Despliega el menú
Ocio y Cultura

MÚSICA CLÁSICA. 'DIÁLOGOS EN CAUTIVIDAD'

Luis A. González Marín: “Aragón ha producido y ha disfrutado de compositores de una talla enorme”

El investigador, instrumentista y director de Los Músicos de su Alteza reflexiona sobre la música en Aragón, el coronavirus y el porvenir

Luis Antonio González Marín. 'Diálogos en cautividad'.
Luis Antonio González Marín en su casa, retratado por su hijo.
Carlos González.

Luis Antonio González Marín (Zaragoza, 1962) es investigador y musicólogo, dirige Los Músicos de su Alteza y es instrumentista de órgano y clave.

¿Qué pensó cuando se empezó a hablar del virus?

Como mucha gente, al principio no creí que fuera a ser tan terrible. A finales de febrero pasé varios días con fiebre alta y otros síntomas compatibles con los de la Covid-19. Pensé que era una gripe pero no descarto haber pasado la enfermedad de manera leve. No puedo saberlo porque no me han hecho pruebas.

¿Qué se le vino abajo: conciertos, viajes, proyectos, rutinas?

Todas las actividades públicas: conciertos, conferencias, cursos, reuniones científicas, viajes de investigación (tenía que haber viajado varias veces a Italia, había otro viaje pendiente a EEUU)... Y las rutinas de trabajo (el Archivo de Música de las Catedrales de Zaragoza, en el que paso mucho tiempo, mi despacho en el CSIC) y de ocio, los paseos por el campo en fin de semana, las cañas con los amigos, el cine...

¿Cuál es la labor de un musicólogo y cómo le afectó a usted el confinamiento?

Gran parte de mi trabajo como musicólogo de la IMF-CSIC consiste en estudiar críticamente fuentes musicales históricas y preparar ediciones y ensayos reflexivos sobre la práctica musical. Tengo una buena biblioteca en casa y en internet hay infinidad de libros, revistas, tesis, y muchas fuentes digitalizadas, así que puedo “teletrabajar” muy bien, me está cundiendo enormemente, pero echo en falta el contacto con los papeles viejos en archivos. Una foto no te da la misma información que el manuscrito original.

¿Has podido ensayar, preparar programas?

Luis Antonio González Marín. 'Diálogos en cautividad'.
Pedro Reula, Luis Antonio González y Olalla Alemán.
Archivo Músicos de su Alteza.

Obviamente llevo tiempo sin poder ensayar con otros colegas, pero aprovecho para estudiar clave, leer nuevo repertorio, editar música, armar proyectos y rematar publicaciones que coleaban y que espero que salgan este año: varios artículos, algún libro, un par de discos y mi colaboración en un documental que me ilusiona mucho.

El término Música Antigua tiene algo de cajón de sastre. De un modo científico, ¿a qué debemos llamarle Música Antigua?

El término Música Antigua no se refiere tanto a la antigüedad de las obras como a nuestro enfoque sobre ellas. Hoy se habla de “interpretación históricamente informada”, esto es, de un acercamiento a la música del pasado remoto o reciente que tiene en consideración las circunstancias históricas de la práctica musical: espacios, sistemas de afinación, instrumentos, voces, técnicas, sentido retórico del discurso, etc. Si se utiliza un enfoque histórico, Stravinsky o Falla pueden caber en la “música antigua” tanto como Bach, Monteverdi o Perotin.

¿Cómo podríamos explicar, gráficamente, sus rastreos por los archivos de la catedrales de Zaragoza y otros lugares?

Cada archivo es un mundo. Conozco muy bien el de las Catedrales de Zaragoza, porque trabajo en él asiduamente y he contribuido a su catalogación, que empezamos hace años con José V. González Valle y Antonio Ezquerro. Hay que agradecer al Cabildo de Zaragoza que, consciente de la importancia de este archivo, lo cuide y lo mantenga abierto a la investigación (salvo estos días). También es muy bueno que exista un convenio entre el CSIC y el Arzobispado para investigar estos fondos.

¿Qué encuentra, cómo están los archivos? ¿Se pueden hacer pesquisas a través de la red?

