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Opinión

Tecnyconta

Por
  • Octavio Gómez Milián
ACTUALIZADA 22/06/2019 A LAS 02:00
TECNYCONTA ZARAGOZA - ESTUDIANTES / PABELLON PRINCIPE FELIPE / 14/05/2017 / FOTO : OLIVER DUCH [[[FOTOGRAFOS]]]
El Príncipe Felipe, a rebosar durante un partido del Tecnyconta.
Oliver Duch

Empiezo con Tecnyconta. Lo repito otra vez, Tecnyconta, y otra: Tecnyconta. Es una cuestión de inversión publicitaria. Para eso sirve el patrocinio de los equipos deportivos. Zaragoza vuelve a semifinales después de unas temporadas difíciles y el presidente Benito teme por la continuidad del equipo. Me compro en ‘www.todocoleccion.com’ una ‘Gigantes del Basket, Europeo del 99’, esa plata que supo a gloria después de tantos años de sequía. Con De Miguel y Reyes bajo los aros, dos páginas más adelante una glosa a todo color del segundo puesto del Doctor Azúa en el campeonato infantil. Agotado de tanto fútbol, de esa maniobra sibilina con la que quieren hacer que el fútbol femenino entre en nuestras vidas. Maravillosa obra de ingeniería social: más balompié con la excusa del heteropatriarcado. Y mientras se juega la final de la ACB en la radio retransmiten un partido de clasificación para el Mundial en el que ni siquiera juega España (como siempre, con perdón). No pido ayudas institucionales, eso es viciar el sistema; allá los que jueguen con cartas marcadas. No quiero ser un sucedáneo de un equipo de fútbol, solo quiero llamar la atención sobre una realidad: el baloncesto es un deporte hermoso, con un punto épico, familiar y educado en la concordia entre aficiones (vale, todos recordamos Ginebra, pero lo de los griegos no es afición, es turba), y que merece ser apoyado por empresas de nuestra región. No teman los aficionados del Real Zaragoza, nuestro nuevo alcalde ya ha estado en la Romareda. Lo primero de todo, no vaya a ser que la cierren.

Octavio Gómez Milián es profesor y escritor

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