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Alberto Serrano Dolader: "Leer alimenta la mente como un banquete"

El escritor, periodista y mitólogo pronuncia el pregón de la XVI Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza que se inaugura el 1 de septiembre

ALBERTO SERRANO DOLADER ( PREGONERO DE LA FERIA DEL LIBRO VIEJO Y ANTIGUO DE ZARAGOZA ) / 31/08/2022 /Foto :OLIVER DUCH[[[FOTOGRAFOS]]]
Alberto Serrano Dolader (Caspe, 1958) es periodista y escritor y firma cada domingo su sección 'Aragón de leyenda' en HERALDO.
Oliver Duch.

¿Qué significa para usted ser pregonero de la XVI Feria del Libro Viejo y Antiguo que se inaugura en la plaza de Aragón el jueves, 1 de septiembre de 2022? ¿Se cumple algún sueño?

Un bálsamo que rejuvenece. Hace medio siglo, en las librerías de lance zaragozanas del Tubo y de la calle Mayor me aficioné a espigar entre volúmenes; mi época de estudiante universitario, en la Barcelona de los 70, me permitió pasar tardes maravillosas en las librerías de viejo del barrio Gótico, y regalarme mañanas de domingo en el mercado de San Antonio, donde se plantaban un sinfín de tenderetes con todo tipo de material impreso.

¿Qué va a decir en su discurso?

En los libros se atesora la realidad del mundo y las realidades imaginadas. Trataré de enlazar, con lógica y amor, curiosas falordias -una serie de cuentos- aragonesas referidas a bibliotecas y lectores. Muy en la onda de la columna que firmo, desde hace ya 15 años en HERALDO DOMINGO.

Hagamos un viaje en el tiempo. ¿Cuándo y cómo empezó su relación con los libros, recuerda los primeros?

En el solanar de la casa donde vivían mis padres y mis abuelos, en una estantería bien protegida, sesteaban en fila y almacenando años, tebeos y novelas que habían distraído la juventud de mis mayores. Me di cuenta enseguida de que el libro viejo desprende un perfume diferente que ya me hechizó de niño.

¿Qué lugar han ocupado en su vida, cómo lo han marcado?

Su sola presencia en las baldas de tu habitación o en la mesilla de noche ya reconforta. Ojearlos una y otra vez lo comparo a un aperitivo. Leerlos alimenta la mente como un banquete.

"En el pregón trataré de enlazar, con lógica y amor, curiosas falordias -una serie de cuentos- aragonesas referidas a bibliotecas y lectores"

Usted es periodista. Lo has sido de radio, televisión y prensa, y además vinculado a Caspe y a por supuesto a todo Aragón. ¿Por qué?

Cuando tenía diez años, al apagar la luz de la habitación, antes de dormir mi juego preferido era inventar para a mis hermanos programas de radio, que escuchaban sin rechistar. En casa eran pasteleros, pero en Caspe se editaron periódicos desde 1868, y en 1958 ya existía una emisora de radio que sintonizaba todo el mundo. Puede hacer del periodismo mi oficio y mi profesión me ha permitido viajar por todo Aragón.

¿Hay autores que le marcasen de niño y que le hayan marcado luego?

Me marcó, sobre todo, el ejemplo: mis abuelos y mis padres leían el periódico todos los días, pausadamente, intentando disfrutarlo. Mi curiosidad la despertaron los tebeos, que no es mal camino. Luego vendrían las primeras colecciones de literatura juvenil.

Firmó, hace años, un libro sobre la Torre Nueva. ¿Qué quería decir entonces y qué siente ahora al verlo en una librería de viejo?

Aquel librito de 1989 fue mi contribución para recuperar la memoria de una atalaya que fue símbolo de Zaragoza y que un grupo de amigos nos propusimos resucitar. El paso de un libro al mercado de viejo es darle otra oportunidad y acercarlo a nuevas generaciones. Sí, me hace feliz.

