Ocio y Cultura

patrimonio

Se desprenden cascotes de la fachada de la Mantería a la salida de clase de Escolapias

El desplome se produjo sobre las 12.30 en la plaza de San Roque, donde luego tuvo lugar una procesión con alumnos del centro.

La Mantería
La Policía Local acordonó la plaza de San Roque, donde cayeron los cascotes de la Mantería.
Heraldo.es | Marta Garú

La caída de algunos cascotes de la fachada de la iglesia de la Mantería, en pleno centro de Zaragoza, ayer al mediodía, no ocasionó, afortunadamente, daños personales a pesar de coincidir con la hora de salida de clase del colegio de las Escolapias. El desplome se produjo sobre las 12.30 en la plaza de San Roque, el mismo lugar donde apenas unas horas más tarde unos 150 alumnos de ese colegio, propietario de la iglesia declarada Monumento Nacional en 1946 y Bien de Interés Cultural en 2001, desfilaron con sus minitambores, pasos y peanas para recrear la Pasión de Semana Santa.

La Mantería, uno de los lugares claves para admirar la obra de Claudio Coello, que decoró su interior, se encuentra en un deficiente estado de conservación que no termina de solucionarse. Ya se rozó la tragedia el 31 de mayo de 2001, durante unas obras de restauración, cuando se derrumbó una de sus cúpulas, bajo la que en esos momentos había personas de una escuela-taller trabajando. Dos restauradores resultaron heridos.

Ayer, dos madres de alumnos que pasaban por la puerta de la iglesia fueron testigos de la caída de cascotes. «Iban andando y al rebasarla oyeron un ruido a sus espaldas. Al volverse vieron que había restos que se habían desprendido de la fachada», señaló Blanca Esther Martín, directora del colegio. Tras el aviso de emergencia, la Policía Local acordonó la zona y los Bomberos accedieron con una escala de 30 metros para comprobar el estado del edificio y evitar riesgos. También acudieron a la llamada de las monjas dos técnicos del Ayuntamiento de Zaragoza que sanearon la zona de la fachada afectada, una especie de tejadillo de baldosas en muy mal estado que cubre uno de los arcos superiores. Los técnicos municipales también detectaron el grave deterioro de una escultura de la fachada.

«Al final, todo ha quedado en un susto, pese a que han caído restos más grandes que una pelota de tenis. Las dos personas que pasaban en el momento del desplome se han salvado de milagro», dijo Martín.

Fuentes del departamento de Patrimonio del Gobierno de Aragón señalaron ayer «no tener aún conocimiento del suceso», a la espera de un comunicado por parte del propietario del templo, «responsable de la protección y conservación de la iglesia».

El desplome de ayer es un síntoma más del largo y prolongado deterioro que sufre esta iglesia zaragozana, a causa del paso del tiempo, la dejadez y otras actuaciones desafortunadas. Lo más urgente, desde el punto de vista patrimonial, es salvar las pinturas murales de Coello, una obra única del Barroco en la que el mejor artista español del último tercio del siglo XVII estuvo trabajando entre 1683 y 1684. Así se reclamó, al menos, en un foro abierto sobre la Mantería, celebrado en febrero de 2018 con especialistas y representantes institucionales ante cientos de invitados.

La conocida como Capilla Sixtina de la capital aragonesa sigue con su desgaste a la espera de una rehabilitación que se inició en 1998, pero que se vio truncada en 2001 con el derrumbe de la cúpula. Sin problemas estructurales graves desde 2010, aunque con humedades importantes en muros, tejados y bóvedas, queda pendiente recuperar el principal valor del templo: la obra de Coello. Originalmente todos los muros de la iglesia estaban cubiertos por pinturas, pero hoy se conservan solamente algunas de las cúpulas, los tambores y los frescos.

Martín volvió ayer a lamentar el mal estado en el que se encuentran las pinturas. «Nosotras arreglamos lo que podemos, y, por supuesto, en este caso pondremos otro ‘petachico’ a la fachada, pero no tenemos recursos para afrontar una restauración de tanta envergadura. Si nadie hace nada por buscar una solución, las pinturas las perderá Aragón», señaló la directora del colegio.

Etiquetas
Comentarios