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fotografía. hoy domingo

José Antonio Duce: "Nunca me he cansado de Zaragoza y sigo retratando sus rincones"

Nacido en 1933, ha dedicado su vida al cine y a la fotografía. Es un cronista visual de la ciudad y su patrimonio y un artista innovador

José Antonio Duce, fotógrafo / 27-09-2016 / Foto: José Miguel Marco[[[HA ARCHIVO]]]
José Antonio Duce, fotógrafo / 27-09-2016 / Foto: José Miguel Marco[[[HA ARCHIVO]]]
José Miguel Marco.

Estamos en los días de Goya. Creo que usted también le debe algo o que al menos le ha marcado mucho en su carrera.

Sí, sobre todo a partir de los años 70.

¿Recuerda cuál fue su primera cámara?

Sí, una de 35 milímetros que compré a plazos en 1952.

¿Qué fue antes la fotografía o el cine?

El cine como espectador desde la niñez y ya más tarde la fotografía como afición.

Hoy la foto está muy extendida, pero al principio era bastante minoritaria. ¿Qué le llamaba la atención? ¿Qué quería hacer?

No era fácil saberlo. La única ventana abierta era el Salón Internacional que cada año organizaba la Real Sociedad Fotográfica, y lo que veíamos era el ejemplo a seguir tras ver las obras expuestas.

Hubo un tiempo en que parecía captarlo todo: artistas, actores, compañías teatrales, poetas. ¿Tenía una especial predilección por algo, qué buscaba?

Eso fue ya a finales de los años 50 cuando ya me relacionaba con tertulias como la del café Nike y Río Club y los componentes del Cine Club SEU/DEN y del Club Cine Mundo.

Diálogo con José Antonio Duce, fotógrafo y cineasta.
Recuerdo del Cuzco. Perú, 1967.
José Antonio Duce.

¿Qué le debe a Joaquín Gil Marraco? ¿Sería el maestro que le abrió caminos?

Joaquín Gil Marraco y Lorenzo Almarza eran los patriarcas de la Sociedad Fotográfica de Zaragoza con sus fotografías de estilo pictorialista. Por otra parte estaba Aurelio Grasa que, con sus torres inclinadas dentro de una composición diagonal, representaba un cierto movimiento aperturista en una modernidad incipiente. Los tres me influyeron.

Hubo un momento que la fotografía era también una manera de viajar, de andar la tierra. ¿Cómo recuerda esas vivencias?

En mi caso no fue la fotografía y sí el cine el que me llevó a iniciar mis viajes no solo por Aragón, sino a la par por Europa y América, pero también compartía tiempo y conocimientos realizando fotografías.

"No fue la fotografía y sí el cine el que me llevó a iniciar mis viajes no solo por Aragón, sino a la par por Europa y América, pero también compartía tiempo y conocimientos realizando fotografías"

No sé si llevado por su curiosidad o por el azar, visitó Nueva York y Cuzco (Perú), donde estuvo Irving Penn y donde trabajaba y vivía el gran maestro Martín Chambi. ¿Esos viajes le cambiaron la vida?

Ya en 1967 fui contratado por Matera para filmar un mediometraje documental de sus Telares Iwer cuando realicé mis colecciones de fotos de Canadá, Estados Unidos y Perú. Esos viajes cambiaron mi vida sobre todo económicamente. El fotógrafo norteamericano Irving Penn fue, ya desde antes, el más influyente con su obra: retrato, moda, etc.

¿Qué significó el Cine Club Mundo en su carrera?

El Club Cine Mundo fue donde se produjo un cierto cambio de la fotografía al cine. Curiosamente, como nota complementaria, yo diría que mi tendencia a fotografiar en horizontal se debe a una cierta influencia del cine.

En 1969 empieza a fotografiar la Semana Santa, proyecto que nunca ha abandonado del todo. ¿Qué le da, qué valores plásticos le ofrece a un fotógrafo esta tradición?

La Semana Santa, sobre todo la del Bajo Aragón, que tiene una gran belleza plástica, me proporcionó varios de mis grandes éxitos fotográficos tanto en Japón como con los carteles premiados en la de Zaragoza.

Diálogo con José Antonio Duce, fotógrafo y cineasta.
Pantano de Yesa. El dominio técnico del artista. 1972.
José Antonio Duce.

¿Qué supuso para su carrera la creación de la productora Moncayo Films?

