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El renacer de una joya histórica del automovilismo

Ángel Martínez y sus tres hijos restauran desde hace cinco años en Alcañiz un Renault Coupé-Chauffeur EF de 1911, del que quedan muy pocos ejemplares en el mundo

Instalación del motor sobre el chasis del Renault Coupé-Chauffeur EF de 1911
Instalación del motor sobre el chasis del Renault Coupé-Chauffeur EF de 1911
Heraldo

No se fabricaron muchos Renault Coupé Chaufeur EF, coche que quizá deba su nombre a que estaba destinado a familias de posibles que podían tener chófer (él y el copiloto viajaban al aire, los dos asientos traseros estaban cubiertos). Sus detalles lujosos (las ruedas de radios de madera noble) u obsoletos (los faros de carburo), su diseño atrevido para su época y, sobre todo, el hecho de que casi la totalidad de los que se fabricaron se arruinaron durante la primera guerra mundial, lo han convertido en un modelo codiciado por coleccionistas de todo el mundo. El hecho de que uno de los ‘supervivientes’ apareciera en la película ‘Titanic’ ha despertado aún mayor interés en él.

En Alcañiz, Ángel Martínez y sus hijos Ángel, Javier y David, trabajan desde hace cinco años en la restauración de uno de los pocos coches de este modelo que han llegado a nuestros días. Tras recuperar el chasis le llegó el turno al motor y, después de las primeras pruebas exitosas, han acometido ya la restauración de la carrocería. Es una tarea meticulosa, en la que trabajan todos los días dos o tres horas tras la jornada laboral –el taller Ángel Martínez es una referencia en Alcañiz y comarca– y durante los fines de semana. Sin mirar el reloj.

Ángel Martínez es coleccionista de coches antiguos y viaja con frecuencia a ferias internacionales. Buscó durante años un Renault Coupe-Chauffeur. «Me gustan los Renault, y es el más bonito de los que se fabricaron a principios del siglo XX. Viajé varias veces a Francia pero no había manera de encontrar alguno decente». Al final, casualidades de la vida, un amigo descubrió uno a la venta en internet. «Se encontraba en Alemania, el dueño lo había heredado de su hermano y el coche había estado durante décadas en Nueva York. Pero había llevado buena vida. Estaba muy bien conservado para su edad, prácticamente impecable, tan solo algún arañazo y ligeros desperfectos».

Tanto, que ahora, después de haber desmontado, limpiado y restaurado el motor, Ángel Martínez, con ojo de buen mecánico, asegura: «El coche no ha hecho más de 15.000 o 20.000 kilómetros». Tan en buen estado se encontraba que al limpiar los neumáticos descubrieron que el caucho lleva impresa la fecha de fabricación, 1945. «Pensamos que puede ser el segundo juego de neumáticos que tuvo el coche, después del que tenía cuando lo fabricaron en 1911».

La compra fue hace más de 10 años pero entonces la familia andaba embarcada en otros proyectos de restauración. Suelen trabajar en dos coches a la vez, para facilitar y abaratar los procesos de niquelado o cromado de las piezas. Porque los Martínez desmontan cada coche tornillo a tornillo, limpian, pulen y engrasan cada pieza hasta que todo queda prácticamente como cuando el vehículo salió de fábrica.

Empezaron a trabajar en este coche hace cinco años, alternando con la restauración de otro Renault (tiene una treintena de esta marca), un Monasix de 1928, más frecuente. «La restauración del chasis y la parte mecánica ya está concluida –relata Ángel Martínez–, ahora nos falta terminar la cabina, que conservaba la tapicería original, y la carrocería. Creo que en un año o dos más de trabajo ya estará listo».

La pintura es un pequeño escollo, ya que la moderna es distinta a la que se empleaba a principios del siglo XX. «Podemos conseguir el tono original, pero le echamos un matizante para conseguir el brillo adecuado», asegura.

Y, una vez restaurado, ¿podrá sacarlo a la calle? «Habrá que verlo –concluye Ángel Martínez– Es un coche tan antiguo que carece de elementos que tan solo unos años después ya incorporaron todos los vehículos. No tiene intermitentes, por ejemplo, y no lleva más luz trasera que un faro de carburo. A ver qué me dicen en la ITV cuando acabemos la restauración».

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