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CÓMIC

Mujeres tras la viñeta

Ellas también pintan, y lo hacen en todo tipo de estilos, desde el manga al humor más cáustico. El tebeo cuenta con una nueva generación de artistas aragonesas

Alrededor del 70% de los personajes de DC y el 75% de los de Marvel son hombres. La mujer intenta todavía hacerse hueco en el mundo de los superhéroes y dejar atrás la imagen hipersexual y secundaria que se le otorgó en su momento. Afortunadamente las barreras se rompieron antes tras la viñeta: "Si hace unos años la profesión de dibujante de cómic era masculina, hoy en día ese debate ya está superado. No hay un estilo ‘de chico’ o ‘de chica’, ni tampoco un género para un público determinado", afirma la oscense Mamen Moreu, viñetista de 34 años que comenzó en el mundo del cómic hace una década y cuyos dibujos se publican regularmente en revistas como ‘El Jueves’.

Es la más veterana de esta nueva hornada de viñetistas aragonesas, en la que también se incluyen, entre otras, Sara Jotabé, Laura Rubio, Sara Soler o Isa Ibaibarriaga. "El humor lo hacen personas, da igual si eres hombre o mujer. Pero sí es cierto que hace unos años en revistas como ‘El jueves’ el humor era más machista, los tíos se lo pasaban bien en las viñetas y la mujer no salía siempre bien parada. Ahora ya no es así", considera. Mamen Moreu publicará el próximo 4 de abril una recopilación de su serie ‘Dolores y Lolo’ que se publica en ‘El Jueves’.

En el caso de Iru, ilustradora que trabaja, sobre todo, en fanzines, "uno de mis personajes es Don Chechu, un jubilado que tiene que vender su alma al diablo para poder sobrevivir con su exigua pensión, y nunca he sentido que ser mujer fuera un problema para hacer historias con un protagonista así. Por otra parte también hago historias de corte más intimista donde la protagonista soy yo. Salvo cuando realizas un encargo con una temática determinada en cuyo caso te tienes que ceñir a lo solicitado, cuando dibujas para expresar algo tienes que hacer lo que quieres hacer, lo que te nace, no lo que se espera de ti".

Un estilo sin clichés

La zaragozana Sara Jotabé, quien debutó en 2016 en el cómic de largo formato con ‘Pajas Mentales’ (LetraBlanka) considera que "la visibilidad de las dibujantes ha tomado mucha fuerza. Hay muchísimas autoras y dibujantes estupendas". De pequeña tenía a Disney y al italiano Alessandro Barbucci (autor de la serie ‘W.I.T.C.H’) como referentes, pero fueron Maitena y Moderna de Pueblo quienes más le influyeron ya en la adolescencia. En 2017 publicó ‘Diario de una vida de mierda’ (LetraBlanka) y en los próximos meses verá la luz ‘Diferente”, un cómic solidario de la oenegé Dibujos Por Sonrisas.

La viñetista zaragozana Laura Rubio rechaza también el cliché que rodea al consumo de cómic. "Los lectores no son solo chicos, las mujeres no consumen solo dibujos ‘naif’, el manga no es un género masculino...", enumera. De hecho, su primer álbum, ‘Zilia Quebrantahuesos’ (GP Ediciones, 2015), que publicó con solo 19 años, mezclaba el estilo manga con el europeo. Dos años más tarde, Rubio lanzó ‘Queronea’ (GP Ediciones), su proyecto de fin de carrera en el grado de Bellas Artes de Teruel. Y la pasada semana presentó su nuevo proyecto, ‘Historia Ilustrada de la Comunidad de Albarracín’, un álbum encargado por el Centro de Estudios de la Comunidad de Albarracín y que se repartirá entre los niños de la comarca turolense. "Un cómic sirve para contar historias. Desde pequeña quería escribir y me gustaba dibujar y cuando descubrí que podía unir ambos mundos ya no he querido hacer otra cosa».

"No dibujas como una chica"

La barbastrense Sara Soler, de 27 años, debutó en el mundo del cómic el año pasado, con el álbum ‘Red & Blue’ (eVolution). Y también en 2018 trabajó, junto al ilustrador catalán José María Beroy en un tebeo protagonizado por ‘Dr. Horrible’, la webserie creada por Joss Whedon (autor de ‘Buffy cazavampiros’ y director de las últimas películas de ‘Los vengadores’). "Aún queda un residuo machista, se nota que hace pocos años era una profesión de hombres y que los álbumes eran para un público masculino. Aún te llegan a decir «pues no dibujas como una chica»", destaca Soler, que presentó la semana pasada en Zaragoza su último trabajo, ‘En la oscuridad’ (Ediciones Península), que convierte en viñetas el secuestro del periodista Antonio Pampliega. "El mundo del cómic sorprende porque está lleno de clichés. Los hay que también creen que somos muy pocos los artistas en Aragón, pero somos muchos".

La ejeana Isa Ibaibarriaga disfruta creando historias de terror, que le sirve de vehículo para mostrar la parte más oscura del ser humano. Así lo plasmó en su primer trabajo, ‘Gummy Girl’ (GP Ediciones, 2016). Sus referentes son el manga japonés de terror, como Junji Ito, Suehiro Maruo o Hideshi Hino y su estilo es muy personal: dibuja únicamente con bolígrafos. Ibaibarriaga, que en su pueblo era la única que leía cómics, destaca que "el problema no es de género, sino de ingresos. Seas hombre o mujer, es cada vez más difícil vivir del cómic".

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