Ocio y Cultura

XIII CONCURSO DE RELATO BREVE DE HERALDO

Miguel

Miguel
Miguel
José Miguel Camarasa

Sentado en un banco, a la entrada del pueblo, en la rotonda, el sol de invierno me adormece. Cierro los ojos y veo un ganado, mi ganado, lo reconozco por los cencerros. Padre estará haciendo faenas en la paridera, madre las suyas en casa, mis hermanas sirviendo en Zaragoza.

Días, que entonces parecían eternos y hoy siento fugaces, de infinita soledad. A veces en el llano, a veces en el monte, siempre en la austera naturaleza de esta tierra al Este del Moncayo. Mi compañía: las ovejas y los perros, las heladas, el cierzo y el sol abrasador, que marcaron mi piel menos que la muerte de mi sobrina, niña, y mi hermana, joven. Y la radio, que me daba argumentos para pleitear con las amistades en el bar, en la peña, en las noches de lifara y jotas.

El traqueteo de un tractor me saca de mi ensimismamiento. Se hace tarde, de camino al bar pienso a santo de qué dice mi sobrino que me admira tanto. Tras la cena viendo el parte, a la cama, que mañana será otro día, aunque parezca el mismo.

Lea todos los relatos que participan en el XIII Concurso de relato breve de Heraldo.

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