Ocio y Cultura

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"A mi padre le debo mucho o casi todo"

Profesores, escritores, guionistas y directores de cine evocan a su progenitor y recomiendan títulos sobre el vinculo padres e hijos

Miguel Mena / 25-02-2014 / FOTO: GUILLERMO MESTRE
El periodista Miguel Mena, uno de los consultados en esta encuesta.
Guillermo Mestre

Hoy es el Día del Padre, 19 de marzo, una fecha muy significativa en el calendario, aunque haya dejado de ser festivo. La relación entre el padre y sus hijos se vivió, se vive y se vivirá de formas muy distintas. Es una de las relaciones más fascinantes y complejas de la historia del mundo. El padre es abrigo, compañero, frontón o enemigo, y para algunos, en momentos de su vida, se impone el axioma: “Hay que matar al padre”. Escritores, guionistas, directores de cine y profesores contestan a tres preguntas sobre su progenitor Ellos son Ana Alcolea, Ciro Altabás, Javier Calvo, José María Conget, María Dubón, Francisco Ferrer Lerín, María Frisa, Cristina Grande y Miguel Mena.

1. -¿Cuál es la imagen que tiene de su padre, su mejor recuerdo?

2. -¿Qué le debe el escritor o cineasta que es, si le debe algo?

3. -¿Cuáles serían sus dos o tres novelas preferidas o películas sobre la figura del padre o la relación padres e hijos?

ANA ALCOLEA. MESTRE.  EN EL PRIN(31329064)
Ana Alcolea en su querido Teatro Principal de Zaragoza.
Guillermo Mestre

ANA ALCOLEA. Escritora.

1.   Hay tantos que me es muy difícil decir esto. Tengo miles de recuerdos maravillosos. Por simpático, este: estuvimos en China mi padre, mi marido y yo, y fuimos a la Muralla China; mi padre empezó a subirla a un ritmo que no lo podía  seguir. ¡Le hacía tanta, tanta ilusión estar allí, en un sitio tan mítico para él también! Es un recuerdo maravilloso, entre otros muchos.

2. Le agradezco que comprara muchos libros para que yo pudiera leer, libros que él no había podido leer.  Se tuvo que poner a trabajar a los 14 años; entonces cuando yo llegué al mundo a mí no me pasaría eso. Trabajaba muchísimas horas extras no para comprar un coche (lo tuvimos cuando yo era mayor), sino para comprar libros, libros, libros de papel, que yo pudiera hojear y en los que yo pudiera ser curiosa. Y leer. Ahí está la raíz de mi vocación y de mi dedicación.

3. ‘El Rey Lear’ de William Shakespeare, ‘La isla del padre’ de Fernando Marías y, por supuesto, ‘Ordesa’ de Manolo Vilas, el novelón del padre.

Ciro Altabás.
Ciro Altabás, humorista, guionista y director de cine, en una foto de archivo.
Esther Casas/Heraldo.

 

 

CIRO ALTABÁS. Director de cine y dibujante.

1. De pequeño tenía poca relación con mi padre porque trabajaba más horas que un reloj. De hecho, no le llamaba "papá", era "el señor que viene a casa a dormir por las noches". Luego, cuando cumplí 18 y me marché de Zaragoza a estudiar a Madrid, mi padre me recogió en coche las primeras navidades. Y en ese viaje me dijo que se había dado cuenta de que tenía un hijo, y que quería recuperar el tiempo perdido. ¡Y ya lo creo que lo recuperó!

2. Es mi fan número uno, me apoya en todo, me anima, me da un empujón cuando lo necesito o se convierte en un colchón si hiciera falta. Mi madre protesta, de broma. Dice que "estuve 18 años cuidándolo sola para que ahora venga su padre y se lleve el mérito".

3. Elijo películas: 'Nebraska', 'El resplandor' y 'Pinocho' y ‘Tu hijo’ de Miguel Ángel Vivas.

Javier Calvo
Javier Calvo, en el centro, en un rodaje para Aragón TV.
Archivo Morrosko

 

JAVIER CALVO. Director y guionista.

1. Primavera, un sol agradable en nuestra gran terraza y mi padre rodeado de sus plantas tocando la guitarra y cantando canciones de los 60 de Simón & Gartfunkel, Beatles o Los Brincos.

2. Mucho o casi todo. Mi primer cortometraje era un canto a mi padre fallecido a finales de los 90: 'Bocetos'. Ese trabajo me abrió muchas puertas profesionales y seguramente hoy me dedico al mundo del cine y la televisión por ello. Además de ello, una constante en mis historias es la figura del padre.

3. Dos poesías claves para mí son: ‘Coplas a la muerte de su padre’ de Jorge Manrique y ‘No entres dócilmente en esa buena noche’ de Dylan Thomas. Ambas son tan bellas como desgarradas y he acudido a ellas en muchas ocasiones. Una novela que me encanta es ‘Las lágrimas de San Lorenzo ‘ de Julio Llamazares, no es tan conocida como ‘La lluvia amarilla’ pero es mi novela preferida del autor. Ahora que soy padre siento un vínculo muy estrecho con esta novela. Como el protagonista, yo también suelo dormir al raso en esa mágica noche mirando las estrellas con mi hijo Martín.

José Conget.
José María Conget recuerda a su padre cantando desde primera hora.
Esther Casas/Heraldo.

 

JOSÉ MARÍA CONGET. Escritor

1.-El recuerdo que prefiero de mi padre es su alegría por las mañanas. Siempre se afeitó cantando. ‘Soy de Aragón la tierra noble’ y ‘Noche de ronda’ son las melodías que primero me vienen a la cabeza.

2.- Como nunca le dije que lo quería -se daba por descontado, pero no debería ser así-, aparece mi afecto en algunas páginas que he escrito sobre él.

