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Ocio y Cultura

La antigua iglesia 'hundida' de Fuendetodos, consolidada y lista para recibir visitantes

Los restos, incluida la pila bautismal, forman parte ya del sendero educativo de la localidad

La iglesia, con la pila en la que fue bautizada la madre de Goya a la derecha, tal y como la verán los visitantes de Fuendetodos.
Vista general de parte de la iglesia, tal y como la verán los visitantes de Fuendetodos.
Héctor Arcusa

Cuando Fuendetodos recupere el flujo turístico normal, los visitantes se encontrarán con un nuevo atractivo en la localidad: la ‘iglesia hundida’, como aún se la recordaba, ha renacido de los escombros. Y nunca mejor dicho, puesto que lo que quedaba de ella ha sido durante décadas basurero y escombrera. Los artífices del rescate han sido los arqueólogos Héctor Arcusa y José Luis Ona, que han dirigido los trabajos.

«Esta última fase de excavación y consolidación ha durado cinco meses, desde finales de 2019 hasta ahora –relata Héctor Arcusa–. Los vestigios que hemos encontrado pertenecen en realidad a tres iglesias. Una primitiva del siglo XII, románica, muy rara tan al sur del Ebro, y dos ampliaciones posteriores, una de ellas en el siglo XIII y otra en el XVI. El ábside primitivo lo hemos conseguido recuperar a nivel de cimentación, y el segundo está en buena parte debajo de una calle y permanece sin excavar. Hay que ver cómo se resuelve el paso por allí para completar la excavación».

Arqueología y restauración han ido de la mano, así que todos los muros y pavimentos están debidamente consolidados, sin peligro de deterioro y preparados para las visitas guiadas. La iglesia tiene gran importancia para los estudiosos del Románico porque hasta ahora en la comarca del Campo de Belchite solo se conocían dos templos de ese estilo: San Nicolás de Azuara y la ermita de la Virgen de Allende de Moyuela.

A principios del siglo XVIII Fuendetodos hizo otra iglesia en otro punto de la localidad. Esta ardió en la Guerra Civil y posteriormente la reconstruyó Regiones Devastadas. Es el templo actual.

Mientras, la iglesia antigua fue convertida en el XVIII en ermita del Sepulcro y, tras hundirse, se abandonó. Con el paso del tiempo se instaló un horno de cal en su nave principal, y a mediados del siglo pasado empezó a ser basurero y escombrera.

Plato de principios del siglo XVIII encontrado durante las excavaciones arqueológicas.
Detalle de un plato de principios del siglo XVIII encontrado durante las excavaciones arqueológicas.
Héctor Arcusa

«Durante la excavación, lo que más hemos encontrado han sido restos de vajilla de los siglos XVI, XVII y XVIII –añade Arcusa–. Y luego ya material moderno: pilas Tximist, restos de recipientes resineros, ampollas de vacunas veterinarias....».

¿Qué importancia tiene la iglesia excavada y qué supondrá su recuperación para Fuendetodos? «Se trata de la antigua parroquia de Nuestra Señora de los Villares, testigo privilegiado de la vida de los vecinos de Fuendetodos durante seis siglos, desde el siglo XII al XVIII –añade José Luis Ona–. Aquí tenían lugar los principales acontecimientos que jalonaban la vida de los fuendetodinos: su bautismo, confirmación, matrimonio y entierro. Se trasladó a su actual ubicación en el Barrio Alto tan solo 18 años antes del nacimiento de Goya en 1746. Además de recuperar in extremis un monumento prácticamente desconocido que ha revelado gran interés artístico, se ha dignificado un espacio urbano».

En octubre pasado, las excavaciones sacaron a la luz la pila bautismal del templo, en la que fue bautizada la madre de Goya hacia 1715. «Francisco fue bautizado ya en la nueva iglesia –subraya Ona–, pero seguro que conoció la antigua reconvertida en ermita urbana dedicada al Santo Sepulcro. No es de extrañar que Goya la visitara en más de una ocasión con motivo de sus frecuentes visitas a su lugar natal, residencia de su familia materna».

Los ancestros del pintor por la rama materna fueron enterrados en el interior de la iglesia o en su cementerio anexo. Eso abre la posibilidad de intentar recuperarlos e identificarlos, algo que por el momento no se ha barajado. «Su excavación no ha sido nuestro objetivo prioritario ahora –subraya Ona–, pero esa posibilidad queda abierta para posteriores investigaciones».

Para Enrique Salueña, alcalde de Fuendetodos, la puesta en valor de la antigua iglesia supone una satisfacción especial, ya que es un proyecto en el que ha creído desde el principio. De hecho, los trabajos los ha costeado por completo el municipio.

«El resultado nos ha sorprendido mucho. Ha habido que mover muchas toneladas de escombro pero al final ha merecido la pena. Queremos seguir, arreglar un poco más lo que queda de fachada, de los muros que se han conservado sin hundir, y terminar de excavar el ábside. Los vestigios se han incorporado ya a nuestro sendero educativo y creo que el espacio puede tener además muchos usos para Fuendetodos, incluso pensamos en la posibilidad de cubrirlo para celebrar allí alguna actividad, como puede ser un cine de verano». Existe el ejemplo de la antigua iglesia de San Pedro de Becerril de Campos, en Palencia, bastante más grande, pero al que también se le ha dado un uso cultural.

De momento, el mismo equipo que ha recuperado la ‘iglesia hundida’ trabaja ya desde este lunes en un nuevo proyecto, la excavación y reconstrucción de uno de los pozos de nieve tan propios de Fuendetodos, la nevera del Pilón Bajo. Lo costea una empresa eléctrica. «Por cierto, que esta nevera fue propiedad a principios del siglo XIX de las sobrinas de Francisco de Goya, hijas de su hermano Tomás –concluye José Luis Ona–, así que lo que se está realizando en Fuendetodos es de alguna forma una ‘arqueología goyista’, pues contribuye a recuperar patrimonio directa o indirectamente relacionado con el pintor».

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