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Quique San Francisco, 30 años por Aragón: de Veruela a la sala Mozart

El actor, icono del cine de quinquis de los 80, trabajó en la serie de Forqué sobre Miguel Servet en 1989 y en 2020 actuó en 'Pesadilla en la comedia'

Muere el actor y humorista Enrique San Francisco.
Quique en 1978, poco después de haber colaborado con Paco Martínez Soria.
Archivo.

Enrique San Francisco (Madrid, 1955-2021) ha muerto a los 65 años a consecuencia de una neumonía bilateral. Ha sido una figura muy popular por su condición de actor y humorista, por su simpatía y por sus desafueros, y por una vida tumultuosa que tuvo algunos momentos críticos, entre ellos, y quizá no fuese el menor, un terrible accidente de moto. Enrique San Francisco casi se despidió de la escena en Zaragoza: el 12 de diciembre de 2020 actuó con un nuevo espectáculo de humor de situación, donde Miki d'Kai, 'El Chef', regentaba un restaurante que buscaba buenas críticas para levantar el negocio. La obra se titulaba ‘Pesadilla en la comedia’, y se representó en la Sala Mozart, con un aforo reducido al 25 %. Se vendieron todas las entradas permitidas: 400. 

Jaime Borobia, de Producciones Siamm, explica: “Era un espectáculo que habíamos previsto estrenar en el World Trade Center en abril de 2020. Iba a estar dos días, con un aforo de 700 personas por día. Teníamos muchas entradas vendidas, pero la pandemia no permitió que se hiciese allí. Le buscamos acomodo y se hizo en diciembre”.

Jaime Borobia pasó la tarde entera con él. “No tengo una anécdota concreta, detalles de lo que hablamos, pero sí me quedé con la sensación de que estaba bien, con alegría y mucha lucidez mental. Con una gran vitalidad y su peculiar manera de pensar. Me dejó una buena impresión”. Borobia revela que de salud, de movilidad en concreto, no estaba muy bien: “Tenía dificultades. Lo tenía que llevar del Auditorio al hotel Romareda en coche. Le costaba mucho moverse”.

Jaime Borobia: “No tengo una anécdota concreta, detalles de lo que hablamos, pero sí me quedé con la sensación de que estaba bien, con alegría y mucha lucidez mental. Con una gran vitalidad y su peculiar manera de pensar.

Si esa fue la última vez que este actor -dirigido por José Luis Cuerda, Santiago Segura, Manuel Gutiérrez Aragón, y tantos y tantos otros- anduvo por Aragón, una de las primeras fue cuando rodó la serie de televisión ‘Miguel Servet. La sangre y la ceniza’, protagonizada por Juanjo Puigcorbé y dirigida por el zaragozano José María Forqué. Era un personaje secundario al que le hacían una suerte de autopsia en el monasterio de Veruela. Fue en 1989; Enrique, entonces, era un joven rubio, sumamente atractivo. Se reproducía su cabeza cortada en unas escenas, realizada por el equipo de figuración. Y en otras estaba tumbado, ya difunto. En un momento del rodaje, de máxima concentración, asomó el humor de Forqué: “Por favor, ese muerto, ¿quiere hacer el favor de no respirar tan fuerte?”. El muerto era Enrique San Francisco. El escritor y médico Santiago Lorén ejercía de asesor en el rodaje. Luis Alegre recuerda que ya unos años antes había tenido relación con aragoneses: "Con 19 años trabajó con Paco Martínez Soria en 'Estoy hecho un chaval' (1975), de Pedro Lazaga", dice.

Poco tiempo después Enrique San Francisco se convirtió en un icono del cine quinqui: entre los 25 y los 28 años apareció en películas de Eloy de la Iglesia (‘Navajeros’, 1980; ‘La mujer del ministro’, 1981; ‘Colegas’, 1982; ‘El pico’, 1983) o en 'Maravillas' de Manuel Gutiérrez Aragón. Nunca dejó de hacer cine y, aunque no lo ganó, optó al premio Goya por dos películas de Manuel Iborra, ‘El baile del pato’ y ‘Orquesta Club Virginia’.

