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Ocio y Cultura

Ara Malikian: "Zaragoza es el epicentro de mi vida personal y profesional"

El violinista libanés llenará este viernes el Príncipe Felipe inmerso en su gira planetaria 'Royal Garage World Tour'. 

Ara Malikian posa el pasado lunes en el Teatro Real de Madrid.
Ara Malikian posa el pasado lunes en el Teatro Real de Madrid.
Enrique Cidoncha

Está a punto de dejar atrás 2019, otro gran año en su carrera.

Mi mayor motivo de celebración es poder seguir tocando el violín después de la caída y posterior operación que sufrí en Costa Rica. Eso es lo más importante porque para mí es algo vital. Además, estoy muy contento por cómo ha ido el año: con muchos viajes y actuaciones en las que he podido disfrutar. Estoy muy agradecido por la respuesta del público y por su fidelidad y energía. Pasa el tiempo y siguen llenando teatros y otros recintos para verme, y eso es maravilloso, me llega al corazón. 

¿Cómo vivió el susto sufrido en junio en Costa Rica?

Al principio fue un drama. La primera reacción fue que no se movía el brazo. Me pasaron muchas cosas por la cabeza. No sabía si podría volver a tocar el violín. Pensaba qué sería de mi vida, cómo podría tirar adelante. No fue un momento agradable. Pero lo que nunca llegué a perder es la motivación. Desde el primer día después de la operación, comencé con la rehabilitación junto con el violín, aunque no podía tocar. La verdad es que la recuperación fue lenta pero muy positiva. Estuve parado tres meses y volví a la actividad a finales de agosto. Afortunadamente, puedo decir que la lesión ya es pasado y no me ha impedido hacer lo que quiero hacer. 

Debió retomar los escenarios y las rutinas todavía con más ganas, si cabe.

Imagínese. La felicidad por regresar a los escenarios era total. Tenía un sentimiento de agradecimiento a la vida por lo que tengo y por lo que soy. Después de lo que sucedió, uno aprecia el doble la suerte que tiene. Cuando vuelves a tener salud, te das cuenta de que es lo más importante. Puedo seguir haciendo lo que me apasiona y lo que amo, y eso no tiene precio. 

Su éxito es el premio al trabajo constante, sin atajos. Una historia de superación que debería servir de ejemplo para las nuevas generaciones.

No sé si es un premio o no, pero de lo que sí estoy absolutamente seguro es que un artista no se hace de un día para otro. Yo he pasado por muchas fases de aprendizaje. Me costó un largo camino llegar donde estoy artísticamente. He conseguido tener esta libertad de expresión con mi violín después de experimentar y de equivocarme durante mucho tiempo. Ha sido un viaje muy largo, con mucho trabajo y sacrificios… Pero eso es bonito. Hoy en día, con los programas de ‘talent shows’ llevan a una persona a la fama de un día para otro y al poco tiempo la olvidan. Eso no tiene nada que ver con ser cantante o músico, que es un trabajo a largo plazo, un proceso de investigación en tu propia personalidad. Esa es la única manera de llevar una carrera durante mucho tiempo. 

¿Le gusta esa vida de viajes y hoteles?

Esa vida me encanta. Me gusta viajar y descubrir nuevos países, nuevas culturas y nuevas músicas, siempre aprendiendo. Es una parte fundamental en mi inspiración y motivación. Por supuesto que es muy duro, que no es sencillo. Son muchos kilómetros, estar permanentemente en un avión, salas de espera… Eso consume mucha energía y genera cansancio. Y también te aleja de tus seres queridos. Pero es un compromiso, uno no puede tenerlo todo. Es mi vida. 

Ser padre ha sido otro aprendizaje estos últimos años. ¿Cómo le ha influido?

Es la mejor experiencia de mi vida, tanto en lo personal como en lo profesional. Me ha ayudado muchísimo a descubrir lo que soy, lo que quiero ser y cómo quiero ser. Me ha aportado mucho ser padre. Gran parte de lo que he compuesto en los últimos tiempos es gracias a Kairo. 

Otro ‘hijo’ con Natalia Moreno ha sido el documental ‘Ara Malikian. Una vida entre las cuerdas’, que ha sido nominado a los Premios Goya.

Natalia ha trabajado muy duro para unir varias historias dentro de mi historia y darles forma en un documental. Está recogiendo los frutos de todo lo que ha trabajado. Me siento muy orgulloso de ella. Es una gran artista que gracias a esta película se ha podido descubrir a sí misma y, a partir de ahora, va ha realizar nuevos proyectos que seguro que serán muy bonitos porque pone el alma en todo lo que hace. 

¿Con qué se encontrarán aquellos que llenen hoy el Príncipe Felipe?

Con música que emociona. Aquellos que vengan realizarán un viaje musical con muchos estilos y con un repertorio con obras de diversas culturas, con temas propios, clásicos y más contemporáneos. Es un cóctel muy especial. Todavía más en un lugar tan querido como Zaragoza. 

Parece usted ‘condenado’ a estar rodeado de zaragozanos en todos los ámbitos de su vida.

Es una buena condena. Hace veinte años ni siquiera sabía dónde estaba Zaragoza. Ahora se ha convertido en el epicentro de mi vida profesional y personal. Estoy muy agradecido a los maños por adoptarme y me siento uno más. 

¿Qué le pide a 2020?

Salud para todos. Eso es lo más importante, como he aprendido en 2019.

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