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Ocio y Cultura

Análisis

Análisis del proyector LG Cinebeam: el cine en casa y allí donde tú quieras

El proyecto láser LG CineBeam tiene el mismo sistema operativo con ‘apps’ que los televisores y 2.000 lúmenes de brillo. Se ve mejor con las luces apagadas y cuesta unos mil euros.

A alguno le podrá sorprender, pero los proyectores son más antiguos que las teles y, al igual que éstas, han ido mejorando con el tiempo: cambiando la tecnología de proyección, mejorando la resolución, subiendo la capacidad lumínica, aumentando el tamaño de pantalla y añadiendo el apellido ‘smart’ (inteligente) a su nombre.

Aunque no son baratos, los proyectores han dejado de ser un capricho de gente rica y pueden convertir un salón en una sala de cine con solo una pared y algo más de tres metros de distancia y un precio que oscila entre los 300 euros (para un proyector medianamente decente) y lo que uno se quiera gastar.

Uno de los últimos en salir al mercado es el LG CineBeam HF80LSR. Su precio es algo superior a la media, ronda lo 1.000 euros, y usa un sistema láser de proyección con brillo de 2.000 lúmenes, una resolución Full HD y un contraste de 150.000:1. Más allá de las frías cifras, esto significa que la calidad de proyección de las imágenes es excelente a oscuras o con poca luz, y visible (aunque no perfectamente) a plena luz. 

La receta mágica de los proyectores es esa: cuanto menos luz, mejor se ve. Y es que, hay que tener en cuenta que, a diferencia de los televisores que tienen una fuente de retroiluminación que lanza la luz hacia nuestros ojos, estos aparatos proyectan la luz contra la pared para que esta rebote. También es importante la superficie, siendo la ideal, aunque no indispensable, una pantalla o pared plana, lisa y blanca.

Convierte tu salón en un cine con este proyector láser Full HD con funciones smart integradas.

El LG CineBeam es capaz de proyectar pantallas desde las 30 hasta las 120 pulgadas desde unos 4 metros de distancia, permitiendo al usuario crear una sala de cine en casa, o allí donde vaya, ya que, con 2 kilos de peso y un tamaño similar a una caja de zapatos, es un ‘gadget’ perfectamente transportable.

Además, va bien surtido de conexiones: HDMI para conectar consolas o un PC; USB capaz de leer archivos de audio, foto y vídeo en múltiples formatos y diferentes tipos de documentos para realizar presentaciones; cuenta también con puerto Ethernet para conectarse a la red; y conexiones inalámbricas wifi, bluetooth y miracast, para la duplicación de pantallas con móviles y tabletas.

Los altavoces de 3W no son muy potentes y pueden salvar de un apuro, pero disfrutar de una película con ellos es imposible, por lo que será necesario conectar altavoces bluetooth o a través del puerto minijack y salida óptica de audio.

El CineBeam también cuenta con el sistema operativo para televisores inteligentes de LG webOS en su versión 4.0, viene bien surtido de aplicaciones preinstaladas y otro buen puñado de ‘apps’ para descargar, entre las que están servicios como Netflix, HBO, Amazon Prime, Movistar, RTVE o Atresplayer. No hemos encontrado Youtube entre las aplicaciones descargables, una falta muy llamativa que se puede suplir con el uso del móvil, aunque no es lo mismo que con una app nativa accesible cómodamente desde el menú.

Gracias a la conexión wifi, el LG Cinebeam se convierte en un ‘gadget’ bastante autónomo que solo necesita una toma de corriente, una pared clara y lisa y el mando a distancia, para ponerse a funcionar y ofrecer un cine en cualquier lugar.

El principal inconveniente de este proyector de LG es que ronda los 1.000 euros. Por ese precio, existen en el mercado televisores (también de la propia LG ) que tienen mejor calidad de imagen, eso sí, no son tan portátiles ni alcanzan diagonales de 120 pulgadas.

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