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El Vive Latino cierra su exitosa primera edición al son de Amaral y Kase.O

19.000 personas asisten a la segunda jornada de un festival que quiere arraigar en Zaragoza. La mezcla de artistas españoles y latinoamericanos, una fórmula balanceada que funciona bien. El buen ambiente y la diversión han sido las notas predominantes durante los dos días en Ranillas.

AMARAL VIVE / 03-09-22 / FOTO: MARCOS CEBRIAN[[[FOTOGRAFOS]]]
Concierto de Amaral este sábado en el Vive Latino
Marcos Cebrián

El Vive Latino culmina en la madrugada de este domingo su primera edición en Zaragoza, el estreno de este emblemático festival mexicano en el continente europeo. Un camino que no ha resultado nada sencillo ya que se interpusieron una pandemia y la cancelación de su principal reclamo, Enrique Bunbury, apenas cuatro meses antes de su arranque. Pero los esfuerzos y los sacrificios han valido, sin duda, la pena a tenor de lo vivido y sentido en el recinto de la Expo durante dos mágicas jornadas que, a buen seguro, permanecerán incrustadas en la memoria de los asistentes.

La despedida, con más de 19.000 personas en Ranillas, no pudo ser más bonita y aragonesa, con Amaral y Kase.O como grandes animadores, y Leiva o Café Tacvba muy cerca de ambos en impacto. Aunque más que un adiós, debe ser un hasta luego porque los planes de los organizadores y de las instituciones públicas pasan por la continuidad de la cita. Una continuidad multianual, además. En estas dos jornadas de apoteosis musical y buen rollo general (con los puntos más oscuros de las filas para comida y baños, cosas mejorables el año próximo) se han reunido más de 35.000 personas satisfechas con el cómo y el cuándo de la fiesta.

Después de la espantada de Bebe, con la peregrina excusa de problemas de agenda de última hora (ha cancelado toda su gira del año: sin embargo, no habla de problemas de salud), la responsabilidad de alzar el telón musical de la jornada recayó en María Guadaña, una artista que redefine el concepto de poderío para instalarse en el de la artista con personalidad, capaz de clavar una versión de Violeta Parra para honrar al pueblo chileno -‘Todo cambia’; una espectadora se emocionó visiblemente al oírla- y cambiar de registro dos veces más sin perecer artísticamente en el intento.

Little Jesus comenzaron con poquito público delante, mayoritariamente mexicano a tenor de sus exclamaciones, pero enseguida mostraron las razones que les han llevado a ser adorados en su tierra; excelentes juegos vocales, un sonido impecable y resolutivos a la hora de conectar con el público. Lo mismo ocurrió con Mikel Erentxun, quien, sin abusar del repertorio de Duncan Dhu, supo mechar su concierto de aquellas piezas que marcaron a toda una generación, desde ‘Rozando la eternidad’ al cierre con la icónica ‘En algún lugar’.

Pasarlo bien es lo que tiene

El asunto de un festival tan estricto en los horarios es que el tiempo vuela. Voló de manera muy divertida con el concierto de Instituto Mexicano del Sonido en el Vuse. Camilo Lara y sus cuates se marcaron un dechado de tablas a la hora de activar al público, consiguiendo que brazos y rodillas se moviesen al compás marcado por el señor director de escena. Los ‘samplers’, la trompeta del mariachi y la fiesta generalizada que se vivía en el escenario encontró su camino natural hasta el público.

Iván Ferreiro tiró de oficio y sorna en el Anfiteatro. El gallego bromeaba con la puntualidad marcada para los cierres con una frase muy afilada, aunque dicha en tono de broma. "Ya casi acabamos, los festivales son así, tenemos que acabar para que los buenos toquen a tiempo", antes de lanzarse a repasar su tema ‘S.P.N.B.’.

Y llegó Amaral

La emoción con la dupla de casa se mascaba desde hacía rato, y eclosionó al primer rasgueo de Juan Aguirre, con Eva Amaral exhibiendo una vez más -y van miles- esa garganta prodigiosa que le hace sonar etérea y rotunda a la vez. ‘Marta, Sebas, Guille y los demás’ debería tener ‘Son mis amigos’ como título alternativo entre paréntesis, y el modo en que lo cantó la gente hizo que la emoción se esparciera por doquier. Con ‘Kamikaze’, tres cuartos de los mismo; esta canción es tan potente y emotiva que al tararearla la gente olvida que narra un episodio amargo.

