Despliega el menú
Ocio y Cultura

Miguel Ángel Villena: "Hay que estudiar a Berlanga como a Galdós y a Picasso"

El periodista y e historiador gana el premio Comillas con su biografía del genial cineasta valenciano, nacido hace ahora un siglo.

Miguel Ángel Villena.
Miguel Ángel Villena.
Vocento

"A Berlanga habría que estudiarlo como se estudia a Galdós y a Picasso en el bachillerato". Lo dice Miguel Ángel Villena (Valencia, 1956) periodista, historiador y ganador del premio Comillas de biografía, memorias e historia por la biografía del su genial paisano Luis García Berlanga (1921-2010). En el año de su centenario, culmina Villena dos años de investigación con 'Berlanga. Vida y cine de un creador irreverente'. Un trabajo que se impuso este jueves por mayoría en la XXXIII edición del galardón, dotado con 12.000 euros como anticipo de derechos de autor.

El jurado destacó "la minuciosa reconstrucción de la vida y la cinematografía de un cineasta irrepetible, que supo radiografiar como pocos la sociedad española durante el franquismo y la Transición". Así lo decía el fallo firmado por José Álvarez Junco, Miguel Ángel Aguilar, Anna Caballé, José María Ridao y Josep Maria Ventosa.

"He hecho una biografía con las partes luminosas y oscuras de Berlanga, que de todo tiene, y en la que influye mucho su carácter mediterráneo, que tanto explica su cine", dice un Villena "ilusionado y agradecido" a su paisano. Asegura que su biografía "mitad personal y mitad artística no es una hagiografía". "He intentado que Berlanga esté en primer plano, la evolución del cine español en el plano medio y la historia de España en el plano largo", resume.

A su juicio, "no podemos entender la España de la segunda mitad del siglo XX sin Berlanga". Cree que su cine "se debería estudiar obligatoriamente en el bachillerato, cómo se estudia a Galdós o a Picasso". "Me lo dijo Santiago Segura, una de las treinta personas que he entrevistado para el libro, y estoy totalmente de acuerdo con él", explica.

Esponja genial

Villena ha leído "todo" lo publicado sobre el cineasta y ha revisitado sus 17 películas y algunos olvidados cortos de juventud. "Descubrí que lo que parecen episodios de una imaginación portentosa, muchas veces están sacados de la vida real. De cosas que vivió o le contaron y que llevó a sus películas". Una de ellas es la hilarante y escatológica escena en que el marqués de Legineche de 'La escopeta nacional' recolecta vellos púbicos femeninos para la colección que guarda en frasquitos. "Eso que parece un dislate berlanguiano era una práctica de un médico valenciano que le contaron". "Berlanga fue una gran y genial esponja que los absorbía todo. Así ocurrió también con 'El verdugo', cuando un amigo suyo le contó la ejecución de Pilar Prades, la envenenadora de Valencia, y a partir de ahí Berlanga montó un peliculón", sostiene Villena.

Recurre al adjetivo berlanguiano que acaba de aprobar la RAE y que es tan explicativo como lo son galdosiano o picassiano. "La RAE no es muy explícita, de modo que para mí berlanguiano se refiere a una persona o una situación cómica que parece absurda pero que tiene mucho de realidad", apunta Villena. Sus películas favoritas son 'Plácido', 'El verdugo' y 'La vaquilla', "el primer tratamiento en clave de comedia de la Guerra Civil y una la magnífica crónica cotidiana de lo que fue la contienda".

Cree Villena que la figura de Berlanga "se agiganta con el paso del tiempo" y que su cine "envejece de maravilla y se mantiene en nuestro imagniario". "Cuando se debatió en el Congreso la exhumación de los restos de Franco varios portavoces aludieron a lo berlanguiano de la situación", recuerda. "En estos días pienso la punta que le sacaría al tema de las vacunas, con un obispo, un general varios alcaldes saltándose la cola. Es una situación absolutamente berlanguiana", asegura.

Recrea Villena la sensibilidad particular del autor de 'Bienvenido, Mister Marshall' para retratar la picaresca valiéndose del esperpento y de una irónica ternura. Un Berlanga que sorteó los embates de la censura y abrió con su cine una singular vía de crítica social, alejada de la que preconizaba el cine neorrealista. "Creador de historias y personajes inolvidables, muchos de ellos perdedores sobrepasados por los agobios de la vida, el director valenciano llevó a las pantallas un mundo propio en el que, junto a una penetrante mirada sobre las realidades colectivas, destaca una erotomanía y un imaginario femenino muy personal y, sin duda, polémico" dice los editores del su biografía.

Villena trabajó en las secciones de cultura e internacional de 'El País' durante veinticinco años. Ha sido editor de la revista 'tintaLibre' y ahora colabora en varios medios digitales. Es autor de tres biografías: 'Ana Belén. Biografía de un mito. Retrato de una generación (2002), 'Victoria Kent. Una pasión republicana' (2007) y Ciudadano Azaña. Biografía del símbolo de la II República (2010).

Etiquetas
Comentarios