mejor oportunidad para tomar el poder. No parecen saber que el pudrimiento de un entramado institucional, llegado a un punto, se hace irreversible.

José María Serrano Sanz es académico de Ciencias Morales y Políticas y catedrático de Economía (Unizar)

Etiquetas