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Samsung Qled Q90R Smart TV: en busca de la perfección cuántica

Este televisor aprovecha las bondades de su luminosa tecnología para plantarle cara a sus competidores Oled.

La peana es elegante y visualmente ligera. Deja el espacio justo para colgar una barra de sonido bajo el televisor. Si la colgamos en la pared, el sistema Ambient Mode permite convertir el televisor en un cuadro o volverlo casi invisible.
La peana es elegante y visualmente ligera. Deja el espacio justo para colgar una barra de sonido bajo el televisor. Si la colgamos en la pared, el sistema Ambient Mode permite convertir el televisor en un cuadro o volverlo casi invisible.
Heraldo.es

Al principio cuesta entender la resistencia de Samsung por adoptar la tecnología Oled en sus televisores pese a que ésta tiene claras ventajas. En los televisores Oled cada uno de los píxeles que conforman el panel se iluminan de manera independiente, mientras que los LED precisan de una fuente de iluminación trasera. Esto provoca que, tradicionalmente, los paneles con tecnología Oled hayan tenido negros más puros y contraste mayor, además de ser mucho más finos que los LED.

Samsung lleva varios años peleando contra estas desventajas y desarrollando su sistema apoyado en la tecnología QLED -o Quantum LED- y la retroiluminación Direct Full Array. Una combinación ganadora que roza la perfección en los modelos Q90 de 2019.

En el primer apartado, gracias a sus filtros cuánticos’ y a los Quantum Dots, Samsung ha logrado una representación pura del color, mostrando el 100% del espectro incluso con niveles de luminosidad muy altos. El resultado es una imagen más poderosa que la que pueden conseguir en Oled gracias a la alta luminosidad y un color más fiel a la realidad y menos saturado.

Con negros absolutos y contraste perfecto sin renunciar aún panel luminoso, Samsung plantea cara los mejores televisores Oled.

Por otro lado, con el Direct Full Array, lo que consigue Samsung es un mayor control del contraste y unos negros más puros: al dividir el panel en casi 500 pequeñas zonas que se pueden iluminar de forma independiente, reducen al mínimo el resplandor generado al mostrar contenido muy luminoso sobre zonas muy oscuras.

El Samsung Qled Q90R, objeto de este análisis, logra un resultado excepcional tratando las imágenes y ofreciendo niveles de negro hasta ahora impensables para un panel LED. Puestos uno al lado del otro, es fácil ver la diferencia entre un Q90 de Samsung (QLED) y un E9 de LG (Oled), pero también es muy difícil decidir cuál se ve mejor.

Alcanzados niveles de contraste casi absolutos y negros puros, los paneles de Samsung mantienen sus bondades, que se podrían resumir en que se ven mejor en una habitación bien iluminada. Al estar retroiluminados tienen mayor potencia y colores más vibrantes. Además, el modelo Q90R cuenta con una capa especial antirreflejos que permite un visionado perfecto incluso con una incidencia directa de la luz del sol. Cuando cae la noche, la retroiluminación también es muy evidente y estos televisores deslumbran en una habitación completamente oscuras, sobre todo en los modos Dinámico y Natural.

En total hay cuatro modos: Dinámico, Estándar, Natural y Película. Todos ellos son reconfigurables manualmente y los usuarios más quisquillosos podrán pasar horas reconfigurando mil pequeños detalles de la imagen. El modo Película es el más fiel a la realidad y el Dinámico el más llamativo. El primero, además, disimula mejor los defectos cuando la imagen no es en alta definición, suavizando la imagen. Con una fuente 4K y HDR y tras muchas pruebas, el modo Natural es el que a nosotros nos ha resultado más cómodo, gracias a su equilibrio, pero esto dependerá de cada usuario.

Diseño y conexiones

En cuanto al diseño, el Q90R es un televisor gordito si lo comparamos con la parte más fina de un panel Oled, pero apenas tiene el grosor de un paquete de tabaco. Cuenta con una peana central muy elegante para colocarlo sobre un mueble que deja el espacio ideal para colocar debajo una barra de sonido que la propia marca también fabrica. Pero dónde se luce realmente esta pantalla es colgada en la pared. 

Gracias al sistema One Connect, reduce todas las conexiones a un único cable de fibra óptica casi transparente y extremadamente fino que va del televisor a una base con 4 HDMI, 3 USB, un ethernet, una entrada óptica de audio, un CI Slot y dos entradas de antena TDT DVB-T2.

El grosor es de poco más de una cajetilla de tabaco.
El grosor es de poco más de una cajetilla de tabaco.
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Mando y sistema operativo

Tizen es uno de los mejores sistemas operativos para Smart TV: es rápido, fluido, transparente y tiene cierta multitarea. El menú se despliega en la parte inferior de la pantalla, permitiendo elegir el canal, aplicación u opción de visualización, mientras seguimos disfrutando del contenido. Sin embargo, el funcionamiento de las aplicaciones es desigual y algunas como Netflix funcionan bien mientras que otras como HBO o Amazon Prime sufren errores y cuelgues, que sus desarrolladores deberían solucionar en futuras actualizaciones.