Algunos archivos y bibliotecas, sobre todo públicos, han digitalizado fondos de música y documentación, muchos de los cuales son consultables en red. Esto no sustituye el contacto directo con el documento, porque hay determinada información que una foto o una imagen digital no recoge, pero es una inmensa ayuda. En el Archivo de Música de las Catedrales de Zaragoza desde hace años se está haciendo un importante esfuerzo de digitalización de los fondos más relevantes.

Usted es uno de los grandes investigadores de Ruiz Samaniego y José de Nebra. ¿Cuál es su vínculo con Aragón y cómo definiría su música?

Joseph Ruiz Samaniego fue maestro de capilla en la catedral de Tarazona y luego en El Pilar, entre 1654 y 1670. Trabajó también para Juan José de Austria cuando vivió en Zaragoza como Vicario General de la Corona de Aragón. José de Nebra era nacido en Calatayud y de familia aragonesa, pero pasó su vida profesional en Madrid. A diferencia de sus dos hermanos menores que fueron organistas en La Seo, no trabajó en Aragón, pero envió música a Zaragoza para diferentes fiestas, como la inauguración de la nueva Santa Capilla en 1765.

¿Cuál es el valor global de la música de las catedrales de Aragón, especialmente de Zaragoza?

Los archivos musicales de las catedrales aragonesas, con el de Zaragoza a la cabeza, y algunos de colegiatas y parroquias poseen una riqueza documental inmensa y recogen testimonios de toda clase de música (religiosa, pero también teatral, civil, popular) que se hacía en las principales ciudades de Aragón: Huesca, Teruel, Jaca, Tarazona, Calatayud, Daroca, Albarracín... Y dan fe del cosmopolitismo musical de estas ciudades en otros siglos. No solo contienen música local, sino también de los principales maestros europeos.

Luis Antonio González Marín. 'Diálogos en cautividad'.
Los Músicos de su Alteza en el coro antes de actuar.
Carlos González

Como historiador de la música, ¿hay obras, proyectos o músicos concretos que haya sufrido confinamientos, pestes o que hayan creado en la cárcel?

En tiempos pasados las epidemias eran frecuentes. Una de las pestes del siglo XVII atacó con mucha virulencia a Zaragoza en 1652, se llevó por delante a una cuarta parte de la población y afectó seriamente a las capillas de música. El maestro de La Seo Manuel Correa fue una de las víctimas mortales. Y muchos músicos célebres pasaron algún tiempo en la cárcel; Bach, por ejemplo.

¿Hay obras explícitas que aluden a catástrofes, crisis, gripes?

Sí. En otro tiempo se intentaba aplacar las catástrofes rezando, y la música religiosa era una forma de oración. De la misma manera que hay música para rogativas, etc., la hay contra la peste. O por ejemplo, en el ‘Decameron’ se nos dice que los jóvenes confinados para huir de la peste terminaban cada jornada con una canción. Aquí en Zaragoza hay una pieza de un tenor de La Seo, Juan Berges, titulada ‘Oh santísima cruz’, que posiblemente tiene algo que ver con la peste de 1652.

¿Qué le debemos a figuras como José Vicente González Valle o José Luis González Uriol?

Son dos personalidades fundamentales en la recuperación del patrimonio musical histórico y en la “música antigua” en Aragón y fuera; y también desde el punto de vista institucional, en el Conservatorio de Zaragoza, en la Institución Fernando el Católico, y José Vicente en el CSIC en Barcelona. Personalmente, aparte de muchas enseñanzas y de una gran amistad, les debo la orientación de mi carrera como musicólogo y músico.

En 1992, fundó Los Músicos de su Alteza, tras varias experiencias con otros formaciones. ¿Qué buscaba, cómo ha evolucionado históricamente el grupo?

Buscaba dar salida a obras de calidad recuperadas por mis investigaciones y también interpretar grandes obras de los siglos XVII y XVIII con criterios históricos y ambición artística. En eso seguimos veintitantos años después, compaginando producciones grandes con proyectos camerísticos, con una decena de discos y otros dos por publicarse... Evidentemente no he podido realizar todos los proyectos que he querido, pero el balance es muy positivo. Y aparte de la música, los éxitos, etc., otra cosa satisfactoria de esta aventura es que ha creado fuertes vínculos de amistad entre muchos de los que participamos.

