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El pintor Francisco Pradilla no nació en su casa natal de Villanueva de Gállego

Una investigación apunta a un edificio distinto al que hasta ahora era el oficial, que tenía placas en la fachada y fue derribado con polémica en 2012

El historiador de Villanueva de Gállego Carlos Urzainqui, ante el edificio construido donde estaba la verdadera casa natal de Pradilla.
El historiador de Villanueva de Gállego Carlos Urzainqui, ante el edificio construido donde estaba la verdadera casa natal de Pradilla.
Francisco Jiménez

El pintor Francisco Pradilla no nació en su casa natal de Villanueva de Gállego. Esta frase, que es un oxímoron en sí misma, tiene su explicación: Carlos Urzainqui, historiador de la localidad, asegura que acaba de identificar el lugar exacto en el que se levantaba la vivienda en la que nació el pintor. Y no es la que hasta ahora era considerada la casa natal 'oficial'. Se trataba de un humilde edificio de dos plantas que fue derribado hace una veintena de años para construir una casa moderna. Estaba en la antigua calle Alta, número 11, actualmente calle de Monzón Barberán, número 7.

La investigación de Carlos Urzainqui añade mordiente a uno de los episodios más rocambolescos y esperpénticos de la historia del patrimonio aragonés: el derribo en 2012 de la que hasta entonces se pensaba que era la casa natal del pintor, y que lucía en su fachada dos placas honoríficas que así lo acreditaban, una colocada por la Academia de San Luis en 1948 y otra por el ayuntamiento de la localidad 50 años después. Episodio esperpéntico porque, según la versión oficial, el fax de la DGA en el que se ordenaba parar el derribo llegó al ayuntamiento de Villanueva de Gállego la misma mañana en que se consumó la demolición..

"He llegado a la conclusión de que la casa que hasta ahora se pensaba que era la natal, que se derribó en 2012, en realidad la mandó construir Pradilla para su padre –relata Urzainqui–. La familia del pintor tenía para vivir pero era humilde. Su madre murió joven, cuando él tenía 20 años, una hermana de 8 y dos hermanos de 12 y 7, así que tuvieron que pasar estrecheces. Cuando Pradilla hizo dinero seguramente quiso darle a su padre una vejez cómoda y le construyó la casa, algo común en la época".

La clave de la investigación ha sido cotejar fuentes orales y documentales. "En Villanueva se guardan recuerdos de Pradilla. En mi familia, por ejemplo, se cuenta que un día, siendo el artista muy niño, pintó una caballería en la fachada de la casa de mi bisabuela, vecina de sus abuelos paternos, al poco de reencalarla. Por otra parte, siempre había oído que la que pensábamos que era la casa natal en realidad no lo era".

La confirmación la tuvo investigando la historia de Villanueva de Gállego (ha escrito dos libros sobre la localidad) al encontrar un mapa de 1883, 35 años posterior al nacimiento del pintor. "Es un mapa militar, realizado para unas maniobras, y con una gran minuciosidad y precisión –subraya Urzainqui–. En el sitio donde estaba la casa ‘oficial’ de Pradilla no había nada construido: eran huertos".

El investigador tiró del hilo y descubrió que en esa zona había varias fincas propiedad de los Ortiz, la familia de la madre del pintor. Y que, pese a los deseos del artista, su padre no pasó los últimos años allí, ya que falleció en la casa paterna en 1891. Precisamente, y según el censo del año anterior, la casa natal ‘oficial’ aparece ya en manos de un nuevo propietario.

El siguiente hito en el camino fue un recorte de prensa. "En el catálogo de la exposición ‘Pradilla en las colecciones privadas’, celebrada en 2003 y comisariada por Wifredo Rincón, se reproduce un reportaje que apareció en diciembre de 1921, un mes después de que falleciera el pintor, en la revista ‘Vida aragonesa’. En el artículo se cuénta cómo Pradilla visitó la localidad y quiso volver a la casa donde nació. Recorrió todas las habitaciones y evocó su infancia".

No se dice dónde estaba esa vivienda, la verdadera casa natal, pero a Pradilla le acompañaba un vecino de Villanueva que en el reportaje citaban como Toribio Macipe. ¿Quién era este Toribio Macipe y por qué acompañó a Pradilla? Pues la lógica apunta que se trataba de quien en aquel momento era dueño de la vivienda, cuyas puertas abrió gustosamente al pintor para que rememorara su infancia. Urzainqui se lanzó en busca de datos de Toribio Macipe y al principio se le mostraron esquivos. Pero hace un par de meses, "buceé en el censo de 1920 y encontré un Toribio Gracia Macipe, que es sin duda el que se citaba en el reportaje, en el que se olvidaron del primer apellido –añade–. En el censo no figura nadie más con ese nombre propio en todo Villanueva de Gállego". Y en esa documentación es donde aparece que Toribio Gracia Macipe vivía en la calle Alta, número 11, hoy calle de Monzón Barberán, 7.

Urzainqui ha investigado la familia de Toribio y ha descubierto que estaba casado con Rafaela Ayala Ortiz, cuyos padres eran de Tardienta. La madre de Pradilla se apellidaba Ortiz y procedía de la misma localidad oscense. "Creo que estaban emparentados y que la casa natal del pintor estaba vinculada a la familia de su madre", concluye el historiador.

La que ha sido siempre la casa natal 'oficial' del pintor Francisco Pradilla, pocos días antes de su derribo en 2012. En la fachada pueden verse las señales dejadas al arrancar las placas conmemorativas de la Academia de San Luis y del Ayuntamiento de Villanueva de Gállego
La que ha sido siempre la casa natal 'oficial' del pintor Francisco Pradilla (a la derecha de la imagen) pocos días antes de su derribo en 2012. En la fachada podían verse las señales dejadas al arrancar las placas conmemorativas colocadas por la Academia de San Luis y el Ayuntamiento de Villanueva de Gállego
José Miguel Marco

Un derribo esperpéntico

A principios de noviembre de 2012, la que hasta entonces se consideraba la casa natal de Pradilla en Villanueva de Gállego amaneció sin tejas y desprovista de las dos placas honoríficas que lucía en su fachada. Todo indicaba que el derribo era inminente. Pero varios agentes culturales y asociaciones como Apudepa se movilizaron para evitarlo. Se llegó incluso a incoar expediente de declaración de Bien de Interés Cultural. La casa no poseía ningún valor arquitectónico, pero sí valor histórico y sentimental. Era, oficialmente, el lugar donde nació Francisco Pradilla, uno de los mejores pintores españoles del periodo de entresiglos.

El 15 de noviembre, en un suceso todavía no aclarado, se derribó la casa. El Departamento de Cultura, entonces con Javier Callizo como director general de Patrimonio, aseguró que esa misma mañana envió un fax al Ayuntamiento de Villanueva de Gállego ordenando no demoler el edificio. El alcalde, Jesús Gayán, aseguró que esa mañana no había ido al consistorio pero que había telefoneado "y nadie me ha dicho que la DGA haya mandado nada"

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