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Ocio y Cultura

NARRATIVA ARAGONESA. OCIO Y CULTURA

Contraseña recupera ‘Míster Witt en el Cantón’, la primera de las obras maestras de Sender

La novela, escrita en 23 días, recibió el Premio Nacional de Literatura de 1936 y narra los altercados cantonalistas de Cartagena en 1873

Contraseña reedita 'Míster Witt en el Cantón' de Sender.
Ramón J. Sender sonó varias veces para el Premio Nobel.
Archivo Instituto de Estudios Altoaragoneses.

Ramón José Sender (Chalamera, Huesca, 1901-San Diego, Estados Unidos, 1982) es uno de los grandes narradores españoles del siglo XX. El 2 de enero de 1936, el diario ‘La Libertad’ anunciaba que había ganado el Premio Nacional de Narrativa con su novela ‘Míster Witt en el Cantón’, y el jurado que le otorgaba el galardón estaba presidido por Antonio Machado y contaba con Pío Baroja entre sus miembros. El libro se publicaría, en el sello Espasa-Calpe, el 9 de abril de 1936, se tiraron 3.000 ejemplares y cada ejemplar costaba siete de las desaparecidas pesetas.

Para entonces, Sender, escritor de la denominada Generación del 27, ya había firmado algunos libros importantes: ‘Imán’, basada en sus experiencias en la guerra de África, el reportaje ‘Casas viejas’, que casi le costó su puesto al presidente Manuel Azaña, y ‘Siete domingos rojos’, recién traducida al inglés. Esa novela, escrita en 23 días y centrada en las luchas cantonales de Cartagena en 1873, entre unionista y federalistas, acaba de ser reeditada por Contraseña con un prólogo del profesor y senderista José Domingo Dueñas y ha sido corregida y adaptada a la ortografía vigente por el editor Alfonso Castán.

Sender, tras la Guerra Civil y su exilio en México y en Estados Unidos, fue prohibido en España hasta 1965, y esta novela fue reeditada en 1968 (se incorpora el prólogo del propio Sender, a modo de epílogo) por Alianza Editorial y conoció una reedición anotada en Castalia, en 1987, por el historiador José Luis Jover, a la que se alude en numerosas ocasiones: Jover estudió a la perfección el contexto histórico y social, e incluso localizó referencias concretas y personajes en los que se inspiró el autor de Chalamera. A Pedro Salinas, en una nota sin firmar en ‘Archivos de Literatura Contemporánea’, de abril de 1936, se le atribuye la consideración de que se trata de un paradigma de “novela histórica, entre galdosiana y barojesca”.

En su documentado prólogo, José Domingo Dueñas recuerda la evolución política de Sender: tras su paso por el anarcosindicalismo, parece hallarse en la órbita del comunismo. La narración, definida como “novela de la revolución”, e incluso como vaticinio del sino de la II República, es mucho más: narra la historia de un individuo, un tanto distante y a la vez desarbolado, en un período tumultuoso de la sociedad en la que vive. José Domingo Dueñas dice que Sender “concede un claro predominio a postulados de orden humanista sobre otros de carácter político. De hecho, a pesar de que en la novela se relatan con detalle los meses de la sublevación cantonal, prevalece sobre los acontecimientos el trasfondo humano de los protagonistas, sus inquietudes y anhelos más recónditos, los padecimientos y esperanzas de quienes hubieron de encarnar aquel excepcional episodio”. ‘Míster Witt en el Cantón’ es, esencialmente, una novela sobre la condición humana: Sender ahonda “en los entresijos de la condición humana, conducida en este caso a una situación límite, como es una revolución bélica de una ciudad frente a todo un estado”, agrega Dueñas.

En aquellos días, la I República conoció, en pocos meses, varios presidentes: Francisco Pi y Margall, luego Nicolás Salmerón y más tarde Emilio Castelar, que “logró que las Cortes le otorgaran atribuciones excepcionales para acabar tanto con la guerra carlista como con la rebelión cantonal”.

"Sender ahonda en los entresijos de la condición humana, conducida en este caso a una situación límite, como es una revolución bélica de una ciudad frente a todo un estado”, dice Dueñas.

Marcelino C. Peñuelas mantuvo unas largas ‘Conversaciones con Ramón J. Sender’ (Magisterio Español, 1969), y allí le explicó el autor que “Míster Witt en el Cantón’ es “el planteamiento de un problema frecuente en mis modestas novelas. El inconsciente erótico del hombre o de la mujer ligado con el inconsciente colectivo en el panorama de una revolución”. Agrega, en la respuesta, el análisis del argumento: “Míster Witt, que se considera muy civilizado, y realmente lo es, deja que fusilen a un hombre cuya vida puede salvar. Después, lleno de sentimientos de culpabilidad y de miedo al castigo providencial, está obsesionado por la posible infidelidad de la su mujer. Finalmente, Milagritos, que representa la vida, la vida simple y generosa de la naturaleza, lo perdona y quiere un hijo de él”.

