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Opinión

Pactos y estabilidad

Por
  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 16/05/2019 A LAS 02:00
Los mensajes cruzados entre candidatos han limitado el desgrane de ideas recogidas en los programas electorales.
Los mensajes cruzados entre candidatos han limitado el desgrane de ideas recogidas en los programas electorales.

A diez días de la cita con las urnas locales en Aragón, las espadas siguen en alto. Los sondeos apuntan a una dispersión de votos entre, al menos, ocho fuerzas políticas sin que ninguna logre una mayoría suficiente. Por eso el intenso debate municipal de ayer, organizado por HERALDO, dejó en el aire numerosas preguntas sobre los posibles pactos. Lo que todos los partidos deben tener claro es que el objetivo es forjar gobiernos estables que emprendan las reformas que la Comunidad y sus ciudades necesitan urgentemente

Las elecciones generales del 28 de abril confirmaron que la lógica de bloques es rechazada ampliamente por los votantes. En el nuevo Parlamento no existen dos bloques sino un partido vencedor que necesitará establecer pactos en torno a tres ejes programáticos para alcanzar la mayoría: el territorial, el económico y el social. No obstante, la proximidad de las elecciones municipales, autonómicas y europeas obliga a esperar. Por eso todos los partidos mantienen una actitud prudente respeto a los inevitables pactos, tanto para el gobierno nacional como para los locales. Pero esta prudencia no es óbice para que unos y otros interroguen a sus posibles socios sobre sus planes. Así se vio ayer en el debate de HERALDO con los ocho candidatos al Ayuntamiento de Zaragoza, donde todos demostraron un buen nivel dialéctico, aunque también escasez de nuevos proyectos.

La crispación política en la última corporación, la deuda, la vivienda, la movilidad, la limpieza o la atención a los mayores fueron temas que acapararon gran parte de la discusión. A la espera de que los resultados de las urnas ofrezcan luz sobre los posibles pactos, todos los partidos deben asimilar que es imprescindible dejar atrás la etapa de la tensión municipal para poner manos a la obra en mejorar la calidad de vida de la ciudad y en relanzarla para aprovechar las oportunidades del siglo XXI.

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