Opinión

Opinión

En Arcosur pasan cosas raras

Por
  • Esperanza Pamplona
Así recibe este conductor a los viajeros de su línea
Así recibe este conductor a los viajeros de su línea
Heraldo

En Arcosur se están produciendo fenómenos extraños. El responsable es un hombre, solo uno. Y no parece alienígena: mediana edad, gafas...

En Arcosur hay un señor que ha decidido hacer felices a sus vecinos. Un conductor de autobús que pone caramelos para los niños junto al dispensador de billetes, ayuda a los discapacitados cuando la rampa no funciona como debería, espera a que los más rezagados lleguen a la parada, sonríe, saluda…. Un ser amable que ha conseguido colarse en el día a día de los usuarios de su vehículo con la conmoción que produce la amabilidad en estos tiempos.

Los vecinos de Arcosur quieren reconocer sus gestos con un premio. Sus compañeros deberían hacer lo mismo porque es un colectivo que necesita más sonrisas y gestos con el público.

Es muy triste que un poco de amabilidad parezca algo tan extraordinario. Hoy nos resulta más sencillo dar un like que ceder el asiento en el tranvía. Con un click ya nos sentimos solidarios, implicados en algo, nuestra cuota de compromiso con la humanidad queda cubierta. El móvil es el gran refugio para evitar cruzar una mirada, un saludo o tener un gesto.

Y, sin embargo, son esas pequeñas cosas las que nos hacen sentir humanos.

Etiquetas