Contraseña reedita 'Míster Witt en el Cantón' de Sender.
Detalle de la cubierta de Alberto Gamón.
Alberto Gamón/Contraseña.

Míster Witt, ingeniero británico de 53 años, culto, apasionado de los libros y distante respecto a los altercados, al principio, ocupa un lugar importante en la ciudad; él y su esposa llevan casados quince años. Casados y con sombras. Escribe José Domingo Dueñas que el inglés “reconoce en la población sublevada y sacrificada hasta la muerte por ello un primitivismo y una espontaneidad que le sugieren al mismo tiempo desconfianza y admiración por la grandeza de su empeño”.

Esta novela ha cosechado numerosos elogios de la crítica. José Carlos-Mainer destacó “su habilidad consumada” y para Rafael Conte es “la primera de las obras maestras del autor”. Y para José María Jover es “la piedra de contraste de un humanismo pronto arrollado por la barbarie desencadenada de la guerra civil”. La primorosa edición de Contraseña lleva una portada de Alberto Gamón.

LA FICHA

‘Míster Witt en el Cantón’. Ramón J. Sender. Prólogo de José Domingo Dueñas Lorente. Edición de Alfonso Castán. Portada: Alberto Gamón. Contraseña editorial. Zaragoza, 2020. 379 páginas.

Contraseña reedita 'Míster Witt en el Cantón' de Sender.
José Domingo Dueñas es uno de los grandes especialistas de Sender.
Rafael Gobantes

ENTREVISTA CON JOSÉ DOMINGO DUEÑAS

¿Sería 'Míster Witt en el Cantón' la primera gran obra de Ramón José Sender?

 Sí, varios expertos coinciden en que 'Míster Witt en el Cantón' (1936) supone el inicio de la madurez creativa de Sender. Rafael Conte la catalogaba como "la primera obra maestra" del autor. Ya antes Galdós había dedicado dos episodios a la sublevación cantonal de 1873. Lo que sucede es que Sender sigue más las pautas de Baroja o de Valle-Inclán, no pretende escribir tratados históricos sino construir personajes que padezcan o gocen con profundidad los acontecimientos. Se proponía, como Baroja, crear vidas, personajes complejos y verosímiles, normalmente en situaciones críticas donde las virtudes y los defectos se extreman.

¿Qué destacaría de ella: el asunto político, la configuración de la atmósfera, el contraste entre el ingeniero y su mujer?

El mismo Sender calificaba la obra como una novela "psicológica" en un clima revolucionario. Además, Míster Witt tiene mucho, claro, de novela histórica, pero también de novela social. De estas distintas formas ha sido entendida a lo largo de los años. El historiador de Cartagena, José María Jover, se quedó totalmente prendado con la obra porque reconstruía con admirable acierto la atmósfera de la ciudad que él había conocido en los años veinte y treinta. Jover había nacido en 1920. Es la Cartagena que también pudo conocer bien Sender, pero al mismo tiempo la obra resulta muy fiel a los acontecimientos sin que los datos asfixien el desenvolverse de los personajes. Todos los componentes encajan magistralmente, lo político, el clima histórico, la relación psicológica entre los protagonistas. Pero es seguramente el tratamiento que da Sender a la relación en míster Witt y su mujer lo que aporta mayor grandeza al relato.

Sender lo aprovechaba todo. Y aquí parece que incluso se basa en gente que conoció...

 Sí, así es. Su instinto fabulador consigue aquí una altura inusual. Aprovecha todos los entresijos del relato histórico, verídico, de los acontecimientos para hacer avanzar la novela, dotar de complejidad a los personajes, imprimir intensidad a los celos insoportables del ingeniero inglés, un ser culto, educado, racional pero que se ve desbordado por la condición espontánea, instintiva y certera de su mujer. Parece, según Jover, que Sender se inspiró en efecto en personajes  reales, además combinó figuras históricas con otras imaginadas. La relación entre los protagonistas parece inspirada en la hermana de Joaquín Arderíus y su marido, un inglés de 53 años. Los Arderíus eran de Lorca, como la protagonista. Pero además, luego Sender dota de un trasfondo filosófico a los protagonistas a partir de sus ideas sobre lo natural y lo artificioso, lo espontáneo frente a lo civilizado, un planteamiento muy querido por al autor, que fue desarrollando a su manera a lo largo de mucho tiempo.

¿La sublevación cantonal de Cartagena ofrece algunas lecciones para la España convulsa de hoy?

Sender abordó este asunto a finales de 1935 porque creía, en efecto, que aquellos episodios revolucionarios de 1873, que concluyen con el aplastamiento del Cantón, podían aportar lecciones históricas impagables en el presente. Se trata de una sublevación de tintes muy humanitarios, pero el derramamiento de sangre, la muerte violenta no adquieren aquí ninguna dimensión heroica. Coincido con Jover en que el mensaje de la novela es la exaltación del ser humano como valor supremo, una defensa cerrada de los valores más propiamente humanos. En ese sentido es una lección para nuestro tiempo.

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