Antes de cantar ‘Hoy es el principio del final’, Eva se puso seria y tuvo un recuerdo emotivo para un compañero de gremio muy especial. "Ojalá no estuviéramos aquí hoy, y estuviera Enrique Bunbury. Que sea feliz. Le deseamos una pronta recuperación". No fue la única mención que hizo al vocalista de Héroes: también le lanzó un cariñico virtual con un pedacito de ‘El viento a favor’.

En la entrevista que el grupo ha dado para HERALDO, han hablado de las motivaciones que les hacen seguir de gira.

Después de Eva y Juan (y sus cuatro musicazos) llegaba Café Tacvba. El horario chocaba en buena parte con las dominicanas Mula, que se batieron el cobre en el escenario Vuse con el temple de las elegidas, revestida su música de una suerte de candidez carnal que apela con igual intensidad a los impulsos primarios y el candor de la inocencia.

HERALDO entrevista al grupo de música electrónica con gusto caribeño, y nos hablan de su sensación en el Vive Latino.

Con los primeros golpes de tambor compartidos por batería, percusión y los ‘pads’ del teclista Meme del Real, la cosa se tornó chamánica en el Anfiteatro Ámbar; a los iniciados se les pusieron los ojos en blanco (no se asusten, cero posesión infernal) y a los neófitos en el huracán tacubo se les iban iluminando las pupilas con un ‘peroestoquées’; luego irían asomando viejos y nuevos clásicos del grupo mexicano, desde ‘Volver a comenzar’ a ‘Las flores’, ‘Chilanga banda’ o la hechicera ‘Déjate caer’, con bailecito sincopado del cuarteto a mitad de canción para pasmo del personal. Rubén Albarrán (eléctrico el vocalista, como siempre), Meme del Real y los hermanos Joselo y Quique Rangel son la canela fina de este contubernio. Así, en singular; hay otros muy buenos, pero ellos son ellos.

La sesión de noche profunda venía dura y no defraudó. Leiva sabe perfectamente que el repertorio de Pereza sigue muy vivo, pero ha sabido gestionar su carrera en solitario con mucha inteligencia. Canciones como 'Terriblemente fiel' ayudan al empeño, y anoche el público se entregó por completo al entusiasmo del madrileño, que se lució en el escanrio Nautalia y que no se cansó de aludir al buen rollo que destilaba el festival. Tras él llegaría Rulo con su Contrabanda en el Anfiteatro; un metrónomo del rock urbano que recordó pasadas experiencias en el Vive Latino mexicano con La Fuga y su actual proyecto. Mientras tanto, en el Vuse, los argentinos Caligaris se habían merendado a la afición con una tanda de ska sudoroso y festivo.

En el ambiente había ganas de Kase.O, y el MC de La Jota andaba inquieto como un niño por ofrecer el que en principio será su último concierto en Zaragoza durante un tiempo, ya que ha anunciado un adiós indefinido a los escenarios a partir de marzo. Salió a escena a la 1.20 con su banda Jazz Magnetism (Escandaloso Xpósito al timón, MC e instrumentista plural) y un peinado mohicano cincelado para la ocasión. Deslenguado, risueño, 'egotripero', sensible, emocionado... el 'Javat' pasó por todos los estados de ánimo en casi hora y media de concierto que parecía negarse a dar por concluido. 'Esto no para', 'Mitad y mitad' y varias concesiones a Violadores del Verso, como la celebrada 'Ballantines', trufaron su explosiva presentación.

Las dos últimas bandas del Vive Latino Zaragoza pusieron una guinda sublime. Kumbia Queers despidió el escenario Vuse con su concierto dinámico, divertido y comprometido a un tiempo; demostraron que el baile es medicina y que el poder de los sentimientos genuinos está por encima de etiquetas y convencionalismos sociales. 

Justo antes, Nortec (Bostich y Fussible) comenzaban el despliegue de su Tijuana Sound Machine con ese formato que les ha dado repercusión mundial: bombo a negras desde sus máquinas extraterrestres, acordeón y trompeta, receta que sazonaron además con Rubén Albarrán como voz invitada, tal y como se aprecia en el vídeo adjunto, y ante la sorpresa y el alborozo de quienes había gozado la presentación de Café Tacvba cuatro horas antes en el mismo lugar. Ya lo hicieron en el Vive Latino 2020 en el DF, y han grabado juntos el tema 'Convénceme' que tocaron en Zaragoza, pero para los miembros de la 'resistencia' en el Anfiteatro Ambar fue un regalo increíble . Queda, pues, rizado el rizo; será hasta la próxima.   

  

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