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Opinión

Vetusta Morla: independientes consagrados

Por
  • Gonzalo de la Figuera
Contenido exclusivoOPINIÓNACTUALIZADA 15/10/2021 A LAS 19:30
Un momento del concierto de este jueves en el Pabellón Príncipe Felipe.
Un momento del concierto de este jueves en el Pabellón Príncipe Felipe.
José Miguel Marco

Que una banda de rock procedente de la escena independiente como Vetusta Morla (aquí también podríamos incluir a Love of Lesbian o Izal) haya alcanzado el éxito masivo y llene grandes recintos es sin duda positivo, y más en estos tiempos en que parece que la música urbana -llámese reguetón o trap- es la oferta preferida mayoritariamente por las generaciones más jóvenes. Hay espacio para todo, para las guitarras eléctricas, los ritmos digitales y los autotunes, y además las brechas generacionales siempre existirán, es ley de vida.

Vetusta morla ****
ComponentesPucho, voz; Guillermo Galván, guitarras y teclados; Juan Manuel Latorre, guitarra; David García, batería; Álvaro Baglietto, bajo; Jorge González, electrónica y percusión.

El hecho incuestionable es que el sexteto madrileño arrasó a su paso por el Príncipe Felipe, provocando el entusiasmo general de los más de 3.000 espectadores, mostrando un contundente poderío escénico envuelto en un gran despliegue lumínico y cuidadas proyecciones visuales. En lo estrictamente musical, el concierto aportó escasas novedades: un repertorio centrado en sus canciones más populares (temas como 'Copenhague', 'Sálvese quien pueda' o 'Valiente' fueron masivamente cantados por el público), más dos piezas de estreno como adelanto de su próximo álbum, 'Finisterre' -con cierto aire a folk gallego- y 'Virgen de la humanidad', que parecen apuntar hacia nuevas direcciones sonoras.

Por lo demás, la banda incidió en su característico sonido, en el que las guitarras, teclados y detalles electrónicos se sustentan en una rocosa batería y percusiones. Rock poderoso, que a ratos conecta con Radiohead y otras veces se acerca a planteamientos menos alternativos. En 'Maldita dulzura' se impregnan de aires latinos al estilo Bunbury, en 'La vieja escuela' o 'Mapas' lanzan avasalladoras descargas sonoras -con el vocalista Pucho recorriéndose toda la pista y enardeciendo más si cabe a los espectadores-, en '23 de junio' bajan las revoluciones y se ponen intimistas. Objetivamente, y más allá de gustos personales, Vetusta Morla ofrecieron un show impecable.

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