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Deepfake, la peligrosa tecnología que coloca a Nicolas Cage en todas las películas

Los 'software' Deepfake permiten sin mucho esfuerzo sustituir rostros de intérpretes o modificarlos para que digan lo que quiera su creador. Una práctica con consecuencias divertidas o terroríficas.

La cara de Nicolas Cage empleada para manipular el rostro de Harrison Ford en 'En busca del arca perdida'.
La cara de Nicolas Cage empleada para manipular el rostro de Harrison Ford en 'En busca del arca perdida'.
Youtube

No le está jugando una mala pasada su memoria. Nicolas Cage no protagonizó 'En busca del arca perdida' (1981) y Harrison Ford siempre será Indiana Jones. Esta imagen es fruto de una tecnología tan divertida como peligrosa: el deepfake (en inglés, 'engaño profundo').

Se trata de una técnica mediante la cual es posible manipular los rostros que aparecen en películas y vídeos. Los objetivos suelen ser dos: cambiar una cara por otra (como en el caso de Nicolas Cage, que cuenta con una legión de internautas que coloca su faz en cientos de películas diferentes) o manipular un rostro para que diga cosas que nunca ha dicho. Y ahí está la peligrosidad del 'deepfake', ya que se ha empleado para manipular, por ejemplo, discursos de Barack Obama.

En este vídeo, subtitulado al inglés, el medio de noticias norteamericano 'Buzzfeed', con la colaboración del actor Jordan Peele, demostró hasta qué punto se está sofisticando esta técnica. Nada de lo que dice el expresidente de los Estados Unidos en este clip es real, pero sin un aviso previo del truco, podría parecerlo.

Matthias Nießner, profesor en las universidades de Stanford y Munich, es uno de los divulgadores de la tecnología 'deepfake', que busca prevenir los engaños dando a conocer la técnica. En sus varias apariciones mediáticas, Nießner asegura que él y su equipo solo necesitan quince segundos de un primer plano para obtener el material suficiente con el que manipular el rostro de una persona. Cuanto más expresiva sea, más realista será el resultado. Putin, por ejemplo, es un mal modelo debido a su baja expresividad, pero también es posible realizar con su rostro este experimento.

La sofisticación del 'deepfake' no ha conllevado que la técnica se vuelva más difícil de manejar. Bien al contrario, es fácil encontrar aplicaciones web para emplearla o tutoriales en los que se explica, paso a paso, cómo realizar este truco, que se ha empleado también en ámbitos más sórdidos como la pornografía, colocando la cara de Scarlett Johansson en vídeos de esta índole.

La solución para evitar ser engañado por uno de estos vídeos es contrastarlos cuando sospechamos que pueden ser falsos. Una búsqueda en Google puede ofrecer varias pistas y, además, existen herramientas que se dedican a investigar y desmentir bulos y noticias falsas, como maldita.es

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