Moncayo Films fue toda una aventura posterior a mi ‘Zaragoza. Ciudad Inmortal’ y anterior a ‘Culpable para un delito’. De mis rodajes recuerdo con ilusión la película ‘Hacia el silencio’ que fotografié para Europea de Cinematografía y que dirigió José Antonio Páramo sobre un argumento de Dino Buzzati.

¿Cuál fue su relación con sus integrantes: Víctor Monreal, Pomarón, Rotellar...?

Mi colaboración con Víctor Monreal fue muy amplia en muchas películas con diversas productoras, también con Moncayo Films y en algunos ‘espaguetis’ del oeste con Ignacio F. Iquino en Barcelona,

El paso del tiempo ha dado más proyección a su película ‘Culpable para un delito’. ¿Cómo se vivió el rodaje?

El rodaje de ‘Culpable fue muy emocionante’ por la popularidad que nos dio y la sensacional colaboración del público y de las autoridades en general, con el alcalde Luis Gómez Laguna a la cabeza.

Diálogo con José Antonio Duce, fotógrafo y cineasta.
El pastor de Fuendetodos. El fotógrafo como cronista del paisaje y del paisanaje. 1970.
J. A. Duce.

¿Cuándo se dio cuenta de que quería correr nuevas aventuras en la fotografía y apostar por la innovación, las series múltiples, los efectos especiales, todo eso?

Al abandonar el cine por las circunstancias, sobre todo, que modificaron la financiación de las producciones, regresé a Zaragoza y me dediqué en exclusiva a todo en fotografía. Primero vino el color y posteriormente lo digital. Y como he dicho tantas veces he intentado huir del aburrimiento.

Uno de sus libros más bellos es el del Oasis, que se publicó con textos de Ildefonso-Manuel Gil. ¿Qué pasaba en el Oasis para un fotógrafo como usted?

Con textos de Ildefonso-Manuel Gil y de otros. Del Oasis me fascinó retratar las expresiones de las chicas durante sus diversas actuaciones. Su dueño Enrique Vázquez me llamaba el Toulouse Lautrec del Oasis.

"Del Oasis me fascinó retratar las expresiones de las chicas durante sus diversas actuaciones. Su dueño Enrique Vázquez me llamaba el Toulouse Lautrec del Oasis"

¿Cuál ha sido la importancia del erotismo en su trabajo?

La observación del libro de Bill Brandt, ‘Perspectiva de desnudos’, sus fotos de desnudos realizadas con un gran angular, me condujo a la idea de hacer una colección de desnudos con ojo de pez y fondo negro que titulé ‘La erótica del esperpento’. Una foto de la colección fue premiada en Polonia en el Venus Internacional y posteriormente fue censurada en el Anuario de la Fotografía Española. Al principio en el retrato me gustaba El Greco, más tarde, y aun hoy, Goya, y enlazamos con la primera pregunta, y para mi obra erótica es imprescindible Dalí.

Ha hecho todo tipo de libros: la Aljafería, el Pilar, La Seo, las imágenes de la Virgen…

Los considero mi aportación a mi ciudad: Zaragoza.

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Así captó Duce la Aljafería en 2010 para uno de sus libros.
José Antonio Duce.

Vayamos con ella, entonces. ¿Cómo define su relación con Zaragoza? ¿La ama, la odia, le encuentra siempre atractivos?

Nunca me he cansado de ella y sigo fotografiando calles, rincones, monumentos, plazas, puentes. Todo aquello que es mi querida Zaragoza.

¿Es fotogénico Aragón?

Después de Zaragoza, le diría que Aragón indudablemente tiene una gran belleza en su variedad paisajística, tanto en blanco y negro como en color.

Si repasamos su obra, su trabajo incesante, ¿de qué se siente más orgulloso?

Solo puedo decir que cuando estoy realizando una foto o recreándola en edición, actualmente en el ordenador, soy feliz.

Diálogo con José Antonio Duce.
Un homenaje a Goya. Los fusilamientos.
José Antonio Duce.

¿Qué piensa cuando distintas asociaciones le proponen para el Premio Aragón?

Fui muy feliz cuando me premiaron con el Isabel de Portugal, cuando dieron mi nombre a una calle de Zaragoza y me alegraría recibir el Premio Aragón, claro, ya que todos ellos representan el reconocimiento hacia mi persona.

Después de tantos años de oficio. ¿Qué ha sido, qué es para usted la fotografía?

Simplemente mi vida.

¿Cómo le gustaría ser recordado?

No lo sé. Como un fotógrafo al que le gustó aprender, innovar y enseñar.

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