Despliega el menú
Ocio y Cultura

José Manuel García Hormigo: "Componer música pone en orden los pensamientos"

El alumno del Conservatorio Superior de Aragón, creador de instrumentos con materiales reciclados, ha ganado el Premio Internacional Frederic Mompou

[[[HA REDACCION]]] thumbnail_foto4 - jmgh.jpg
José Manuel García Hormigo, junto a algunos de los instrumentos musicales que ha ideado.
María García Hormigo

Nacido en Estepona en 1998, José Manuel García Hormigo ha finalizado este año los estudios superiores de Composición en el Conservatorio Superior de Música de Aragón (CSMA). Con una de sus obras, ‘Neon Issues’, acaba de ganar el Premio Internacional Frederic Mompou, uno de los galardones más prestigiosos de composición.

«Es una obra para saxo alto y acordeón, que juega con la sonoridad de este dúo de instrumentos y la naturaleza química y poética del gas –señala–. Los dúos de estos instrumentos, siendo raros, ya gozan de un repertorio sólido. Son instrumentos que hibridan bien entre ellos».

García Hormigo, que hizo sus estudios de Grado Medio en La Línea de la Concepción, descubrió su verdadera vocación con el piano «Llegó un momento –asegura–, en el que descubrí que me interesaba más la armonía que conseguir una interpretación precisa. Tocaba una sonata de Beethoven y me sorprendía viendo cómo me interesaba saber qué pasaba en ella a nivel musical, y empezaba a estudiarla desde ese ángulo y dejaba de hacerlo desde el punto de vista interpretativo».

Decidió instalarse en Zaragoza porque quería estudiar con Agustín Charles. Habló con antiguos alumnos del CSMA y le convenció la forma de hacer las cosas del conservatorio. En la capital aragonesa, y en su etapa de formación, ha participado en varios proyectos culturales de envergadura. ¿Cómo es su música?

«No la enmarcaría en ninguna estética concreta –subraya–. Soy bastante empírico y para escribir me dejo llevar por la curiosidad. Cuando compongo lo que hago es ordenar mi pensamiento, poner en order las ideas abstractas que tengo en la cabeza. Suelo escribir partiendo de lo que me interesa, y me atrae tanto el jazz como un motete antiguo. Lo bueno de la creación musical es que no hay más límites que los que uno se pone.

Cree que su música es accesible por todo tipo de público. «Hago música para todo el mundo. No creo que quienes asisten a un concierto, ya sea de rock psicodélico o de sinfonías románticas, entiendan al 100% lo que están escuchando: habrá espectadores, más cerebrales, que quieran entenderlo todo, pero también los habrá que simplemente se dejen llevar por lo que escuchan. A veces hacer música de vanguardia puede distanciarte del público pero también la necesitamos porque, si no hubiese alguien que rompiera los moldes,no avanzaríamos. Si escuchamos la música de las películas de los años 30-50 del siglo pasado descubrimos en ella muchos ecos wagnerianos. Hoy, en el cine y en televisión se escucha ya de todo. Cuando la música es coherente, se entiende y ya está».

García Hormigo escribió una obra para coro para el espectáculo de danza ‘Buñuel del deseo’, de las compañías de Miguel Ángel Berna y La Mov. «Fue una gran experiencia. Tomé una canción popular de Las Hurdes y, partiendo de su armonización simple, la fui enriqueciendo hasta generar na atmósfera de contacto con lo más sobrenatural». Y lleva tiempo embarcado en un proyecto inusual, la creación de instrumentos a partir de materiales reciclados, desde tubos de PVC de una lavadora a madera abandonada. Así ha creado piezas como una especie de kalimba con muelles de electrodoméstico y clips sujetapapeles.

«Uno busca crear sonidos nuevos o mezclar los que ya existen, y siempre he tenido una gran conciencia ecológica. Así que, teniendo en cuenta que el material más abundante a nuestro alrededor hoy en día son los desechos, estaba claro que iba a llegar a este punto. He manejado bibliografía, he realizado muchas pruebas y al final he creado varios instrumentos cuyo paisaje sonoro abarca muchas sonoridades. No son ruidófonos. A veces pensamos que el resultado musical depende de los instrumentos, y a menudo depende más de nosotros que de nuestras herramientas».

Etiquetas
Comentarios