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La hija de Radomir Antic regresa a Zaragoza convertida en la estilista de los famosos

Ana Antic, dio una charla en en la capital aragonesa, donde vivió cuando su padre era jugador y luego entrenador del Real Zaragoza. Ahora, aconseja qué ponerse a personajes como Elsa Pataky, Sara Carbonero o Georgina Rodríguez

Ana Antic, en Zaragoza, donde dio una charla como estilista.
Ana Antic, en Zaragoza, donde dio una charla como estilista.
Francisco Jiménez

Sara Carbonero, Elsa Pataky, Adriana Lima o Georgina Rodríguez, la pareja de Cristiano Ronaldo, le han preguntado alguna vez a Ana Antic eso de "¿qué me pongo?". Es una de las estilistas más solicitadas del momento. Ysí, a los zaragozanos les sonará mucho su apellido porque es hija de Radomir Antic, el que fuera jugador y, del 88 al 90, entrenador del Real Zaragoza. Ana regresó el pasado jueves a la ciudad en la que vivió en total cuatro años (y donde conserva íntimos amigos) para dar una clase sobre moda invitada por la tienda Liu Jo.

¿Guarda recuerdo de su paso por Zaragoza?

¡Sí, claro! Iba al Colegio Británico, cerca de la Ciudad Deportiva del Real Zaragoza. Mi padre fue dos años jugador y luego otros dos, entrenador, eso es que dejó buena huella, ¿no? Empecé en la guardería, del 78 al 80. Y luego volvimos en el 88, hasta el 90, momento en que mi padre fichó por el Real Madrid y pasé a ser la niña más popular del colegio. Fue una etapa muy bonita en las dos ocasiones, conservo muchas amistades, entre ellas a mi mejor amiga, Belén. Siempre digo que el mundo del fútbol y, en general del deporte, me ha abierto muchas puertas, me ha dado muchos contactos. Además de 19 casas y 11 colegios. ¡Imagínate!

¿Qué opina de la vestimenta de los jugadores fútbol?

Me toca trabajar mucho con jugadores y con sus mujeres. Les considero muy buenos prescriptores de moda. Primero, porque tienen poder adquisitivo. Y luego, porque lo lucen y tienen muchos seguidores en sus redes.

"Los futbolistas son el escaparate perfecto y ellos son conscientes"

Algunos son muy arriesgados. Más que los actores...

Es que les ves mucho más. Solo en Madrid hay cinco equipos de fútbol. Los futbolistas son el escaparate perfecto y ellos son conscientes. Pero entre hay de todo, todo tipo de estilos. Trabajo mucho con ellos porque me adapto a sus gustos y suplo su falta de tiempo y sus problemas con las tallas, porque no son ‘standard’. Les doy seguridad, sobre todo a la hora de ir actos públicos, porque al fin y al cabo no es su medio.

¿A cuántos lleva usted entre manos?

Un montón, de verdad. No te los sé decir. Entre mujeres y futbolistas, un montón. Yo creo que soy la estilista que más contactan en el mundo del fútbol. Incluso los clubes. Hace muchos años me llamo Carlos Peña, que era delegado del Atlético de Madrid, y me dice: "Fernando Torres me ha preguntado si le puedes dar tu contacto porque quiere comprar los vaqueros de David Beckham". Y a mi padre le preguntaban por mí, pero casi ni él sabía qué decir, porque el de estilista era un trabajo desconocido. Hace 15 años que me dedico a esto... Mi primer personaje fue Iker Casillas, al que vestí para ‘El País semanal’. La sesión de fotos era en Las Rozas, le puse un traje azul claro que jamás le volvería a poner, pero de todo se aprende. Aquella fue mi primera sesión de fotos y la de él también.

"Al primer personaje que vestí fue a Iker Casillas. Le puse un traje azul claro que jamás le volvería a poner, pero todo se aprende. Fue mi primera sesión de fotos y la de él, también".

¿Qué cree que buscan sus clientes en usted?

Hoy en día, con tanta competencia en el trabajo, las exigencias son mayores, la gente cuida más su imagen, tanto hombres como mujeres. Con un mismo curriculum, lo que puede diferenciar es el aspecto físico, los cuidados, la seguridad en uno mismo, y eso se puede conseguir gracias a la ropa. Puede marcar la diferencia y cada vez somos más conscientes.

¿Cuál es su estilo como estilista?

Soy muy práctica:el ‘casual chic’. Soy una mujer preparada siempre para cualquier plan, que pueda salir por la mañana de una manera y, con un pequeño cambio, variar mi ‘look’.

Dice el modista Lorenzo Caprile que el buen gusto también se aprende.

Hay ciertas reglas sobre colores, formas, códigos de vestimenta o interpretar una invitación. Son cosas que para nosotros los estilistas resultan evidentes y básicas, pero para otras personas son un verdadero agobio y un mundo. Hoy en día, de todas formas, es más fácil por las redes sociales seguir las tendencias, aprender, copiar y estar a la última. Hoy en día no tenemos excusa para saber lo que se lleva o no se lleva.

Si se recurre a un estilista, ¿se corre el riesgo de renunciar a la propia personalidad?

"Recurrir a una persona que te aconseje a la hora de vestir no significa no tener estilo"

En España era un tema tabú. Ahora eso ha cambiado. Recurrir a otra persona para que te aconseje no significa no tener estilo. A veces simplemente no tienes tiempo. Al final, los que nos dedicamos a esto tenemos muchos más recursos. Cada vez más gente se da cuenta de que cuando aciertas vistiendo, te da seguridad.

¿Sigue usted las tendencias?

Soy de tener un fondo de armario, de prendas básicas, y luego coger pequeñas pinceladas de tendencias. Si alguna te genera dudas, lo que aconsejo siempre es comprarla ‘low cost’. Y si llevándola te echan algún piropo: a por ella, y ya puedes apostar por alguna prenda de más calidad. De este año me encanta el ‘tie dye’ (prendas con efecto desteñido). Y otra que me encanta es el ‘animal print’, porque no pasa de moda y resulta muy útil y combinable.

¿Cómo se lleva con las redes sociales? ¿Qué le dice la palabra ‘influencer’?

La competencia es muy buena porque te pone las pilas para todo. Si hay mercado de ‘influencers’ es porque a las firmas les funciona y a ellas les resulta rentable. Yo me adapto a todo. Pero lo cierto es que me considero prescriptora más que ‘influencer’.

¿Cuál es la diferencia para usted?

Que las redes sociales no son mi medio de trabajo. No me dedico solo a ellas. Y, ojo, que me parece muy sacrificado y superrespetable.

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