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La seo de Tarazona comienza a lucir su cara barroca con la restauración del atrio


Los andamios que han cubierto el pórtico principal desde la reapertura del monumento en abril del año 2011 van a desaparecer en los próximos días, al igual que la grúa instalada en la plaza de la catedral.
En las fiestas, los turiasonenses podrán redescubrir la portada con motivo de los actos religiosos de San Atilano

Después de tres años y medio cubierto por una lona, el atrio de la catedral de Tarazona se desprende de la protección que lo recubría desde la reapertura del templo en abril de 2011. Las obras de rehabilitación del pórtico barroco de la catedral encaran su recta final y ya se vislumbra parte del resultado. Se intuye tras los andamios que todavía permanecen instalados para realizar los últimos trabajos, aunque ayer comenzaron a desmontar las plataformas que envolvían el pináculo que corona el atrio. En los próximos 10 días habrán desaparecido por completo, al igual que la grúa instalada a pocos metros de la portada. 

«Para fiestas, para los actos religiosos de San Atilano del día 28, vamos a tener el atrio accesible», asegura el gerente de la Fundación Tarazona Monumental, Julio Zaldívar, entidad que cofinancia las obras junto con la Diputación de Zaragoza, el Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Tarazona y el Obispado. En total, la inversión asciende a 834.000 euros, a los que hay que sumar otros 130.000 destinados a la reforma de la plaza de la Seo.«Un pórtico denostado»

El arquitecto del plan director, Fernando Aguerri, considera que este atrio barroco proyectado en 1733 «es un pórtico denostado». «Todo el mundo lo veía como un añadido a la catedral, seguramente porque estaba muy deteriorado, y la escala es muy imponente», afirma. Después de las obras ejecutadas, el atrio ha recuperado sus colores originales. Construido en ladrillo y yeso, el nuevo aspecto tiene un tono ocre, tal y como refleja la documentación del siglo XVIII. «El yeso era blanco –detalla Aguerri–, estaba rejuntado fino, tenía un llagueado y un zaboyado muy específico para hacer un material con un aspecto muy noble, considerando que era una fábrica muy sencilla de ladrillo, pero que está rematada por esas enormes cornisas y pináculos de piedra que dan un aspecto imponente». Algunos de los pináculos originales han tenido que sustituirse por otros idénticos debido al mal estado de conservación.

El proyecto de restauración también incluía la portada del templo –construida en varias etapas, la mayoría del siglo XVI–, protegida por el propio atrio, cuyas bóvedas han recuperado el color de yeso blanco pulido que tuvieron en 1735. Los restauradores han limpiado y reintegrado las dos columnas corintias situadas a ambos lados, además de todo el conjunto iconográfico, con esculturas de los Padres de la Iglesia, cariátides que representan virtudes, los santos Pablo y Pedro, y dos patronos de la Diócesis de Tarazona, San Gaudioso y San Prudencio. La titular del templo, Santa María de la Huerta, aparece en el remate de la portada, flanqueada por San Miguel y el Ángel Custodio. 

Algunas de estas esculturas han perdido gran parte de su volumen por el paso del tiempo. «Siguiendo los criterios de restauración internacionales, hemos consolidado estos elementos con la forma con la que han llegado a nuestros tiempos, reintegrando volumétricamente algunas de las partes», añade el arquitecto.Sistema antiaves

Para preservar toda la restauración, se ha colocado en el atrio y la portada un sistema de protección antiaves con corriente eléctrica constante para impedir el anidamiento de pájaros como las palomas, cuyos excrementos provocan un daño muy importante. 

Mientras concluyen estos trabajos, queda pendiente la terminación de la plaza de la Seo, donde avanzan las obras de la nueva escalinata. Pero es necesario un nuevo convenio para financiar la actuación final que culmine la transformación urbanística del entorno de la catedral de Tarazona.

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