Opinión

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Un grito por los investigadores españoles del cáncer

Por
  • Santiago Ramón y Cajal Agüeras y Alberto Jiménez Schuhmacher
Hace falta mayor inversión en ciencia y mayor racionalización de la financiación actual que, además, potencie redes y equipos de investigación
Hace falta mayor inversión en ciencia y mayor racionalización de la financiación actual que, además, potencie redes y equipos de investigación
Krisis'19

Estamos en la vanguardia. España puede liderar la lucha contra el cáncer y es momento, más que nunca, de apoyar la investigación. En este mes de julio en Jaca, bajo el marco de los cursos extraordinarios de verano de la Universidad de Zaragoza, ha tenido lugar la I Escuela de Biología Celular y Molecular del Cáncer. En este curso se han reunido 15 investigadores españoles que están cambiando muchos paradigmas en la investigación oncológica. Los investigadores son, pese a su juventud, líderes internacionales reconocidos en sus áreas de investigación que se encuentran en la fase exponencial de su crecimiento científico. Nombres para recordar como Laura Soucek, Héctor Peinado, María Abad, Manuel Valiente, Alejo Efeyan, Patricia Sancho, Julián Pardo, Víctor Quesada, José Jimeno, Pilar Martín Duque, Antonio Antón e Ignacio Varela.

Hemos tardado décadas en generar el conocimiento suficiente para plantar cara a los cánceres. En este curso se han abordado diversos temas que van desde la heterogeneidad a la plasticidad tumoral, desde los genomas del cáncer a los más novedosos métodos de diagnóstico como la biopsia virtual y la biopsia líquida. Durante este encuentro hemos aprendido acerca del metabolismo tumoral y nos ha descubierto nuevas vulnerabilidades del cáncer que empiezan a traducirse en nuevos tratamientos. A través de clases magistrales de grandes investigadores, que a su vez son buenos comunicadores, hemos podido escuchar los diálogos moleculares de las células tumorales con su entorno, lo que nos está ayudando a entender todas las etapas de la progresión tumoral, desde el inicio hasta las temidas metástasis. Se ha completado el curso otorgando una visión de las nuevas inmunoterapias desde el laboratorio al paciente y del paciente de nuevo al laboratorio. Este curso ha favorecido la interacción entre clínicos y básicos, entre médicos e investigadores de laboratorio.

Este curso de tres días ha sido de gran utilidad para los estudiantes y les ha permitido recibir, de mano de estimulantes clases impartidas por grandes investigadores, una visión integral del estado de la investigación en cáncer. Estudiantes de Medicina, Biotecnología, Farmacia, Químicas, Biología e incluso Ingenierías que constituyen el futuro de esta lucha contra el cáncer y que, en gran parte, pudieron acudir becados gracias a la generosidad de la Fundación Ibercaja y la Fundación Fero de investigación oncológica.

Pero, además de formar a estudiantes, nos ha permitido a investigadores en Aragón y en el resto de España interaccionar a un nivel extraordinario en un entorno incomparable. A través de intensos debates y reuniones, se ha propiciado un marco ideal de colaboraciones entre investigadores de diversos centros repartidos a lo largo de nuestra geografía y de múltiples ámbitos de la investigación oncológica, lo que ha favorecido la formación de equipos que van a impulsar nuestras líneas de investigación. Otro objetivo del curso cumplido, potenciar la ciencia aragonesa y la ciencia nacional.

En el encuentro ha brillado el talento de los investigadores españoles, que es inmenso, y que continuará en próximas ediciones de esta Escuela. Por ello damos un grito por la investigación en cáncer en España, para que la sociedad sea consciente del potencial que hay y de las grandes alegrías que van a recibir nuestros pacientes gracias a las investigaciones de grupos de nuestro país. Mariano Barbacid nos recordaba hace unos días que la financiación contra el cáncer en España está en "mínimos preocupantes". Pedimos una mayor inversión en ciencia y mayor racionalización de la financiación actual que, además, potencie las redes y equipos de investigación. Asimismo, abogamos por impulsar y favorecer fiscalmente las aportaciones privadas/donaciones que puedan ayudar al desarrollo de investigaciones disruptivas, que casi nunca son financiadas por las agencias estatales. Investigaciones arriesgadas que con el sistema actual de ciencia no permitimos que nuestros jóvenes investigadores puedan tomar. Talento tenemos e ¡investigar funciona!

Santiago Ramón y Cajal Agüeras catedrático y jefe de Servicio de Anatomía Patológica H.U. Vall d’Hebron

Alberto Jiménez Schuhmacher jefe de grupo de Oncología Molecular del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón

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