"Al fundar Los Músicos de su Alteza buscaba dar salida a obras de calidad recuperadas por mis investigaciones y también interpretar grandes obras de los siglos XVII y XVIII"

¿Qué le ha conmovido o perturbado de lo que estaba y está sucediendo?

Es una catástrofe, tanto por la tragedia de los fallecidos y lo terrible de la situación de aislamiento que ha impedido a muchos despedirse de sus familiares enfermos, como por el desastre económico y social que se avecina y que muchos ya están sufriendo. Mucha gente en diferentes sectores -músicos y otros trabajadores de la cultura, por ejemplo- lleva dos meses sin ingresar un céntimo y, me temo, va a pasar así gran parte del resto del año. Y luego está la incertidumbre sobre esta extraña enfermedad, sobre la vuelta a la normalidad. La expresión “nueva normalidad” no tranquiliza en absoluto.

Luis Antonio González Marín. 'Diálogos en cautividad'.
Los Músicos de su Alteza, en formación de cámara, en un momento de su actuación.
Michel Novak

De repente, aunque el Gobierno no parezca creer demasiado en ella, la cultura ha sido como un bastión de resistencia en la crisis... ¿no?

El encierro en las casas ha transformado la percepción del tiempo, el trabajo y el ocio, y en esto último la cultura tiene un papel decisivo. Todo el mundo ha tenido más tiempo para leer, ver películas y series en televisión, escuchar música o acceder a museos virtuales. Y muchos artistas y gente de la cultura han mostrado una enorme generosidad poniendo materiales de todo tipo a disposición de la gente, a pesar de estar pasándolo mal económicamente, porque muchos han perdido sus trabajos remunerados.

¿Qué le parece esas reuniones de artistas, a través de sistemas virtuales, que hacen virguerías colectivas luego? ¿Le ha emocionado algo en concreto, ha participado en algo así?

Me emocionó una 'Pasión según San Juan', dirigida por Masaaki Suzuki en Colonia el 15 de marzo sin público. Los videos de varios músicos tocando cada uno desde su casa sirven para algunos géneros musicales (pop, swing...) pero no para la música “clásica” de cámara u orquesta, pues requiere algo fundamental: el contacto entre los músicos, que puedan escucharse, respirar juntos. Por eso estas producciones que se ven resultan artificiales y pueden dar una imagen engañosa. Yo he subido a las redes algún video simple tocando solo en casa y he compartido grabaciones de Los Músicos que teníamos hechas.

¿La cultura debe ser solidaria o gratuita en situaciones como ésta?

Soy partidario de compartir lo que se sabe y lo que se hace, y más en situaciones críticas, en las que todo el mundo debería ser generoso. Muchos artistas se han comportado así estos días. Pero también la sociedad, que disfruta de esa generosidad, debería ser consciente de que los trabajadores de la cultura son precisamente eso, trabajadores: en España hay unas 700.000 familias que viven de esto, y han de comer, pagar hipotecas, facturas e impuestos. Estamos aún lejos de que el trabajo cultural y artístico reciba la consideración que merece.

Usted es intérprete desde hace años: órgano, clave, etc. ¿Cómo se mantiene en forma? ¿Cuántas horas le dedica a sus instrumentos?

Procuro estudiar todos los días, leyendo repertorio nuevo y recuperando obras que estudié hace años. Si por viajes u otras circunstancias no puedo tocar, al menos trato de leer música mentalmente, aparte de otras cosas. Ahora, encerrado en casa, lo tengo más fácil.

"En España hay unas 700.000 familias que viven de esto, y han de comer, pagar hipotecas, facturas e impuestos. Estamos aún lejos de que el trabajo cultural y artístico reciba la consideración que merece"

Creo que desde 2005 o 2006 cuentan con una voz como Olalla Alemán. ¿Qué les aporta, cómo la define?

Olalla es uno de estos casos de músicos que llevan muchos años con nosotros y ya son de casa. Desde 2005 ha estado en casi todos los programas vocales de Los Músicos, salvo bajas por maternidad o causa de fuerza mayor. Ha crecido con nosotros. Tiene una voz muy especial y un talento expresivo fuera de lo común. Además hemos desarrollado una complicidad musical total.

