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Fernando Alegre recibe el nombramiento de hijo adoptivo de Calatayud

El Ayuntamiento le entrega este reconocimiento por sus dos décadas de trabajos en la ciudad y por su calidad humana.

El arquitecto Fernando Alegre, nuevo hijo adoptivo de Calatayud
El arquitecto Fernando Alegre, nuevo hijo adoptivo de Calatayud
JMACIPE

El arquitecto zaragozano Fernando Alegre Arbués recibió este viernes el título de hijo adoptivo de Calatayud, concedido por el Ayuntamiento con la unanimidad de todos los grupos políticos. Para entregar este reconocimiento el escenario era inevitable: la colegiata de Santa María la Mayor. La rehabilitación de este templo -reabierto en mayo tras casi 12 años cerrado al culto- es el trabajo más relevante que ha capitaneado en la ciudad desde el año 2000, cuando presentó el proyecto para restaurar el palacio de la Comunidad, actual sede de la Comarca de Calatayud.

"Cuando me lo comunicaron no le di más trascendencia y dije: 'Pues qué bien, pero ya me siento hijo de la ciudad'. Pero luego me explicaron toda la liturgia que se hace, los años que lleva sin entregarse y ya empecé a concienciarme", apuntaba con humor el propio Alegre antes de la ceremonia en un edificio del que puede decirse aquello de que conoce cada rincón. "Han sido muchos años de un trabajo intenso, con una continuidad que no es habitual en esta profesión pero con un resultado magnifico", subrayaba el artífice de que la colegiata haya recuperado, como dice, su luz y su mensaje.

Alegre reconocía que "llegué a pensar que Santa María sería la culminación de mi carrera, pero una vez acabada me veo con ganas de seguir demostrando porque conservo la ilusión y la pasión, que es lo que nos mueve". Asimismo, reconocía que "lo más importante es devolver la vida, es la prueba del nueve y con semejante patrimonio puesto en mis manos hubiera sido un incompetente si no lo hubiéramos logrado". Habla en plural porque recuerda y valora el trabajo de los que le han rodeado: "En total de las seis fases es muy difícil calcular cuánta gente ha participado, pero son muchas".

También menciona al personal de su despacho y en especial a los "frikis" de la restauración, como los menciona entre risas. Pero Santa María es solo la última de las intervenciones en ver la luz, desde hace ya 22 años, su trayectoria en la ciudad y la comarca le ha llevado desde la llamada 'Casona del Solanar', en Munébrega, al palacio de los Argillo en Calatayud (sede de Cáritas), la iglesia de San Andrés, la primera fase de los claustros de la basílica del Santo Sepulcro, el Arco de San Miguel y el palacio Lahoz, entre otros.

"El apoyo público es fundamental, pero me tengo que acordar de la iniciativa privada, que ha decidido poner en mis manos proyectos preciosos", recordaba. Entre los trabajos realizados, Alegre guarda especial recuerdo de la intervención en el Santo Sepulcro, por su complejidad, y en el Seminario de Nobles, por su resultado: "Ver que el uso ha sido la biblioteca es reconfortante". En su intervención recordó a sus allegados, a los presentes y a los ausentes, y pidió que la ciudadanía bilbilitana siga trabajando para recuperar su patrimonio, que calificó de riqueza.

Desde el Ayuntamiento, el alcalde, José Manuel Aranda, subrayaba que "con este homenaje solo pretendemos devolverte un poco de todo lo que tú has dado por Calatayud durante tantos años" y valoraba que "tu vínculo con esta ciudad es todavía más estrecho", mencionando que su lista de intervenciones es "incontable si atendemos los trabajos que has realizado".

Durante su intervención, Aranda incidió en que "aquello sobre lo que voy a poner el acento no es tu capacidad técnica ni tu amplísima experiencia en la rehabilitación del patrimonio. Tu mejor cualidad es tu calidad humana". "Tus valores, tu capacidad de sacrificio, de diálogo y esa facilidad con la que contagias tu pasión. Todo ello se refleja en tu obra y en lugares como este, donde una imagen vale más que mil palabras", destacaba.

Aranda también le anticipaba que "esto no termina aquí", en referencia expresa a Santa María y recordaba que queda "trabajo por hacer: el coro, el trascoro, las capillas, el retablo y el órgano". "Vamos a seguir llamando a todas las puertas que sean necesarias para conseguir esas intervenciones", incidía.

Este galardón no se concedía desde 2010 al arqueólogo Manuel Martín Bueno y el de hijo predilecto desde 2014 al cantador de jota Nacho del Río. El acto, conducido por la periodista bilbilitana Esperanza Sánchez, contó con la aportación musical a la voz de Nacho del Río y al piano de Santiago Beltrán. También intervino José Ramón Franco, bilbilitano y compañero de profesión, que glosó la figura de Alegre y recordó su denodado trabajo y sus desvelos.

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