ALBERTO SERRANO DOLADER ( PREGONERO DE LA FERIA DEL LIBRO VIEJO Y ANTIGUO DE ZARAGOZA ) / 31/08/2022 /Foto :OLIVER DUCH[[[FOTOGRAFOS]]]
Alberto Serrano Dolader es un gran estudioso del Aragón legendario.]
OLiver Duch.

Hay muchos libros en su camino, pero el del Moncayo es impresionante. ¿Qué le ha dado ese espacio y cómo ha vivido los incendios?

En las 400 páginas del libro del Moncayo trabajé en recoger el acervo popular con intensidad solo comparable a la de una tesis doctoral. ¡Y cómo me divertí! Fueron cinco años de viajes, sin prisas para conversar con la gente; fueron cinco años de lecturas insólitas, a veces casi imposibles, de disparar miles de fotografías. Lo de los fuegos quema el alma.

¿Qué busca en las librerías de viejo, o sale de aventura sin más?

Nunca busco nada en concreto, por eso siempre encuentro. Y, de este modo, la felicidad es más intensa. Además, hoy con internet, si vas por una pieza determinada no tienes ni que salir de casa. Pero a mí lo que me gusta es la liturgia.

"Mis mitos favoritos son los de los dragones. Sigo sin encontrar algunas respuestas: ¿cuánto vive uno de estos seres?, ¿a qué sabe su carne? También ignoro si beben agua o tienen sueños"

¿Cómo explica esa pasión por los mitos y leyendas de Aragón? ¿Son tan inagotables?

Palabra de honor: vayas al pueblo que vayas, si indagas con paciencia, sin conversas con respeto y sin prisas con la gente mayor, siempre haces diana. Me ha pasado en Aragón, pero estoy seguro de que puede pasar en cualquier lugar del mundo. Los seres humanos tenemos mucho en común.

¿Cuál, de todos, sería su favorito, o dos o tres que nos pueda contar con facilidad?

Los de dragones. En 1995 los recopilé en un libro y ahora necesitaría dos. Algunos han desfilado y otros desfilarán por las páginas de HERALDO DOMINGO. Sigo sin encontrar algunas respuestas: ¿cuánto vive uno de estos seres?, ¿a qué sabe su carne? También ignoro si beben agua o tienen sueños.

¿Cómo es su biblioteca, qué tiene?

La de ahora muy diferente a la de hace cinco años. Se ha ido despoblando, y me enorgullece haber donado varios centenares de ejemplares a instituciones. Primero fueron varias cajas de periodismo y comunicación a la Universidad de Zaragoza, todos ellos ejemplares que no son fáciles de encontrar. Lo último, paquetes de material muy variopinto a la Biblioteca Nacional... Pero sigo teniendo lienzos de pared repletos de libros y papeles, tanto en mi casa de Zaragoza como en la de Caspe.

"Para disfrutar, siempre y solo en papel. Para consultar e investigar el formato digital es imbatible"

Díganos, si le va bien, tres o cuatro libros que sean muy especiales para usted y haya encontrado en una Feria del Libro Viejo y Antiguo.

Todos los que tengo Miguel Agustín Príncipe, un escritor aragonés del romanticismo que triunfó en Madrid y del que, con Santiago Aldea, publiqué una monografía. Algunos volúmenes del político Ángel Ossorio. Y dos libritos que tienen por título mi nombre de pila: ‘Alberto’. Añada a eso centenares de estampetas devocionales, que me dio por coleccionar durante unos años.

¿Cómo lee, es de papel y de formato digital?

Para disfrutar, siempre y solo en papel. Para consultar e investigar el formato digital es imbatible.

¿A quiénes reconoce como maestros?

No soy un escritor de creación, soy un periodista que también escribe libros porque las herramientas y técnicas del periodismo no solo pueden aplicarse al análisis y difusión de la actualidad. Reconozco como maestros a muchos de los que escuché en la radio o leí en la prensa en los años setenta, porque contribuyeron a anclar mi vocación.

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