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"Un Dios prohibido", historia de los mártires de Barbastro

La película, dirigida por Pablo Moreno y que se estrenará el próximo fin de semana, "se sale de la narrativa habitaul de la Guerra Civil".

Fotograma de la película Un Dios prohibido
"Un Dios prohibido", la historia de los mártires de Barbastro
CONTRACORRIENTE PRODUCCIONES

Elena Furiase, Iñigo Etayo y Mauro Muñiz son algunos de los protagonistas de la película "Un Dios prohibido", una historia "de amor y de perdón" que cuenta también con la participación de Jesús Guzmán.

La nueva película de Contracorriente Producciones, que llegará a los cines españoles el próximo fin de semana, está dirigida por Pablo Moreno y narra el martirio de 51 miembros de la comunidad Claretiana de Barbastro en el inicio de la Guerra Civil española.

Con guión de Juan Díaz, se trata de un film coral en el que han participado más de cincuenta actores, entre principales y de reparto, así como 400 figurantes, la mayoría de ellos vecinos de Ciudad Rodrigo (Salamanca), localidad en la que se ha rodado gran parte de la película.

"La historia es muy peculiar y se sale de la narrativa habitual de la Guerra Civil. Después de sumergirnos en la historia, creo que tiene un único y gran tema que lo envuelve todo y al que se llega de forma progresiva, que es el tema del perdón por encima de todo", declaró Pablo Moreno durante una entrevista con Efe.

Elena Furiase da vida en el film a una miliciana republicana de 20 años, Trini, que se deja llevar por un seminarista convencida de que ella puede luchar contra el amor y superar una guerra y muchos ideales por ese amor. Por su parte, Jesús Guzmán interpreta a un anciano cura.

El 20 de julio de 1936, un grupo revolucionario de milicianos asaltó el Seminario de Misioneros Claretianos, formado por sacerdotes, hermanos ayudantes y seminaristas próximos a ordenarse sacerdotes, dos de ellos liberados por ser argentinos. Encerrados y separados los jóvenes de los superiores, fueron fusilados entre el 2 y el 18 de agosto.

"Durante el tiempo transcurrido las relaciones se van fortaleciendo de tal modo que terminan perdonando a los que van a ser los verdugos. No nos interesa quien es el verdugo, sino el por qué deciden morir los seminaristas", comentó el director, al que sí le ha importado en el film respetar las sensibilidades de todos. "No hay que prohibir ni a Dios, ni a Alá, ni a Buda ni a nadie"

Los meses de rodaje en Ciudad Rodrigo "han sido duros y a la vez fantásticos. Hemos tenido que paliar los problemas, principalmente económicos, con soluciones imaginativas y la generosidad de la gente", comentó el director de la película que ha contado con un presupuesto inferior a 300.000 euros.

Sobre Elena Furiase opinó que se trata de una persona muy generosa "que me ha sorprendido mucho. Me gustaría volver a trabajar con ella", y en cuanto a Jesús Guzmán afirmó que con sus 87 años "tiene una energía increíble. Son personas que aportan mucho, que hacen sugerencias y colaboran en todo".

A estos actores se unen en el reparto Juan Alberto López, Jacobo Muñoz, Alex Tormo, Juan Rueda, José María Rueda, Gabriel Latorre, Juan Lombardero, Mauro Muñiz, Ainhoa Aldeanondo, Guido Balzaretti y Jerónimo Salas.

Por el momento, la película se estrenará en 40 cines de toda España y su director espera que guste al público. "Es una historia real que ocurrió en nuestro país. Estas cosas se cuentan para que no vuelvan a pasar y para hacer memoria. Todas las películas que se han hecho sobre la Guerra Cicil, independientemente desde la posición ideológica que se hayan realizado, así lo pretenden. Aquí no se juzga a nadie".

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