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Fabián: “En la música española no existe la clase media”

El compositor leonés, uno de los más respetados por la crítica nacional, recala en Zaragoza para presentar su sexto trabajo: 'El rumor de los tiempos'.

Fabián: "En la música española no existe la clase media"
El compositor leonés Faibán ofrece un concierto acústico este viernes, 17 de mayo, en La Campana Undergroung de Zaragoza.
Rubén D. Cuesta

Fabián es de León, hace canciones de pop y folk (por poner dos etiquetas) hermosas, y ha bebido de influencias que caminan entre Nick Drake, Ryan Adams, Wilco, Thomas Dybdahl o Antonio Vega. Con su sexto disco, 'El rumor de los tiempos', recién publicado, el músico recala en Zaragoza para presentarlo en un concierto acústico que ofrecerá este viernes, 17 de mayo, en La Campana Underground (Calle Prudencio, 7). Una experiencia sonora que permitirá a los asistentes disfrutar de uno de los compositores más respetados por crítica y público de España.

Vuelves con un disco que se titula 'El rumor de los tiempos'. ¿Es un resumen vital e ideológico?

Yo hago canciones sobre todo para mí, para explicarme las cosas y así son las de este disco. En realidad, cuando me preguntan por el título no sé muy bien qué decir pero porque me parece una cosa obvia; gira en torno a lo que me está tocando vivir dentro del negocio, en las relaciones con mis amigos, con mi pareja, incluso con los medicamentos. En definitiva, lo que le pasa a todo el mundo.

Lejos de la soflama setentera, ¿es un disco político?

No es un disco político pero la política lo impregna todo. La gente que dice que no le interesa la política en realidad se está poniendo una cinta en los ojos; así que no es que sea un disco político ni mucho menos, pero soy consciente de que todo me influye y que todo me toca.

El 7 de abril de 2017 lanzaste un comunicado en tus redes hablando de que se abría “un periodo de reflexión” para ti en cuanto a seguir editando discos. ¿'El rumor de los tiempos' es un resumen de aquello?

Hay mucho de eso en lo que me preguntas y en las letras del disco. Más allá de reivindicaciones políticas, que son inherentes, lo más consciente es eso: llevo quince años en esto, doce sacando discos y, en fin, en España es muy difícil dedicarse a la música. Miro con envidia a países que tienen circuitos más consolidados, que cuidan más a la gente. Y no es que sea un hartazgo, es que el noventa por ciento de los compañeros músicos que tengo se mueven en la precariedad, están bastante jodidos. En realidad hay seis u ocho nombres en el panorama que son los que copan los carteles de los festivales de todas las ciudades de España y el resto estamos un poco a verlas venir. Así que lo único que puedes hacer son tus canciones y ser coherente.

En la música española se habla poco del precariado o de cómo es la vida real de los músicos que os movéis en una suerte de clase media...

Pero es que ni siquiera es clase media porque esa clase media en España no existe. De hecho, quien te diga que vive de tocar sus canciones en bares, probablemente esté mintiendo. Hay que hacer un poco de todo. Yo, por ejemplo, todos los contratos que firmo los hago sin intermediarios: he vendido 5.000 o 6.000 discos y lo he hecho todo yo; excepto apoyarme en una distribuidora para estar en las cuatro tiendas que aún quedan. Pero la realidad es que yo recibo pedidos, meto los discos en sobres, me voy con un carrito a Correos y los envío. Es así como se pueden hacer las cosas: también produciendo otros discos, colaborando con artistas, firmando contratos editoriales... La precariedad, al final, ha llegado a todos los sectores. El de la música ya lo era, copado por cuatro personas en España, y después de la crisis se nota todavía más. La destrucción de clase media, de la que tanto se habla, en la música ha sido brutal.

Sobre eso que dices, recuerdo que hace años Quique González montó su propia discográfica para sacar sus discos. Al final acabó harto de ser músico y empresario, decía que no tenía tiempo para hacer música.

Quique tenía toda la razón del mundo cuando decía eso. Eres tu propio manager, editorial, compositor... A veces estás todo el día intentando cerrar cosas, no has tocado nada y te preguntas: “¿Qué cojones estoy haciendo aquí? Para esto me voy a currar a un banco” (ríe). Y luego también tienes que tragar con los sellos, con los que ahora es algo increíble: casi no te pagan ni el máster, pero entiendo que algunos grupos soporten eso y así se puedan dedicar solo a tocar, aunque sin ningún rédito para ellos.

Este disco tiene una canción titulada 'Artista', bastante bailable, cuya letra es una colección de ironías y paradojas sobre la vida de los músicos. ¿Es directamente así?

Es que esa es la vida de los músicos que estamos en esto. Yo en realidad me puedo dar con un canto en los dientes: grabo un disco, me voy a tocar a Madrid, Barcelona, Zaragoza, Valencia... y hay personas que compran una entrada para verme. Te estoy hablando de cosas que deberían ser más sencillas: el a, b, c de quien hace canciones. La letra dice lo que nos pasa a los que nos dedicamos a la música, nuestro pan de cada día: después de haberlo intentado todo, de la típica foto de Instagram donde parece que va todo genial, cuando en realidad es una movida muy dura porque aun poniéndole todas las ganas, no ves recompensado el esfuerzo.

Hace poco te leí un comentario también irónico sobre algo que te ha pasado desde tu primer disco: las alabanzas de la crítica musical. ¿Te gustaría que fuera acompañada también de un mayor éxito de público?