3.- El patrón literario de relación padre-hijo lo estableció ‘La carta al padre’ de Kafka, que es muy injusta con el padre, y ese modelo es frecuente en las letras. Yo prefiero la búsqueda del padre, como Telémaco en 'La ‘Odisea’, y por citar narraciones más modernas, el cómic ‘El arte de volar’, de Antonio Altarriba, y el imitador de Demis Roussos en ‘Derecho natural’ de Martínez de Pisón.

María Dubón.
María Dubón evoca el magisterio de su padre.
Heraldo/La Sabina.

 

 

MARÍA DUBÓN. Escritora.

1. Mi padre era una persona fuerte, de sólidos valores, disciplinado, sensato, muy estricto, riguroso, responsable y con sentido del humor. Uno de los mejores recuerdos que conservo de él es el de su primer día como policía local. Había trabajado duro para aprobar la oposición y verle salir de casa con su uniforme nuevo, me llenó de orgullo.

2. Ser perfeccionista obsesiva, mi instinto se superación, haber suprimido las palabras: derrota y fracaso, de mi vocabulario; mi capacidad de esfuerzo y constancia para conseguir mis objetivos… Son principios que mi padre me inculcó y que me resultan muy útiles en mi oficio. Debo agradecerle, además, que en mi casa hubiera buenos libros. Lecturas que fomentaron mi pasión por la escritura.

3. ‘Carta al padre’, de Kafka y 'Más fuerte que el odio', de Tim Guénard.

Francisco Ferrer Lerín.
Ferrer Lerín tuvo una fugaz relación con su padre.
Vicente Almazán.

FRANCISCO FERRER LERÍN. Escritor y ornitólogo.

1. De mi padre tengo un recuerdo apesadumbrado, culpable, por insuficiente y despectivo. Nunca, cuando pude, le presté la atención que merecía, y ni siquiera al envejecer tuve la piedad propia de un hijo. Quizá, en mi descargo, en mi descargo débil, se podría anotar, que en su caso, la vejez, la enfermedad y la muerte fueron de la mano, y no hubo tiempo de reconsiderar mi cruel postura. 

2. Mi padre supo que yo era escritor diríase incluso antes de que en puridad lo fuera. Mis balbuceos poéticos, bajo la influencia rutilante de Saint-John Perse, los apreció como nadie los ha apreciado, y aunque como ya he dicho antes mi actitud hacia él no era la debida, hubo algo en su reconocimiento de mi escritura que quizá me hizo ver que yo debía seguir adelante por ese camino.

3. ‘El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia’, de Patricio Pron, pese al excesivo título, acierta en el tratamiento de ese común problema, la necesidad de saber quién está detrás de la figura del padre, qué es realmente esa figura a menudo impostada. Pero el libro capital para sufrir leyendo al tiempo que estableces unas coordenadas no demasiado lejanas para el campo de operaciones donde uno batalla durante toda la vida con el padre, es el relato ‘Saturno’ de Eduardo Halfon, prodigio de la síntesis y de la capacidad de descripción de la tragedia considerada como la más íntima. Lo ha publicado en Zaragoza, la editorial Jekyll & Jill.

María Frisa.
María Frisa recuerda a su padre contándole cuentos cada noche.
Guillermo Mestre

 

MARÍA FRISA. Escritora.

1. Mi mejor recuerdo es de la infancia. Por la noche, mi hermano y yo acostados en nuestras camas gemelas en la habitación que compartíamos, con la tenue luz de la lamparita y mi padre sentado en una de ellas contándonos cuentos. Éramos insaciables y él nunca perdía la paciencia.

2. Le debo mucho, él fue quien me inició en el placer de la lectura. Además, trabajó durante unos años de agente de Círculo de lectores y mi casa siempre estaba abarrotada de libros. Tenía más de los que era capaz de leer.

3. Muchas escritoras han reflejado en libros autobiográficos la relación con sus padres, por ejemplo, Natalia Ginzburg en ‘Léxico familiar’ o A. M. Homes en ‘La hija del amante’. Y Nancy Mitford hace un repaso a toda su disparatada familia en ‘A la caza del amor’.

Cristina Grande.
Cristina Grande siente que su padre haya desaparecido demasiado joven.
Guillermo Mestre

 

 

CRISTINA GRANDE. Escritora.

 

1 y 2. Acabo de publicar un artículo en ‘Heraldo’ sobre eso.

3. De padres e hijos me encantan: ‘La maleta de mi padre’ de Orhan Pamuk, ‘Carreteras secundarias’ de Ignacio Martínez de Pisón y ‘Tiempo de vida’ de Marcos Giralt Torrente.

Miguel Mena / 25-02-2014 / FOTO: GUILLERMO MESTRE
Miguel Mena en el estudio de Radio Zaragoza/Cadena Ser donde trabaja. 
Guillermo Mestre 

 

MIGUEL MENA. Escritor y locutor.

1. Mi padre era un hombre muy reservado, de gran bondad, melancólico, de aire machadiano. Era carpintero y mi mejor recuerdo es verle trabajar la madera con enorme cariño y meticulosidad en muebles y objetos que aún conservo.

2. Le debo mi afición a la lectura. Le gustaba tanto leer que se llevaba libros para el descanso del bocadillo en su trabajo, algo maravilloso en alguien que empezó a trabajar a los 11 años.

3. Mi novela favorita de padres e hijos es ‘Carreteras secundarias’, de Ignacio Martínez de Pisón, con ese padre que encadena fracasos y ese hijo que acaba aceptándolo con gran ternura. En el ámbito autobiográfico me resulta muy conmovedor ‘Un amor especial’ del premio Nobel japonés Kenzaburo Oé.

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