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Del mojito al 'cold brew': cinco recetas fáciles para tomar el café bien frío

La moda del café de especialidad ha desterrado el mito de que los de filtro o helados estropean el producto. La ruta en Zaragoza es cada vez más amplia.

Un gin tonic de café.
Un gin tonic de café.
Oliver Duch

Entre los mitos que rodean al café está el de que tomarlo frío es maltratar el producto, sobre todo cuando es de calidad. Pero son precisamente los que más la aprecian, los amantes del café de especialidad, quienes tratan de desmontar este mito. No, el café tomado frío no ve descender sus propiedad organolépticas. Recién salido de la nevera, con hielo o, incluso, mezclado en una coctelera puede hacer las delicias de los amantes del mejor café.

Estas son algunas opciones que en Zaragoza pueden probarse en la cada vez más nutrida ruta del café de especialidad:

Café de filtro para tomar helado.
Café de filtro para tomar helado.
Oliver Duch

'Cold brew'

Es un café que se obtiene infusionando en frío y con filtro, gota a gota, durante horas. Da como resultado un café mucho menos amargo que el obtenido en caliente. Incluso hay quien defiende que este método respeta más el sabor natural del producto. Con el agua hirviendo, se destilan ácidos y aceites que, al bajar la temperatura, se concentran, lo que hace que el sabor sea más fuerte.

Todo depende de las proporciones de agua y café. Además, como el ‘cold brew’ se recomienda tomarlo sin azúcar, no engorda en absoluto y refresca más. Es asimismo ideal para ser añadido a cubitos de hielo (no los derrite y el café no se agua tanto). Para hacerlo en casa, la proporción más recomendada es la de 100 gramos de café molido grueso (arábica) por cada litro de agua (mineral). Se deja en una cafetera de émbolo, a temperatura ambiente, de 12 a 24 horas y, posteriormente, se cuela el resultado, que puede aguantar en la nevera por un plazo de hasta cuatro semanas.

Otra variedad es el 'bacht brew', realizado en cafetera de filtro y en caliente. 

Con hielo y con truco

Para tomar un buen café con hielo lo fundamental es tener un poquito de paciencia y no volcar el café caliente en los hielos. Hay que esperar un poco a que se enfríe y, posteriormente, calcular los hielos que harán falta para no alterar las proporciones y tomar el café con demasiada agua. Algo que no será tan necesario si los hielos son de calidad, hechos con agua mineral y gruesos. Si el café y el agua son buenos, el resultado de la mezcla también lo será. Otra posibilidad menos habitual es que los propios hielos estén hechos también de café. Un toque de limón tampoco le irá mal. Los amantes del buen café no hacen ascos al café con leche y hielo o al café con leche frío.

Gin tonic de café

Mezclar una buena ginebra con tónica y añadir una parte de café y un ‘twist’ de limón o de lima. Otra versión es la de añadir al gin tonic tradicional hielos hechos con café.

La receta del café Dalgona que arrasa en Instagram
Café con mucha espuma.
@lachinafoodie

Frappé

Se puede hacer con café de máquina o, como en Grecia, donde es una bebida tipiquísima, usar sin complejos café soluble. Fundamental: una buena espuma para la superficie. Se toma con muchos hielos y hay quien le añade helado o nata.

Mojito de café

Preparar un ‘espresso’ en una taza pequeña. Disponer en un vaso hojas de menta y azúcar de caña y aplastar suavemente con un mortero. Agregar agua, sin dejar que el azúcar se disuelva y hielo, mejor si es picado gordo. Por último, añadir el ron y el café.

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