Luis Antonio González Marín. 'Diálogos en cautividad'.
Olalla Alemán, la vocalista de Los Müsicos de su Alteza, que se incorporó en 2005.
Michel Novak

¿Cuál es el nivel real de la música clásica en Aragón? ¿Quiénes son los Nebra, Ruiz de Samaniego, a quien debiéramos oír más?

Históricamente, Aragón ha producido y ha disfrutado de artistas de una talla enorme. José de Nebra es considerado hoy el compositor español más importante del siglo XVIII, si se puede hacer este tipo de valoraciones. Por lo que vamos viendo Joseph Ruiz Samaniego se encuentra también en la vanguardia de la música española de su época.

¿Quiénes las figuras de la música clásica en Aragón, de las que sabemos demasiado poco?

Hay muchos compositores aragoneses o que trabajaron en Aragón que merecen un lugar destacado en la historia y en los escenarios: Robledo, Aguilera de Heredia, Bruna, Ximénez, Gaspar Sanz, Rimonte, Manuel Correa, Pontac, Marqués, Bargas, García Fajer, Rodríguez Ledesma... Poco a poco vamos intentando sacarlos a la luz, pero queda mucho por hacer.

Estamos en el año del 25 aniversario del Auditorio. ¿Qué le debemos, para qué ha servido y para que os sirve a vosotros?

El Auditorio es una referencia en la música en Zaragoza y fuera. Por él han pasado músicos, grupos y orquestas del máximo nivel mundial, y a la vez se está apostando por agrupaciones locales que poseen una trayectoria importante. Tiene muy buenas instalaciones y un equipo de personas formidable. Somos residentes desde 2017 y esto nos ha permitido abordar algunos proyectos ambiciosos. Espero que sigamos siéndolo (creo que lo merecemos) y que, normalizada la situación, podamos reemprender proyectos grandes.

"El Auditorio es una referencia en la música en Zaragoza y fuera. Por él han pasado músicos, grupos y orquestas del máximo nivel mundial"

Pertenece a la Real Academia de Bellas Artes de San Luis. Parece que tiene una mayor presencia… ¿Qué cree que aporta a la sociedad y qué debe aportar?

Para mí es un orgullo formar parte de una institución tan prestigiosa históricamente y poblada hoy por personalidades relevantes del arte y la cultura. Desde la presidencia de Domingo Buesa la Academia está muy activa, y creo que ha de ser así. La Academia es un testimonio vivo de la historia y de la actividad artística actual, y debe tener una presencia social pujante, velando por el patrimonio y procurando que la sociedad tome conciencia de que el arte, la cultura, es precisamente lo que nos hace humanos.

¿Cómo querría salir de la crisis? ¿Cuál es el futuro que nos espera?

Incierto y preocupante. Se suele decir que las crisis son oportunidades (y ya lo creo que lo son para algunos; siempre hay listos que aprovechan la desgracia general para hacer fortuna). Desde algunos sectores se invocan propósitos bienintencionados sobre la necesidad de “refundar” el modo de vida, con una mayor conciencia humanista y de protección del planeta, frente al tradicional capitalismo extractivo salvaje que mantiene pobre a buena parte del mundo para que una minoría aumente su riqueza. Me cuesta ser optimista al respecto.

Luis Antonio González Marín. 'Diálogos en cautividad'.
Los Músicos de su Alteza en la sala Mozart del Auditorio de Zaragoza.
Carlos González.

¿Tiene o ha tenido miedo, siente incertidumbre, le preocupa lo que viene ahora?

Aparte de la enfermedad, me preocupa la crisis que puede hundir al país y al mundo hasta niveles desconocidos, la propia supervivencia de las actividades culturales y de los que las realizan, la dificultad para retomar una vida social sin miedo a contagios intentando evitar la imprudencia pero sin caer en la paranoia y las tentaciones inquisitoriales… Y como tengo un hijo veinteañero, me preocupa el futuro que espera a los jóvenes.

Etiquetas
Comentarios