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Opinión

Vivan los tilos

ACTUALIZADA 27/07/2019 A LAS 02:00
ARAGON PINOS TALADOS EN LA CALLE BRUNO SOLANO / 16-07-2019 / FOTO: ARANZAZU NAVARRO [[[FOTOGRAFOS]]]
Lugar de la calle de Bruno Solano donde fueron cortados los pinos.
Aránzazu Navarro

Cuando me preguntaban por los dos árboles supervivientes, respondía, y así lo dije en estas páginas, que acabarían como sus seis compañeros de hilera aniquilados. A nadie le gusta ser tomado por tonto o iluso. Además, me pesaba la circunspección de las pocas personas solidarias que, habiendo pasado por lo mismo en otros barrios de la ciudad, acudían a apoyar la causa de los pinos condenados en la calle de Bruno Solano.

Sin embargo, admito que nunca perdí la esperanza. Creía posible que las autoridades estuvieran diseñando una solución técnica que conservara los dos árboles. Quería suponer que solo por esta razón las obras llevaban tanto tiempo detenidas. De otro modo, la parálisis se me antojaba innecesariamente cruel para quienes transitábamos con cierta tensión por el lugar, hasta que nos cerciorábamos de que los pinos aún vivían, por no hablar de los trastornos para la vecindad, incluido el negocio de hostelería acosado por una valla, a un metro de su puerta.

Pues bien, el 15 de julio, tras seis semanas de espera, las motosierras municipales regresaron. Según he visto, en la ciudad no se tala, sino que se trocea desde arriba. En una fase del proceso, amputados de copas y ramas, los árboles parecen postes con muñones. De hecho, así permanecieron los pinos durante las horas del mediodía. Tras el almuerzo y el descanso de los operarios, los postes fueron convertidos en tocones. Estos aún supuran savia, pero ya no importan. No procede exagerar, ni caer en la cursilería. Además, eran pinos, que dan mil problemas. Dentro de poco, nadie los recordará. Van a plantar tilos. Vivan los tilos.

jusoz@unizar.es

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