Samsung QLED Q90.
Samsung QLED Q90, en su mando 3 de los botones son accesos directos a Netflix, Prime Vídeo y Rakuten,
HA

El mando a distancia es elegante y sencillo, tal vez demasiado sencillo. Tiene pocos botones, a penas una docena, entre los que encontramos uno para usar Bixby el asistente de voz, con el que podremos cambiar de canal, el modo de imagen o el volumen. Tres de los botones son accesos directos a Netflix, Prime Vídeo y Rakuten, hubiera sido muy interesante que Samsung permitiera reconfigurar estos accesos directos con las ‘apps’ o canales favoritos.

El mando, que funciona con pilas, es bluetooth por lo que no hace falta apuntar a la tele para que funcione y, de manera muy inteligente, Samsung ha convertido los botones de subir y bajar volumen y canales en teclas multifunción a pesar de su reducido tamaño. Sin embargo, echamos en falta los botones de colores que, por ejemplo, permiten controlar las funciones inteligentes de la TDT. 

Respuesta rápida en juegos

En cuanto se conecta una videoconsola el Q90R lo detecta, activa el modo juego y reduce el procesado de imagen para primar la respuesta frente a la calidad. El ‘imput lag’ -tiempo que pasa entre el momento en el que pulsamos un botón del mando y esto se reproduce en el monitor- se reduce a 14,7 milisegundos en resoluciones de 1080 a 4k con 60 Hz y baja a 7 ms si los herzios suben a 120.

One Connect. Acceso cómodo a todas las conexiones gracias a esta consola externa.
One Connect. Acceso cómodo a todas las conexiones gracias a esta consola externa.
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En el modo juego los negros ya no son tan puros y uniformes y la escala de grises reaparece, lo que va en detrimento de la calidad de imagen pero facilita ver qué está pasando en escenas oscuras, algo clave para muchos jugones. En cualquier caso, este modo juego se puede desactivar para una experiencia más cinematográfica.

La ausencia de HDMI 2.1 en este Q90R ha sido una pequeña decepción. Éste será el estándar de la nueva generación de videoconsolas que permitirá velocidades de transferencia que pasan de los 18 Gbps a 48. Sin embargo, los puertos HDMI de este televisor QLED de Samsung sí que incluyen algunas de las bondades de este nuevo conector, como la frecuencia de actualización variable compatible con FreeSync y la capacidad de transmitir contenidos 4K a 120 Hz.

Conclusiones

El Samsung Q90R es el último gran televisor 4K de Samsung y ha logrado alcanzar una perfección ‘cuántica’ sin precedentes rozando los niveles de contraste y negros puros del Oled, sin renunciar a la potencia lumínica de un panel retroiluminado. A partir de ahora, Samsung se centrará en su gama alta en la resolución 8K, por lo que no volveremos a ver un televisor 4K de tanta calidad.

Los QLED son, además, más económicos. En resoluciones de 55 y 65 pulgadas, el ahorro frente a la competencia Oled es de entre 200 y 500 euros, diferencia que se dispara a varios miles de euros en tamaños mayores: un Q90R de 75 pulgadas cuesta 2.700 euros, mientras que su equivalente Oled se dispara a los 4.800.

En definitiva, el Q90R es el mejor televisor 4K LED del mercado de gran formato y es ideal para aquellos que disfruten de su televisor en una habitación iluminada.

El compañero sonoro perfecto y algo caro

Barra de sonido HW-Q90R
Barra de sonido HW-Q90R que ronda los 1.00 euros de precio
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El sonido del televisor Samsung Q90R es bueno y potente, pero no excepcional. Algo que se soluciona con una barra de sonido de la misma marca y nombre que aporta profundidad, graves y sonido envolvente al conjunto, completando una experiencia audiovisual muy similar a la obtenida en una sala de cine, pero sin salir de casa.

La barra de sonido HW-Q90R tiene un ‘subwoofer’ y dos altavoces satélites inalámbricos que ofrecen una increíble sonido total de 512 W. Esto se traduce en una potencia sonora abrumadora que nunca usaremos en su totalidad pero que potencialmente será capaz de llenar una sala de cualquier tamaño con una calidad sonora abrumadora.

El sonido 7.1.4 con Dolby Atmos envuelve al usuario con un total de 12 altavoces calibrados por Harman/Kardon. Cuenta con entradas óptica y 3 HDMI uno de ellos un canal ARC para un sonido sin pérdidas. También tiene bluetooth y wifi para conectarse de manera inalámbrica tanto al televisor como a otras fuentes de sonido.

El equipo incluye un mando a distancia propio, pero si combinamos la barra con un televisor de Samsung podremos controlar prácticamente todas sus funciones con el control de la tele.

El precio de la HW-Q90R ronda los 1.000 euros.

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