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Ocio y Cultura

El viudo de George Michael pelea su pensión

La pareja del cantante durante trece años reclama casi 14.000 euros mensuales para vivir, pero los herederos se niegan a dárselos.

Fallece George Michael
George Michael, en una imagen de archivo.
Agencias

La familia de George Michael está devastada con la demanda de su expareja Kenny Goss, que les reclama unos 14.000 euros al mes como pensión de viudedad, ya que este no le dejó nada en el testamento. «Si George realmente significara algo para él, lo dejaría descansar en paz en lugar de intentar arrastrar su nombre por los tribunales. No recibirá ni un centavo», aseguran fuentes cercanas a la familia del cantante.

Los grandes beneficiarios de la fortuna de 97,6 millones de euros que dejó al morir, el día de Navidad de 2016 a los 53 años, beneficiaron a sus hermanas Melanie y Yioda y a su padre Kyriacos, de 81 años. Ni su pareja en el momento de su fallecimiento, Fadi Fawaz, ni Kenny Goss que lo fue durante 13 años -desde 1996 a 2011- pero viéndose con frecuencia las últimas semanas antes de su muerte recibieron nada de la herencia.

Casi cuatro años después de la muerte de George Michael, Goss, comerciante de arte tejano, de 62 años, ha presentado una demanda ante el Tribunal Superior por el que solicita la pensión, alegando que el cantante no estaba en su sano juicio cuando firmó su testamento en 2013. Mientras eran pareja, le pagó una generosa asignación mensual. Por eso, Goss afirma que todavía tiene derecho a ella, ya que tuvo que sacrificar su carrera para estar al lado de George y dependía de su dinero para vivir. Su amor era recíproco y solo hay que tirar de hemeroteca para recordar lo que sentía el cantante por su ex pareja.

En su última entrevista aseguró que había podido volver a preparar un nuevo disco gracias a él, la única persona capaz de devolverle la sonrisa y ofrecerle tranquilidad. «Con Kenny he vivido los mejores momentos de mi vida y también los más duros. Me hizo abandonar la idea cobarde de quitarme de en medio en momentos de desesperación cuando me rondaba la idea del suicidio», confesaba Michael. Ambos pensaron en formalizar su unión, pero el cantante se echó atrás. No quería ataduras, no necesitaba un documento que les uniera más.

Ahora su hermana Yioda, que es la única que queda viva, ya que Melanie murió a los 59 años, las navidades pasadas, tendrá que hacer frente al verdadero amor de su hermano y explicar ante el juez por qué le dejó fuera de la herencia, cuando el difunto dejó por escrito que fueran ellas las que decidiera cuál de sus amigos recibiría parte de su fortuna, que finalmente se repartieron entre ellas y el padre, en junio de 2019.

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