Su popularidad, más allá del cine y del teatro, también le vino por su presencia en programas como ‘La noche con Fuentes y cía’ (2001-2004) en Telecinco; ‘Un, dos, tres... a leer esta vez’  (2004) en TVE; ‘El club de la comedia’ (participó durante siete temporadas) en Canal+ 1, Antena 3 y La Sexta; ‘El hormiguero’ (2007-2021) (Invitado) en Cuatro (2007-2011) y Antena 3 (2011-2019) y ‘Mi casa es la tuya’ (2018) en Telecinco. Lo hemos visto en diversos programas, series (tuvo mucho protagonismo en ‘Cuéntame’), magazines, ‘late nights’, distintos episodios, monólogos, películas, etc. Tenía una personalidad transgresora, era divertido, cercano y muy hablador. Y en los últimos tiempos, con esa inclinación libre hacia la provocación, también se proclamó cercano a Vox, sobre todo a Santiago Abascal. Fue muy crítico con el Gobierno y dijo: “Hasta con Franco yo me sentía más libre”.

Luis Alegre: "Era un superviviente genial: jugó con fuego y coqueteó con el abismo todo el tiempo (sobre todo en su época heroinómana), pero siempre salía a flote".

En medio de la dos visitas citadas a Aragón, hay otras muchas presencias en Zaragoza. Por citar algunas, en septiembre de 1997 estuvo en el Teatro Principal con ‘El Avaro’ de Molière, al que daba vida Rafael Álvarez ‘El Brujo’; poco después, en el Pilar del mismo año, estuvo dos semanas con ‘Decíamos ayer’ de Ana Diosdado. En septiembre de 2008 actuó en la pieza de Woody Allen ‘Misterioso asesinato en Manhattan’. En abril de 2012 regresó a la ciudad y de la mano de ese anfitrión de lujo que es Luis Alegre visitó El Tubo y especialmente Casa Hermógenes. En diciembre del año siguiente ofreció sus divertidos monólogos en la sala Oasis. "Era un superviviente genial: jugó con fuego y coqueteó con el abismo todo el tiempo (sobre todo en su época heroinómana), pero siempre salía a flote", dice Luis. 

Muere Enrique San Francisco a los 65 años.
Así retrató José Antonio Bernal a Enrique San Francisco.
Bernal.

Agrega el director de La Buena Estrella: "Ha muerto a los 65 años pero, en realidad, vivió lo equivalente a cuatro o cinco vidas normales. Exprimió la vida como pocos. Era una leyenda entre sus amigos. No tenía filtro y tenía mucha gracia. Su pinta era única, a lo Pepe Isbert: la cara, el pelo, los ojos, el cuerpo desgarbado, la nariz, esa manera de hablar y esa voz ronca y desgarrada que encerraba tantas tormentas. Vivió como quiso, hizo lo que le dio la gana, dentro de lo que podemos hacer la gana en esta vida. Conoció a su padre de casualidad, en un bar, a los 17 años. Su padre se le acercó y le dijo: 'Quique, soy tu padre'. Es una anécdota mítica que explica toda una vida", resume Luis Alegre, que tan bien lo conoció. "Me lo presentó Fernando Fernán-Gómez hace más de 30 años y lo vi a menudo alrededor de amigos comunes: Jorge Sanz, Antonio Resines, Pedro Larrañaga, Maribel Verdú o su hermano Vicente Haro. Lo veía en Zaragoza casi cada vez que venía a hacer teatro y nos sumergimos a fondo en la noche zaragozana, sobre todo en la de mediados de los 90", evoca.

 José Antonio Bernal lo retrató en 2015. “Yo lo recuerdo haciendo monólogos ya desde que todavía no estaban ni de moda. Un tipo de escenario puro y de comedia permanente. Tiene pinta que se lo ha pasado de p. m. toda su vida. Ah, curioso su último spot de Campofrío burlándose de la muerte... y nos ha dejado sin poder ganar la batalla a la covid-19”, dice el humorista y dibujante. A Luis Alegre también le conmovió ese trabajo: "Interpreta a la muerte y bromea con la suya propia y con la necesidad de apurar cada momento", señala.

Enrique, Quique, San Francisco ha muerto de neumonía bilateral.

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