Siempre está bien que un crítico diga que tu disco es la hostia, yo eso me lo llevo en el corazón. Pero es cierto que me gustaría que lo que piensa ese crítico musical lo pensaran otras dos millones de personas (ríe). En todo caso, yo lo único que puedo hacer son buenas canciones.

También hay una canción que directamente lleva el nombre de un antidepresivo: 'Venlafaxina'.

Es una canción que habla de la tristeza muy cruda, casi patológico.

El compositor leonés Fabián, uno de los más respetados por la crítica nacional, recala este viernes en Zaragoza para presentar su sexto trabajo.
El compositor leonés Fabián,uno de los más respetados por la crítica nacional, durante un concierto.
Rubén D. Cuesta

¿Pero también tiene que ver con que alguna vez la has tomado?

Durante épocas de mi vida he estado jodido; pero vamos, como tanta gente. Y por eso lo conozco, no porque sea fan de las farmacias.

Ya, pero es cierto que titulando una canción así no estás haciendo una canción 'fácil' de tristeza sino que estás arriesgando. ¿Quizá con intención de quitarle hierro al asunto de la Salud Mental?

Igual que cuando tienes un resfriado tomas algo para ello, si vas al médico y estás deprimido, lo normal es que te receten algo así. Creo que es un tabú que hay que quitárselo de encima porque es una gilipollez.

El caso es que has llegado a tu sexto disco. ¿Cómo ha sido la recepción?

Cada disco va sumando un poco. Esto es picar piedra, que la gente se vaya sumando una a una, literalmente. Para mí, tener el primer o el segundo mes de lanzamiento del disco más de 12.000 oyentes mensuales en Spotify es genial.

¿No crees que los artistas como tú contáis con un respeto del público difícil de alcanzar por otros artistas más mediáticos?

Eso es cierto. El otro día dimos el primer acústico en San Sebastián, en una sala llena, y todo el mundo estaba súper callado y atento, lo cual se agradece un montón porque te puedes concentrar en la interpretación.

¿Se llega uno a acostumbrar al respeto?

Ser un artista de minorías tiene sus pros y sus contras. La verdad es que la gente que te descubre te tiene muchísimo respeto y, en realidad, yo presumo mucho de mi público: es exigente e inteligente.

A lo largo de tus discos también se detecta una evolución sonora, canciones como 'Satélite', que si prestas atención es una samba. ¿Es importante probar nuevos sonidos para crecer?, ¿es algo que buscas?

No es intencionado pero a medida que exploras terrenos, te van saliendo cosas diferentes. Por ejemplo esa samba, que ha pasado por el filtro de unos tíos de León, pero ahí está y menos mal que vamos creciendo aunque siempre haya una marca personal.

Además he visto que ahora tocas bastante el piano, cosa que no se te recuerda en tus primeros discos. ¿Hay un esfuerzo importante para crecer como músico?

Tengo facilidad para coger un instrumento y sacarle un sonido que me gusta. No es que toque bien el piano pero saco acordes y puedo cantar sobre ellos. He compuesto un montón de canciones con él y saco progresiones de acordes que no logro con la guitarra; todo eso me lleva a una evolución.

Me pasó con el disco de Llorente, un músico que vive en Zaragoza desde hace años y que me llamó para que le produjese su primer disco ('Gente Corriente'); vino a León y con Juan Marigorta se lo produjimos. El hecho de adquirir nuevas sonoridades, incorporar nuevos instrumentos... al final te hace crecer como músico en todos los sentidos.

Citas tu trabajo como productor pero, al compaginarlo con el de compositor, ¿no acabas lamentando el dejar una idea para un disco que no es tuyo?

Hay una especie de nebulosa; no dices “esto es para mí y esto para él”. Cuando produzco un disco, pongo lo mejor de mí y no me duele dar cosas. Cuando sabes que algo es bueno, que lo usarías para ti, es que estás haciendo lo correcto.

¿Por qué hacer canciones desde León, desde una ciudad 'de provincias', en lugar de apostar por establecerte en Madrid?

He pasado temporadas en Madrid pero siempre he vuelto a León. Es una ciudad que me gusta mucho, que necesito, donde está mi vida entera. A mí me viene muy bien disfrutar de la soledad, estar a mí bola y eso en una gran ciudad es más difícil; y tampoco tiene sentido marcharte para estar buscando lo que ya te da una ciudad más pequeña.

¿Qué se va a encontrar la gente que vaya a verte este viernes a La Campana Underground de Zaragoza?

Vamos a hacer un concierto acústico: Alfredo González me acompañará al piano y voz, y yo tocaré la guitarra acústica. Repasaremos los seis discos con un grueso que serán las canciones del último trabajo pero con canciones de todos los que he publicado. Además vendrá Llorente a cantar con nosotros, así que espero que se anime la gente y hagamos una noche bonita.

Antes de terminar, ¿qué le diría el Fabián de ahora al que empezaba editando aquel EP que tanto nos sorprendió a algunos y que se llamaba 'Plegarias'?

Lo cierto es que tampoco he aprendido mucho. Solo le diría que siguiese fiel a su forma de entender las canciones y la vida en general, y que no se desanimase. Siempre hay una canción que nos anima el día; eso de “qué canción me salvará mañana” es verdad, así que solo le diría eso.

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