Despliega el menú
Ocio y Cultura

POESÍA Y NARRATIVA. ARTES & lETRAS

La cara oculta de la editorial Prames

El sello ofrece nuevos títulos, para el retorno a la actividad literaria, de María Pilar Martínez Barca, Sergio Allepuz y S. Sureño

Novedades literarias de Prames para 2020.
Los libros de Pilar Martínez Barca, ilustrados por David Maynar.
David Maynar.

No creo que haya muchos entre ustedes que no tengan o hayan usado una guía Prames en su tiempo de ocio, bien para encontrar un monumento señalado, reconocer alguna especie local o para no perderse del camino que nos dejaran marcado. Este año se amplía notablemente su catálogo con un guía de la Celtiberia, otra sorprendente guía de megalitos del Pirineo, una guía de senderos en el entorno de Albarracín y otras guías más de escalada y esquí de montaña…, sin contar con otras publicaciones como la guía en catalán del entorno de Montserrat y de un interesantísimo libro de batallas en España. No obstante, hay un cara oculta de Prames que muchas veces nos pasa desapercibida y que nos muestra su compromiso y apoyo a la literatura aragonesa. De este modo, así como en años anteriores ha recogido obras como 'Plot 28', de Hernán Ruíz y Agustín Serra, o 'Los años de la alegría', de José Giménez Corbatón, este 2020, renueva su apuesta por la literatura llevando a nuestras librerías dos novelas y un poemario, cuya lectura querría compartir con ustedes.

El poemario que se nos presenta es 'En luna llena' y lo firma María Pilar Martínez Barca, veterana escritora y colaboradora de Heraldo de Aragón, que obtuvo con esta obra el XXIII Premio Nacional de Poesía Acordes. Se trata de una colección de poemas amables, sensitivos y cuidados, en los que se releva el buen oficio de la autora y la sensibilidad a través de la cual encuentran cauce de liberación tanto su imaginación como su espíritu. Ambos contribuyen simbióticamente a hilar en la sensualidad de sus versos una sensación de ingravidez y de vuelo lunar sobre el firmamento de la lectura. En su 'Preludio íntimo' se ejemplifica la afirmación anterior, así como es buena muestra de los logros de esta laureada poeta.

Novedades literarias de Prames para 2020.
El narrador Sergio Allepuz regresa a la Norteamérica de Jay McKay..
Archivo 'Imán'.

En cuanto a las dos novelas por las que Prames apuesta este año, ambas también aragonesas, nos muestran temáticas y estilos bien diferentes. Sergio Allepuz Giral ─que repite editorial y temática─ nos presenta su segunda novela 'Aprendiendo a volar', en la que nos devuelve al ambiente juvenil de la Norteamérica rural, escenario que ya recorriera en su primer trabajo, 'El prado verde de Jay McKay'. En esta segunda incursión de Allepuz en las relaciones y descubrimientos que nos preparan para dar el salto hacia la edad adulta, observamos un crecimiento en recursos y fluidez notables. El ritmo de la narración y la estructura se sostienen con mucha solvencia, favoreciendo un recorrido rápido, entretenido y magnético sobre sus páginas. 

Particularmente he encontrado alivio en la reducción de ternos con respecto a la entrega anterior, recurso con el que el autor nos sumerge en el habla juvenil pero que, a la postre, introducen disrupciones en el ritmo narrativo. También quisiera cuestionar los roles de los personajes en su historia, que no dudo responden a la realidad observada por el autor, pero si Aquiles es un héroe reprobable no lo es menos este Johnny. Por ello, la urdimbre de sus aventuras en el último año de Instituto con las desventuras hogareñas, enriquece y amplía la narración desde las arenas de la playa del placer hasta las murallas de la Troya sitiada por el desconsuelo, en la que nuestro Aquiles halla su ineludible derrota expiatoria.

La segunda novela de Prames para este 2020 lleva por título 'Quién vive', y viene firmada por S. Sureño, autor o seudónimo que leemos por primera vez defendiendo las puertas de una narración encuadernada. Esta obra valiente a la hora de explorar los paralelismos y convergencias de dos hombres compartiendo sus soledades y su aislamiento ─un nieto avanzando con lentitud sobre las aguas estancadas de sus sueños y un abuelo recorriendo los últimos metros de su viaje desde la cama, en la que su historia se disuelve en sudor y excreciones, como su cada vez más endeble verbo y memoria─ también lo es a la hora de plantear el estilo y ritmo narrativos. 

En sus páginas se mezclan amor y cuidados con desprecio e incomprensión, historia y reflexión con demencia y decrepitud: una mezcla descarnada que muestra esa parte de la vida, de la muerte, de las relaciones que guardamos de puertas para dentro. Personalmente he encontrado su flujo un tanto 'grumoso' y me he visto obligado a masticar más de lo habitual una historia que avanza pausadamente. No creo que sea, en sí mismo, ni malo ni bueno. Hay que educarse y abrir el gusto a todo tipo de lecturas. Cabe, eso sí, cuestionarse si los andamiajes que soportan los esfuerzos narrativos son, en cada caso, los más adecuados y si han servido a su propósito. De todo se aprende y debemos felicitarnos por poder contar con editoriales que, un año más, apuestan por acercarnos voces, temas y construcciones diferentes.

Etiquetas
Comentarios