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Nuria Barrios: "Las historias son como fósiles que aún no han salido a la luz"

La escritora presenta en Cálamo su novela 'Todo arde', (Alfaguara), un descenso a los infiernos de la droga de dos hermanos a lo largo de una noche

Nuria Barrios publica 'Todo arde'.
Retrato de Nuria Barrios, que publica una conmovedora novela sobre la familia, la fraternidad y la droga.
Daniel Mordzinski.

Nuria Barrios (Madrid, 1962) es poeta, cuentista y novelista. Con el poemario ‘La luz de la dinamo’ (1917) ganó el premio Hermanos Machado. En 2015 publicó el volumen de cuentos ‘Ocho centímetros’. Y una de sus novelas más elogiadas es ‘El alfabeto de los pájaros’ (2011). El martes 18, a las 19.30, presenta en Cálamo su nueva novela: ‘Todo arde’ (Alfaguara), la historia de dos hermanos: Lolo, de 16 años, que acaba de volver de Irlanda, y Lena, de 25, enganchada al crack y a la heroína, y ladronzuela de bolsos y lo que puede en la terminal del aeropuerto. Un día de agosto, vivirán una terrible aventura en el poblado de chabolas donde se refugia Lena entre personajes tan marginales como peligrosos y desesperados. Es traductora del novelista John Banville.

Por lo regular, ¿cómo nacen sus libros? ¿Cuál es el origen de ‘Todo arde’?

Es difícil concretar el origen de una historia. El detonante puede ser variado: una imagen, un escenario, un personaje, una inquietud, el deseo de dar sentido a lo que es incomprensible… Una vez que se activa el detonante, la novela se va gestando muy lentamente dentro de mí, hasta el día que empiezo a escribir. Las historias son como fósiles que aún no han salido a la luz.

¿Qué lugar ocupan los mitos en su cabeza de creadora de ficciones, qué les debe, de qué modo le inspiran?

Los mitos son a veces historias muy pequeñas, pero poseen una inmensa fuerza. Contienen todo aquello que nos intriga, aquello que nos cuestiona: quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos, por qué existen el odio y el dolor y el amor y el miedo, por qué la muerte, por qué la vida…  Yo acudo con frecuencia a ellos y en cada ocasión me asombran su infinita versatilidad, su capacidad para sugerir, su hondura.

¿Ocupan, en sus preferencias, un lugar especial Eurídice y Orfeo, protagonistas alegóricos de su novela?

Sí. Es una historia de amor extraordinaria y conmovedora y posee ese elemento último de misterio que es clave para la pervivencia de los mitos. El relato de Orfeo y Eurídice me inspiró la historia de los dos hermanos que protagonizan ‘Todo arde’, Lolo y Lena.

En cierto modo, trae su historia a un mundo muy contemporáneo. ¿Crees que la sociedad es excluyente y ruin, como parece aquí?

Nuestra sociedad es asustadiza y cruel. Ha desarrollado la capacidad asombrosa de no ver aquello que la cuestiona y la inquieta: el dolor, la enfermedad, la muerte…

"Quería contar la odisea de un chico de 16 años que entra una noche en un poblado chabolista de venta de droga para rescatar a su hermana, que está enganchada"

¿Qué quería contar: un viaje a los infiernos, la historia de una amistad entre hermanos, una aventura en el lugar más difícil del mundo o casi?

Quería contar la odisea de un chico de 16 años que entra una noche en un poblado chabolista de venta de droga para rescatar a su hermana, que está enganchada. Esa odisea es un viaje iniciático, un relato de aventuras, un descenso a los infiernos, una historia de amor, un juego de prestidigitación con la realidad y la imaginación, la verdad y la mentira.

En cada libro, explora nuevos territorios. ¿Qué significa para usted la escritura?

La escritura es mi forma de relacionarme con el mundo, con los otros y conmigo misma. Me gusta que sea un juego y, al mismo tiempo, un potente motor de conocimiento.

‘Todo arde’ es la historia de dos hermanos en condiciones extremas… ¿También es un viaje iniciático?

Sin duda, es un viaje físico, mental y emocional.

A veces he pensado en ese mundo sórdido y tenebroso, miserable, de Luis Martín-Santos y su ‘Tiempo de silencio’. ¿Le ha inspirado un poco su mundo?

No de manera consciente, pero quién sabe de qué forma las novelas que hemos leído quedan dentro de nosotros.

¿Qué descubre el lector de la realidad circundante? ¿Existen esos ambientes todavía en España?

Esos ambientes han existido, existen y existirán en España. En ‘Todo arde’, el lector descubrirá que son un reflejo especular y deformado de su propia realidad. Es una experiencia similar a ver su imagen en los espejos valleinclanescos del callejón del Gato.

Practica todos los géneros. Poesía, cuento, relatos. ¿Dónde está más relajada y cree que crece más?

Nuria Barrios: "La vida y la muerte van siempre de la mano" 

No estoy relajada en ningún género, encuentro sumamente difícil escribir un buen texto.

¿En qué medida ‘Todo arde’, ese descenso también al mundo de la droga y a la destrucción de las familias que presenta en Cálamo, es un libro sobre el amor y la muerte?

Por amor, Lolo, el chico de 16 años, acude al infierno para buscar a su hermana. Por amor, Lena se enfrenta a la disyuntiva de salvar la vida de su hermano o proteger su adicción. La vida y la muerte van siempre de la mano.

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