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Ocio y Cultura

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Peregrinos navarros alertan del mal estado del ramal norte de la Ruta Jacobea en Aragón

El embalse de Yesa, la autovía y la falta de infraestructuras adecuadas sumen ese tramo en el olvido.

Entrada de un grupo de peregrinos navarros en la localidad zaragozana de Esco, hace unos días.
Entrada de un grupo de peregrinos navarros en la localidad zaragozana de Escó, hace unos días.
Carmen Esparza

La Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Navarra ve "abandono" en el ramal norte del Camino de Santiago aragonés. Así lo denunciaban algunos de sus miembros hace unos días en un amplio reportaje publicado en ‘Diario de Navarra’.

Un grupo de miembros de la asociación quiso realizar ese tramo de la Ruta Jacobea y, aunque el paisaje les sedujo, se sorprendieron negativamente de algunas de las cosas que encontraron a su paso.

"Es un ramal con mucha historia. Antaño hasta los peregrinos se bañaban en las aguas termales de Tiermas. Pero hoy, entre el embalse de Yesa y la construcción de la autovía, está en precario. Menos mal que la gente de la zona lo defiende y se preocupa por marcar los trazados –aseguraban al periódico navarro–. Es una ruta algo abandonada de la que nos llevamos una buena experiencia. Es una alternativa estupenda a otras rutas más colapsadas".

El Camino de Santiago aragonés entra desde Francia por Somport, se divide en dos ramales en Puente la Reina de Jaca y confluye de nuevo en Sangüesa. El albergue municipal de esta localidad recibe cada año, entre marzo y noviembre, unos 2.000 peregrinos.

El ramal norte pasa por núcleos como Berdún, Asso Veral, Sigüés, Esco, Tiermas, Yesa y Javier; el sur lo hace por Artieda, Ruesta o Undués de Lerda, y es el más utilizado.

Cuatro etapas

En ambos casos, el trazado del Camino se puede completar andando en cuatro etapas (55-60 kilómetros, en total). Medio centenar de miembros de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Navarra completaron las cuatro etapas del ramal norte entre febrero y marzo para comprobar su estado y cualidades.

Según ha indicado José Miguel Rey Beaumont, su presidente, "siempre buscamos nuevas rutas para andar y teníamos esta pendiente. Nos habían contactado desde asociaciones de la zona para recorrerla y darle visibilidad, y la verdad es que ha valido la pena".

Pero lo cierto es que casi nadie le presta atención a este ramal. Sí lo hace la Asociación Pro Reconstrucción de Esco (localidad de la Jacetania expropiada en su mayor parte para la construcción de Yesa). 

Para su presidente, José Luis Clemente, el desinterés general, el embalse y la autovía "están dejando morir el ramal norte"."Yo no le resto importancia al otro, al sur; no se trata de quitar peregrinos de uno de los ramales para dárselo al otro –señala–. Creemos que las dos vías pueden convivir, y que es el peregrino quien debe elegir. Lo que no se puede negar es que hay razones históricas que avalan el ramal norte. En el ‘Códice Calixtino’ se mencionan, por ejemplo, los baños de Tiermas, y en Sigüés se conservan restos del hospital de peregrinos de Santa Ana".

A su juicio, el "olvido" que padece el ramal norte se remonta a los años 60. "En el 59, cuando se hizo el pantano de Yesa, ya se cubrió un tramo –relata–, y en el 63 se propuso como vía alternativa la Nacional 240. Pero, como es lógico, los peregrinos siempre huyen de los coches, y en cuanto la carretera cogió mucho tráfico, cayó en desuso. Como con el recrecimiento de Yesa se iba a inundar, se hizo una demarcación alternativa con subvención del Ministerio de Cultura, y luego, en 2010, nosotros hicimos la señalización, que ahora se ha aprovechado para hacer una ruta de bicicletas. El problema es que en los últimos meses la autovía se ha ‘llevado’ parte del Camino de Santiago entre Esco y Tiermas".

Un albergue en Sigüés

A la hora de desanimar a los peregrinos no solo cuentan las agresiones al trazado o los coches, también la falta de alojamientos adecuados.

Hay albergue en Berdún y en Yesa –señala José Luis Clemente–, pero las separan 40 kilómetros y entre ambas localidades no hay ningún otro. Lo ideal sería que hubiera uno en Sigüés, pero no se ha conseguido. El hospital de peregrinos de Santa Ana es de propiedad particular, y aunque desde el ayuntamiento de la localidad se ha hecho alguna gestión para dedicarlo a albergue, parece que las conversaciones no han llegado a buen puerto. Una buena red de albergues y refugios atraería a muchos más peregrinos, lógicamente".

El objetivo de revitalizar el ramal norte antes del próximo año jacobeo de 2021 parece cada vez más lejano.

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