Ocio y Cultura

32 edición

ARCO arranca con un presupuesto "ajustado"

Del 13 al 17 de febrero se celebra en Madrid la Feria Internacional de Arte Contemporáneo.

Preparativos de ARCO 2013_4
AFP

Pocas horas antes de que comience una de las ediciones de ARCO más comprometidas, tanto por la aplicación del 21% del IVA cultural como por la situación económica actual, los galeristas ultiman los preparativos de una feria más contenida.

Esto hace que la búsqueda de la pieza más polémica o transgresora se haga más difícil, a lo que se suma la ausencia del artista Eugenio Merino, que facilitaba esta labor al presentar habitualmente las obras que más despertaban la atención del público.

En esta jornada previa, otro de los objetivos es encontrar la obra más cara, lo que por el momento es difícil de determinar. Con un precio de 850.000 dólares (635.718 euros), la Galería Marlborough ofrece la pintura de Fernando Botero 'Amazone', de 2007, seguida en precio por una de Manolo Valdes, valorada en 410.000 dólares (306.000 euros).

El futuro de las galerías

En cuanto a los ánimos de los galeristas, hay de todo, como el gran enfado de José Mártinez Calvo y Luis Valverde, de la Galería Espacio Mínimo, que reclaman más ayuda y otro tipo de organización por parte de Ifema.

En su opinión, tal y como están planteadas las cosas, las galerías españolas no son competitivas y los artistas españoles son los más débiles: "En estas condiciones nuestro futuro no pasa por ARCO", señalaron y eludieron de toda responsabilidad al actual director de la feria, Carlos Urroz, y a los anteriores.

"Carlos tiene una gran sensibilidad y no es responsabilidad suya el que esto no funcione, sino de Ifema, que debería ser privatizada", aseguraron.

Frente a estos, se encuentra la postura de Elena Ochoa, que ultimaba los preparativos del 'stand' de Ivorypress, donde el precio máximo de una obra es de 600.000 euros. En su opinión, "todo el mundo está encantado, con gran optimismo. El ambiente entre los galeristas es de darnos ánimos".

Ochoa aseguró que su galería ha invitado a 54 coleccionistas de todo el mundo que han confirmado su asistencia. "Creo que la respuesta desde fuera ha sido más masiva que en otras ocasiones, gracias al trabajo que hemos hecho durante todo el año y a que ARCO es una feria en la que descubres valores que fuera no se ven".

Mientras Elena Ochoa hablaba, el dúo cubano Los Carpinteros, formado por Marco Castillo y Dagoberto Rodríguez, tiraban tomates a las paredes del 'stand' donde posteriormente tenían que colocar unos tomates de porcelana. 

Esta obra, totalmente nueva, tiene que ver "con el linchamiento, con las protestas, las reacciones violentas", señalaron los artistas que han recurrido a una fábrica de Toledo para que les hiciera los veinticinco tomates de cerámica que la componen.

Un bien cultural, no un artículo de lujo

Otra de las galeristas que se mostraba satisfecha era Juana de Aizpuru, que ya antes de comenzar la feria tenía prácticamente vendidas dos obras: una pintura del artista alemán Albert Oehlen y una fotografía de Yasumasa Morimura.

A la veterana galerista no le preocupa tanto el aumento del IVA cultural "que para nosotros pasa de un 18 a un 21%" como el hecho de que la obra de arte sea considerada un artículo de lujo.

"Hubiera sido un detalle que en los días de la feria nos hubieran librado del aumento del IVA, pero este aumento tampoco es para rasgarse las vestiduras", aseguró.

Lo que más le duele, señaló, "es que consideren el arte un lujo. Es un bien cultural y, si se considerase como tal, los coleccionistas pasarían a ser colaboradores del Estado para crear un patrimonio histórico. Los coleccionistas no están reconocidos en España".

Y en cuanto a una de las obras más fotografiadas estará probablemente la de Mario Ybarra, norteamericano de origen mexicano, que ha montado en la galería Honor Fraser, de Los Ángeles, una gran carnicería musical, con jamones y piezas cárnicas de madera. La obra se llama 'Cómo una vaca visitando a un carnicero'. 

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