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Del corsé de ballenas al 'wonderbra'

Una exposición en el Centro de Historias recorre la emancipación de la mujer a través de la evolución de la ropa interior femenina

Del corsé de ballenas al 'wonderbra', del sujetador inventado por Mary Phelps Jacob al movimiento Free the Nipple, la historia de la emancipación de la mujer puede seguirse, también, en la evolución de su ropa interior. De hecho, ambas están estrechamente relacionadas. Es lo que pone de manifiesto '(in)Visible', la exposición que puede visitarse hasta el 19 de septiembre en el Centro de Historias de Zaragoza. La muestra tiene un subtítulo aclaratorio: 'De la intimidad a la extimidad a través de la ropa interior femenina". Y ese es el viaje que nos sugiere la muestra: si hace pocas décadas las mujeres vestían aún ropa interior de color carne, buscando la invisiblidad, hoy en buena parte viven la 'extimidad', palabra que aún no figura en los diccionarios pero que quiere expresar la exteriorización de su intimidad. La ropa interior es ya visible, y numerosas estrellas de la música pop y rock se suben a los escenarios con corpiños coloristas salidos de los talleres de los más prestigiosos diseñadores. Entre ambos fenómenos hay varias décadas de conquistas sociales, culturales y de género.

Ana Usieto, periodista de HERALDO, es la comisaria de esta exposición llamada a ser una de las más visitadas del año. Y Beatriz Lucea, gestora cultural y comisaria de exposiciones, se ha ocupado de la puesta en escena, con un diseño y un recorrido que permiten variadas lecturas y que no hace la menor concesión al erotismo. Quien lo busque, mejor que acuda a otro lado: esta es una exposición de historia, de vida cotidiana, de arte.  

"La moda es muchas cosas, pero también una herramienta i9mportante para contar la historia -señalaba este martes Ana Usieto-. Una manera de contar el mundo. Y con esta exposición hemos abierto ese cajón de la ropa interior que todas tenemos, para mostrar que hay una parte de la intimidad que es voluntaria, y otras que son impuestas, como la culpa, el pudor o el recato. Esta exposición usa la historia de la ropa interior como herramienta para contar la evolución de la mujer, desde que estaba concebida únicamente como esposa y madre hasta que ha conquistado todas las esferas de la vida". Desde el corsé como elemento opresor al corsé como símbolo de empoderamiento.

Tres grandes salas del Centro de Historias ha tomado '(in)Visible'. Da la bienvenida al visitante una en la que se muestra '¿Dónde estamos?'. En ella se presenta la relación que actualmente tienen las mujeres con su propia intimidad o, más bien, cómo lo que antes conformaba esa intimidad hoy es territorio compartido. Así, se ofrece una mirada contemporánea a través del diseño, la ilustración y las redes sociales. "Mostramos una serie de corsés creados por grandes diseñadores, desde Maya Hansen, que presenta un modelo que hizo para la cantante Shakira, a los aragoneses Martha Peters o Enrique Lafuente -señalaba Beatriz Lucea-También una pieza única de Clementine Ortega. Además, una veintena de ilustradoras aragonesas nos han cedido alguna de sus obras y una pantalla en movimiento constante presenta una selección de páginas de Instagram que giran en torno a esa 'extimidad'".

El segundo espacio de la exposición se pregunta si '¿Para presumir hay que sufrir?' y cabalga entre lo histórico y lo etnológico. De la colección de indumentaria tradicional y antigua de Julio Belllido se han extraído atuendos que nos muestran cómo vestían las mujeres  hace un siglo, tanto en las clases pudientes como en las más populares. Y se enlaza con el tercer espacio, en el que se nos representa la costumbre tan extendida del ajuar, a través de una amplia selección de prendas. También se habla, a través de obras de arte, de la ropa interior como vehículo social, de las labores de cosido y bordado en común, y de como el bordado hoy, libre de prejuicios, ha sido recuperado por las nuevas generaciones como expresión creativa.

"En la parte de los ajuares ha sido muy importante la aportación de las mujeres de Monegrillo -añadía Beatriz Lucea-. Han guardado piezas que se remontan a finales del siglo XIX y que llegan hasta los años 40-50 del pasado siglo. Piezas de ropa que en muchos casos no han llegado a estrenarse porque a lo mejor su dueña las hizo siendo niña y cuando le llegó el matrimonio la talla no le servía".

El arte jalona todos y cada uno de los espacios de la muestra, con obras de Lyona, Elda Broglio, Sara Jotabé, Amancia Hortera, Amalia Torres, Beatriz Entralgo, Blasina Rocher, Francisco Marín Bagüés, Lina Vila y Alicia Vela o Ricardo Compairé. En el tramo final se presentan bastidores con bordados artísticos de Es Gato, La Venticatorce, Taimyr Faye, Estefanía Martín o Claudia Caracoche, entre otras. todas y cada una de las piezas en exposición tienen detrás de sí su pequeña o gran historia. Una de la colombiana Mercy Rojas, por ejemplo, demuestra que el bordado puede ser incluso un arma de denuncia política y social, porque es un trozo de tela en la que bordó una silueta humana por cada víctima mortal por violencia en su país.

Tiene la exposición también un punto reivindicativo, ya que subraya la importancia de Aragón en la historia de la corsetería en España. Y aquí sobresale el nombre de Pilar Lana, zaragozana que a finales del siglo XIX creó su propia fábrica de corsés. De un taller detrás del Teatro Principal pasó a tener una gran fábrica que vendía en toda España. "Fue lo que hoy llamaríamos una emprendedora, porque también fabricó hielo y chocolate -señala Ana Usieto-. Nos sorprende mucho que no tenga calle en Zaragoza y que apenas se conozca. No solo abrió la primera fábrica de corsés de la ciudad aragonesa sino que trajo a esta ciudad la primera máquina de vapor. Y estamos hablando de una época en la que en toda Tarrasa, que era la capital textil de España, solo había dos máquinas de vapor".

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