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¿Por qué tus hijos están en Tik Tok? (si es que sabes que están)

La 'app' china es la red social que triunfa entre los más jóvenes. ¿Su gancho? Hacer vídeos resultones es facilísimo.

Varias capturas de la red social Tik Tok
Varias capturas de la red social Tik Tok
Heraldo.es

¿Iría un veinteañero al mismo bar que sus padres? Pues con las redes sociales ocurre lo mismo. Hace tiempo que la brecha generacional se ha trasladado también al mundo virtual de Internet. Mientras Facebook veía encanecerse a sus usuarios, Instagram fue recogiendo a un público joven, abonado a los vídeos de sus 'stories', cortos y adictivos, que invitan pasarse las horas saltando de uno a otro a golpe de pulgar. Pero desde China llegó hace un tiempo Music.ly, una 'app' para hacer vídeos musicales que pronto fue absorbida por Tik Tok -la aplicación más descargada en 2018 (ahora es la segunda en Apple Store y en Android acumula 500 millones descargas)-, a la que se ha mudado en masa la juventud.

Unas cifras que contrastan con cierto desconocimiento entre el público adulto, que aún no sabe muy bien qué es eso del Tik Tok. Eso que llama cada vez con más fuerza a la puerta de su responsabilidad parental.

Logo de Tik Tok.
Logo de Tik Tok.
Heraldo.es

¿Cuáles son los ganchos de esta nueva casa común del mundo adolescente y veinteañero?

Primero, como otras que la precedieron, el factor hipnótico de sus vídeos. Pero, sobre todo, la clave de Tik Tok es la facilidad que sus herramientas dan para montarlos. Llamada en China Douyin, Tik Tok permite facturar vídeos de una duración mínima de 15 segundos y máxima de un minuto. Y hacerlo muy resultonamente: el usuario puede añadir música, hacer 'lipdub' (antes conocido como 'playback'), añadir no pocos efectos especiales, filtros, cambiar la velocidad de la grabación ralentizándola o haciéndola más rápida, añadir sonidos... La 'app' sugiere pasar tantas horas viendo vídeos como haciéndolos. Además, es posible guardarlos en un borrador y volver luego sobre ellos, añadiéndoles más tomas. Todo, de manera muy intuitiva. Incluso tiene una opción para dividir la pantalla en mitades y publicar dos vídeos a la vez. Tik Tok es, prácticamente, la red de redes: aporta novedades e incluye aspectos existosos de otras. Así, tiene hashtags (las famosas almohadillas (#) temáticas típicas de Twitter), se pueden hacer menciones, comentar, dar 'me gustas'...

Una rápida ojeada a Tik Tok da idea del percal: sobre todo aparecen adolescentes. Desde bromeando a bailando. Pero también jóvenes en actitud sexy mandando besitos, retos con aspiraciones virales, que se mezclan con vídeos de 'El Hormiguero' o un directo de una manifestación en Barcelona. Prueba de su poderío, los American Music Awards acaban de anunciar sus candidatos a través de Tik Tok, conviertiéndose en los primeros de la historia en hacerlo a través de esta red.

El perfil del usuario determina mucho lo que aparece si bien, y esto es otro de los puntos fuertes de la 'app' para los usuarios jóvenes, el sistema hace posible que cualquier vídeo pueda convertirse en viral sin necesidad de tener muchos usuarios. Tik Tok, por cierto, ya tiene 'tiktok stars'. En España, por ejemplo, unas gemelas vascas, Paula y Aitana Etxebarri, acumulan 6 millones de seguidores.

Pero, por encima de todo, Tik Tok invita a exhibirse.

"La sociedad demanda ahora cosas que los jóvenes no saben gestionar", dice al respecto la zaragozana María González, doctora en Psicología. "Si solo están pensando en obtener 50 'likes' es que algo falla", reflexiona. A su juicio, es cada vez más difícil para los padres poner puertas al campo de las redes sociales, pero todo se puede reducir a tres líneas básicas de actuación. Por un lado, "hay que avisar a los jóvenes de los peligros, sin paños calientes, pero con cariño. Ellos saben muchas cosas, incluso quizá las hayan experimentado", explica González. "Puede servir, por ejemplo, ayudarse de noticias" que ilustren de los peligros de las redes sociales. Por otro lado, "es fundamental controlar el tiempo que están con el teléfono o con estas redes y establecer prioridades". En este sentido, María González no ve la manera de evitar a los padres convertirse en guardianes: "Hay que vigilar, porque pueden engañar; dicen que se van a la cama y están con el teléfono".

Por último, González ve fundamental "generar confianza y vínculos, de manera que si tienen algún problema recurran a los padres".

Para esta psicóloga, la edad mínima para permitir el acceso de un adolescente a las redes sociales es los 12, "pero incluso a esa edad me parece pronto", opina. "A los 12 lo consideramos preadolescencia, están llenos de inseguridades, en búsqueda de su identidad, y en ese momento el uso del móvil puede ser un arma de doble filo".

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