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Amenábar: "Es hora de que miremos al pasado sin miedo para no repetir lo peor de nosotros"

El director de ‘Mientras dure la guerra’ convocó este viernes a muchas personas en un coloquio en el Paraninfo de Zaragoza.

Alejandro Amenábar, en su intervención esta tarde, ante la prensa, en el Paraninfo de Zaragoza.
Alejandro Amenábar, en su intervención esta tarde, ante la prensa, en el Paraninfo de Zaragoza.
Toni Galán

El director Alejandro Amenábar estuvo este viernes en Zaragoza para participar, por primera vez, en una sesión de los coloquios La buena estrella. Y lo hizo para hablar de su última película, ‘Mientras dure la guerra’, que está registrando un gran éxito de taquilla y muchas reacciones entre el público y la crítica. Sin embargo, no cree que haya creado tensión ni extremismos. "Creo que hay un consenso más o menos general con la película. Salgo a la calle y no me tiran piedras, más bien hay gente que me da las gracias. Tanto gente de izquierdas como de derechas pueden conectar con lo que cuenta la película. Luego hay algún exaltado minoritario, pero lo que me llega es que hay gente llenando las salas y gente con serenidad y de reflexión con lo que han visto, y ese es el sueño de cualquier director", señaló en un encuentro con la prensa zaragozana. Agregó, al respecto: "Es hora de que miremos al pasado sin miedo porque explorar el pasado es la mejor forma de no repetir lo peor de nosotros mismos".

"En el discurso de Unamuno estaban las referencias a Cataluña y al País Vasco y hay un mensaje de conciliación y de unidad. Habla también de la compasión. Todo lo que tenga que ver con la conciliación y con la unidad, siempre voy a estar de ese lado, me identifico mucho con lo que dijo Unamuno", agregó al ser preguntado por los acontecimientos de estos días.

Al preguntarle si era pesimista sobre lo que está pasando, aseguró que es "optimista por naturaleza, aunque viendo mis películas parece que soy pesimista. Creo que se dan muchos síntomas en Europa y en América que nos hacen pensar en la primera mitad del siglo XX. Hay una sensación de inestabilidad, de que viene algo nuevo y distinto pero que no tiene que ser necesariamente mejor, sino que puede desembocar en una tragedia. No sé muy bien qué es lo que va a pasar. Creo que en este país acabaremos entendiéndonos. Reivindico también el derecho a pensar diferente, a la diversidad, la cuestión es si vamos a salir a la calle a escupirnos a la cara o de si vamos a hablar tranquilamente".

En cuanto a la realización de la película, contó que lo más complicado "fue extraer la intimidad de Unamuno en esos dos a tres meses de verano. Teníamos al Unamuno público, pero no al íntimo. Hay una grabación suya que inspiró mucho a Karra Elejalde, fue imposible conseguir ningún registro de voz de Millán-Astray y en el caso de Franco rescatamos todo lo posible". También fue complicado encontrar al actor que interpretase a Franco porque debía ser alguien que tuviera esa osadía de interpretar sin prejuicios de encarnar al antagonista y un dictador. "Santi Prego lo interpretó con una llaneza e ingenuidad que lo hace muy creíble", dijo Amenábar.

"Es una película basada en hechos reales. Es muy apasionante, como creador, recoger la realidad y ver cómo funciona dramáticamente. Pero, obviamente, tienes que tomarte licencias dramáticas sin alejarte del espíritu de lo que está pasando. Puedes faltar a la letra pero no al espíritu", dijo sobre una película con la que aprendió mucha historia.

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