Ocio y Cultura

Incierto futuro para la 'Casa de Dios', de Épila, tras la muerte de su creador, Julio Basanta

La mayor experta internacional en arte bruto, Jo Farb, está buscando mecenas para su conservación ante el desinterés del Ayuntamiento.

Julio Basanta, delante de su 'Casa de Dios', a mediados de 2014.
J. L. Solanilla

La conocida como ‘Casa de Dios’, obra del creador autodidacta Julio Basanta, tiene un futuro muy incierto tras la muerte, hace unos meses, de este original y destacado representante del arte bruto, o brutalista, en España. Basanta falleció el pasado 8 de julio y desde entonces es su viuda y algún otro miembro de su familia quienes se encargan de hacer algunas labores de mantenimiento del conjunto escultórico, catalogado como una de las muestras más importantes de arte bruto en Europa por Jo Farb Hernández, directora de la galería de arte Natalie and James Thompson y profesora del departamento de Arte e Historia del Arte de la Universidad estatal de San José, de California.

Farb Hernández, la más reconocida experta en este tipo de creación artística y autora de varios tomos en los que recopila los mejores ejemplos que se pueden encontrar por todo el mundo, ha cursado varias visitas a la finca de Épila donde Julio Basanta dio rienda suelta a su genio creativo. La última de ellas la hizo a finales del año pasado y pudo constatar algunos daños en una de las esculturas por falta de mantenimiento.

La familia no tiene recursos para hacerse cargo de la conservación y su viuda apenas puede desplazarse allí desde Zaragoza, donde vive, a causa de su edad.

En vistas de esta situación, algo que suele ser bastante habitual en este tipo de manifestaciones artísticas cuando mueren sus autores, la experta norteamericana está intentando buscar mecenas que pudieran contribuir de alguna manera a su conservación. “He intentado recaudar dinero de una fundación americana por apoyar la preservación del entorno entero, incluso pedir presupuestos de unas conservadoras de Galicia. Pero por ahora la fundación aún no ha decidido invertir en el sitio de Basanta, pues por el momento están centrando los recursos de que disponen en otros sitios”, señala Jo Farb Hernández.

Añade lo paradójico que resulta que mientras la casa de Basanta, una de las más originales de Aragónconcentra la atención de numerosos aficionados al arte brutalista de todo el mundo y de no pocos curiosos y turistas que se acercan hasta allí procedentes de todos los rincones de España, los responsables políticos e institucionales locales y regionales apenas muestran interés alguno. “No creo que las autoridades locales estén interesados en salvar las obras porque la familia así lo detecta”.

Incierto futuro para la Casa de Dios, de Épila, tras la muerte de su creador, Julio Basanta

Detalle de algunas de las esculturas de la casa. Foto: J. L. Solanilla

El Ayuntamiento pasa

Efectivamente, el desinterés desde el Ayuntamiento es tal que el alcalde, Jesús Bazán, ni siquiera ha querido atender a este periódico, a pesar de las reiteradas peticiones realizadas durante los últimos días, para recabar su opinión al respecto.

Su predecesor en el cargo, Martín Llanas, había manifestado en alguna ocasión su intención de valorar la catalogación y la conservación de la casa, a la que llegan cada año miles de personas para conocer de cerca las enigmáticas esculturas, cuyas fotografías y vídeos se difunden por blogs y páginas web españolas y del resto del mundo.

En España, Jo Farb Hernández  ha recopilado más de medio centenar de ejemplos de estas manifestaciones, catalogadas también como arte del medio ambiente, ya que se suelen utilizar materiales reciclados. De estos, media docena se encuentran en Aragón.

Además del caso de Épila, los más notables son los de Monesma de San Juan y Barbastro, ambos en la provincia de Huesca.

En Monesma de San Juan, a 14 kilómetros de Barbastro, Félix Sampériz reconstruyó su casa familiar con botellas de cava y de champán que le traían de toda la comarca. Decía que se había inspirado en la arquitectura de Gaudí.

Quizás el caso más interesante, desde el punto de vista artístico, de los catalogados en Aragón es el de José Foncillas, cuyas obras son bien visibles en la casa que tiene a la salida de Barbastro en dirección a Alquézar y Salas. Por allí pasan numerosos turistas que van a visitar las bodegas de la D. O. Somontano y muchos se detienen a contemplar las instalaciones de este extransportista, que desplegó su universo creativo hasta hace bien pocos años, aunque ahora ya se ha retirado por su avanzada edad. Los turistas se sienten atraídos, sobre todo, por una gran figura tallada en piedra sobre un alto pedestal y al resguardo de un gran parasol que sostiene en sus manos un pico y una pala, sobre los que se posa una paloma blanca a cuyos pies figura la palabra 'paz'.

Galería:Las casas ms originales de Aragn

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