ARTE ORIENTAL. OCIO Y CULTURA

El zaragozano David Almazán edita a Hokusai, el ‘Goya’ oriental que contó Japón en 4000 estampas

El profesor  publica, y anota dos volúmenes, en el sello Satori, que recogen los quince tomos que dedicó el artista a la visión tradicional de su país

'Fantasma', uno de los personajes fantásticos que le atraían a Hokusai.
'Fantasma', uno de los personajes fantásticos que le atraían a Hokusai.
Hokusai/Satori.

El profesor David Almazán es uno de los grandes estudiosos aragoneses del arte oriental con la profesora Elena Barlés. Juntos han preparado exposiciones y monografías, y han investigado en los inacabables tesoros de la colección de Federico Torralba-Antonio Fortún, que será el grueso de una gran exposición que se realizará en la Lonja. En esos fondos del Museo de Bellas Artes de Zaragoza había una colección completa del ‘Hokusai manga’, los quince tomos publicados a finales del siglo XIX, en buen estado, y algunos tomos sueltos. David Almazán ha invertido dos años en estudiar los 4.000 dibujos, anotarlos y explicarlos y reproducirlos en dos tomos, casi 1.200 páginas, en el sello asturiano Satori, dedicado al universo nipón.

«Este proyecto es una enciclopedia visual del Japón tradicional. Es un libro imprescindible para los amantes de la cultura japonesa y del arte en general porque Katsushika Hokusai es un artista muy influyente en el arte contemporáneo. Y este libro, del gran autor de las ‘Treinta y seis vistas del monte Fuji’, sirve de introducción a su vida y a su obra, a la que cita el gran historiador Gombrich», dice David Almazán.

Para el estudioso, el manga de Hokusai es la obra más destacada de este artista, que nació en 1760 y que murió en 1849. «Por eso es un proyecto tan atractivo. Quizá su famosa ola sea su obra más conocida y la más popular, pero en estos quince volúmenes está todo. Sí. Y todo quiere decir algún paisaje o muchos paisajes a los que incorpora al ser humano, personajes famosos, escenas callejeras y algunas veces temas con cierto humor o con tendencias hacia lo fantástico con criaturas de cuello enorme, fantasmas, todo esa moda que hay ahora por las criaturas japonesas, vinculadas al manga y al ‘animé’, la animación japonesa», explica. Y pone un ejemplo revelador de esta producción, que define como «desordenada, aleatoria y llena de sorpresas». 

Dice: «Pongamos un ejemplo ahora que llegan las vacaciones: sabemos cómo era el baile del verano porque lo vemos en Youtube, en televisión o en el vídeo, pero Hokusai hace unas viñetas con todos los pasos, hace una coreografía del baile del gorrión que es casi un anticipo del manga, la secuencia narrativa en viñetas».

El 'Dios del viento', concebido por el gran artista japonés.
El 'Dios del viento', concebido por el gran artista japonés.
Hokusai/Satori.

Hokusai fue un trabajador incansable. Empleaba tinta y papel, y los editores le pedían dibujos y más dibujos, que luego editaban en «libros ilustrados, mediante la xilografía y la estampa. Le pedían una colección de paisajes con el monte Fuji de fondo y ahí es donde cae la famosa ola. Su obra llegó a Europa y fue un artista influyente en Degas, en Toulouse-Lautrec o Monet. Es sabido que inspiró a músicos como Claude Debussy y a poetas como Rainer Marie Rilke, tan vinculado con España. Las tiradas de sus libros tenían miles de ejemplares. Miles. De estos quince volúmenes algunos, los dos o tres últimos, se recogieron tras su muerte», comenta. «Hokusai tenía muchos discípulos. Vivió hasta casi los 90 años y trabajó mucho. Muchísimo. Se cambió muchas veces de nombre, y el editor lo anunciaba, “este artista antes llamado Hokusai”. Esto es un poco extraño pero era así. Era como si siendo ya una marca muy comercial quisiera tener una nueva. Tuvo una vida agitada y fue pionero en muchas cosas: pintó en un templo, en papel, el cuadro más grande del mundo; y en un grano de arroz el más pequeño con un paisaje y un pajarillo», insiste David.

"Le pedían una colección de paisajes con el monte Fuji de fondo y ahí es donde cae la famosa ola. Su obra llegó a Europa y fue un artista influyente en Degas, en Toulouse-Lautrec o Monet. Es sabido que inspiró a músicos como Claude Debussy y a poetas como Rainer Marie Rilke, tan vinculado con España"

«Por eso trabajó tanto. Si hubiera que compararlo con un artista europeo, yo diría que se parece a Goya en muchos aspectos. Goya fue un pintor real, estuvo bien pagado, y Hokusai era un autor popular y mal pagado. Ambos tenían una gran capacidad de observación para captar la realidad y mucha imaginación para inclinarse hacia la fantasía. El interés por la gente de su época los hermana aún más», señala David Almazán.

“Hokusai es como el abuelo del manga actual. Lo reivindican a menudo a través de su obra y de la vida de su hija. Le hicieron un cómic magnífico y una película de animación, ‘Miss Hokusai’. Ella era muy talentosa. Se decía que, en los últimos años, algunas de sus imágenes las hacía ella. Hokusari es un personaje mítico. Enseguida se empezaron a acumular las leyendas en torno a él”, concluye David Almazán.

David Almazán prepara varios importantes exposiciones de arte oriental, una de ella para la Lonja.
David Almazán prepara varios importantes exposiciones de arte oriental, una de ellas para la Lonja.
A. C./Heraldo.
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