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LITERATURA. ARTES & LETRAS

Juan Manuel Gil y el Biblioteca Breve: los pasadizos de la memoria

El premio que convoca anualmente Seix Barral distinguió la novela de la infancia del narrador almeriense: 'Trigo limpio'

'Trigo limpio' de Juan Manuel Gil.
El escritor almeriense Juan Manuel Gil, ganador del Premio Biblioteca Breve.
Iván Giménez/Seix Barral.

Trigo limpio’ es una expresión que nunca se utiliza sola, a secas, ni para describir algo positivo. Siempre va acompañada de una negación, «no ser trigo limpio», que el diccionario de la Academia recoge como una locución que significa «no ser tan intachable como a primera vista parece, o adolecer de un grave defecto».

Que Juan Manuel Gil (Almería, 1979) haya titulado así la novela con la que se ha alzado con el Premio Biblioteca Breve es toda una declaración de intenciones y con esas dos palabras que significan lo contrario de lo que parecen anuncia lo que propondrá a lo largo de la lectura: un laberinto de espejos donde nada es lo que parece ser.

El arranque de la novela es fabuloso: un niño corre tras un balón que ha saltado la valla del campo donde juega al fútbol y se mete a toda velocidad en la pista de aterrizaje del aeropuerto. La que se arma, como es fácil imaginar, es de órdago. A continuación, el niño espera en el cuartel de la guardia civil y se siente más protegido en ese calabozo que cuando llegue su madre a recogerlo y se quede a solas con ella.

En esas primeras escenas encontramos ya todos los ingredientes que Gil despliega en la novela: un humor finísimo, cierto misterio que aporta tensión al relato y el inicio de una historia que recorre la narración llevando al lector de un lado para otro.

‘Trigo limpio’ es una novela que en realidad son dos: por un lado, el relato de la infancia del narrador, un novelista falto de inspiración, en un barrio del extrarradio de Almería; por otro, las disparatadas pesquisas que va haciendo sobre la vida de su amigo Simón, un chaval que vivió en el barrio unos meses, que desapareció con su familia sin dejar rastro y que años después reaparece inesperadamente. Su propuesta de escribir sobre aquellas andanzas infantiles y su inmediato arrepentimiento disparan la curiosidad del escritor, que siente la urgencia de buscarlo para encontrar, quizá, la historia que le falta.

"Las disparatadas pesquisas que va haciendo sobre la vida de su amigo Simón, un chaval que vivió en el barrio unos meses, que desapareció con su familia sin dejar rastro y que años después reaparece inesperadamente"

Gil dibuja una sarcástica parodia de la autoficción y de la solemnidad de un escritor que, según escribe, analiza las claves para armar una novela perfecta. El lector lo acompaña en ese proceso: asistimos al avance del relato a la vez que él, descubrimos la información al mismo tiempo y vemos cómo se va construyendo esta historia, las idas y venidas, los callejones sin salida, los cambios de eje y de punto de vista… Mientras tanto, el autor va deslizando referencias a los clásicos de la literatura española que demuestran lo rabiosamente actual que puede ser la tradición.

La memoria

La novela es un homenaje a la infancia sin nostalgia ni idealización, aunque tampoco la caricaturiza. En ‘Trigo limpio’ la infancia es retratada como un territorio en el que el miedo de verdad no existe, en el que nada es tan importante como para temer perderlo y en el que ninguna trastada, por grande que sea, es tan grave como para merecer más que una regañina. Todo queda en el ámbito de lo doméstico y así es como lo interpretan los chavales protagonistas de esta novela –el narrador, Simón, el del síncope y el del fallo multiorgánico, en referencia a cómo acabaron sus vidas años después–, cuyo universo es los descampados donde pasan las horas y los pasadizos –antiguas tuberías en desuso, túneles abandonados…– que conquistan venciendo al miedo como si fueran heroicos exploradores.

La novela reflexiona –tal vez sea la idea nuclear– acerca de la memoria y el recuerdo, y de cómo lo que recordamos no es una verdad monolítica, sino más bien una ficción que reconstruimos cada vez que ponemos en marcha los mecanismos de la memoria. Los encuentros entre el narrador y Simón enfrentan la forma tan diferente en que cada uno cree que vivió los mismos hechos, las visiones tan distintas que guardan en su memoria y que para cada uno de ellos es la que describe lo que ocurrió en realidad.

Creo que unas páginas menos le hubieran venido bien al ritmo de la novela, que en ocasiones decae un poco, pero eso no lastra esta historia llena de humor que desdibuja las fronteras entre géneros y que constituye un hermoso homenaje al arte de leer y de escribir.

NARRATIVA

'Trigo limpio'. Juan Manuel Gil. Premio Biblioteca .Breve 2021. Editorial Seix Barral. Barcelona, 2021. 389 páginas.

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