Ocio y Cultura

Natalio Bayo exhibe los 289 grabados de su vida

El pintor, Premio Aragón–Goya de 2014, recoge en un libro todas las piezas de su ‘Obra gráfica, 1978-2018’ (IFC), con prólogo de Gonzalo Borrás y estudio de Belén Bueno Petisme.

El artista retrata a los seres mitológicos de Aragón.
Natalio Bayo

‘Natalio Bayo. Obra grabada, 1978-2018’ (IFC, 2019) es un libro muy singular, lleno de claves y afectos. Es, de entrada, el testimonio de una pasión de 40 años del artista de Épila por el grabado, en el que recogen 289 grabados, que se dice pronto, y es una cifra de la amistad entre el pintor y el historiador del arte Gonzalo Borrás, autor de un breve prólogo.

El maestro del mudéjar, gravemente enfermo, ha podido ver el libro, con emoción y un sinfín de recuerdos y le dijo a su mujer Marisol: "Es el mejor libro de grabados de Natalio". En las líneas de su pórtico, que precede al estudio sólido y extenso de Belén Bueno Petisme, Gonzalo Borrás escribe: "Él  nunca se ha conducido como un artista, sino como un trabajador gráfico (…) Para mí ha sido un privilegio compartir tantas tardes de colaboración con él, en las que se iban consolidando nuestras afinidades electivas, y durante las que ambos nos autodenominamos ‘obrericos del libro y de la ilustración’, con nuestro habitual saludo de entonces de ‘obrerico uno’ (Natalio) y ‘obrerico dos’ (un servidor)".

Todas las técnicas

Gonzalo Borrás elogia de Bayo "su intenso trabajo artístico, extraordinariamente versátil, fundamentado en su manifiesto dominio del dibujo, principio de toda su labor como ilustrador, grabador y pintor". El libro, de 220 páginas, recoge desde el primer grabado que realizó en 1978, un ‘Tocado de cardos’, al aguafuerte y a la aguatinta, hasta el libro inédito ‘La danza macabra’, que saldrá en breve en Prames, bajo la coordinación de Rafael Yuste.

Belén Bueno, que recuerda el magisterio de Durero, Rembrandt y Goya (Natalio también habla casi siempre de Pablo Picasso también), ha distribuido el libro en tres apartados: los grabados no seriados, los grabados que ha publicado en portafolios y carpetas, y los libros de bibliofilia, ilustrados con grabados, con títulos como ‘Pedro Saputo’, ‘Aragón monumental’, ‘Chrysaor’, ‘Caballos en la noche’ o ‘Carmen’, entre otros.

Natalio Bayo reflexiona: "El libro de ‘Carmen’ no me salió bien. No me sentía cómodo con el asunto y no soy capaz de representar ese espíritu del sur con sus bandoleros y sus amores tempestuosos. Se me escapó un poco. Me ha gustado mucho enfrentarme a la leyenda de San Jorge. En el asunto aragonés, como dice Gonzalo Borrás, me he sentido cómodo: San Jorge es uno de mis temas favoritos porque mezcla la doncella, el caballo y el guerrero. Y también el dragón. Me he sentido especialmente cómodo al trabajar con poetas en ‘Breve imaginario’, que quizá sea el libro donde me he sentido más libre".

Natalio Bayo hojea las páginas del ‘Aragón Artístico y Monumental’, con textos de Gonzalo Borrás y señala: "Gonzalo Borrás ha sido clave en mi vida y en mi obra. De él destacaría dos cosas: cuánto sabe, lo mucho que sabe, y lo cercano que es; qué bien narra la creación, con claridad y sabiduría. Él y Federico Torralba han sido para mí quienes mejor han sabido contar el arte".

Natalio Bayo repasa sus temas: la huella de su infancia campesina, la impregnación de Italia, el interés por los seres míticos de Aragón, la pasión por la poesía ("muchos poetas me han dedicado poemas y eso me emociona. El Nobel Thomas Tranströmer me escribió poco antes de morir y me decía que estaría encantado de colaborar conmigo", recuerda), libros por los que ha sentido debilidad, como ‘Bomarzo’ de Mujica Láinez, ‘Romeo y Julieta’ de Shakespeare, ‘Pedro Saputo’ de Braulio Foz, o su comunión con las canciones de José Antonio Labordeta.

La conciencia social

"Me ha gustado mucho, y aún me gusta, el grabado. He realizado mucho aguafuerte, en alianza con el aguatinta y la resina, pero también he usado la punta seca y el buril sobre plancha de cobre. Veo estos trabajos ahora y veo que hay aquí muchas cosas que no podría hacer ya. Me gusta el grabado porque una plancha, como hacía Rembrandt, te permite hacer hasta cuatro otras distintas, las pruebas de estado. Sin embargo, creo que ahora la técnica que más me gusta es la acuarela".

Belén Bueno recuerda que Bayo es uno de los principales artistas dedicados al grabado, que posee una conciencia social del arte y que se preocupa de "las debilidades del ser humano, la fragilidad del poder y otras virtudes humanas, el peligro de la ambición o la importancia del amor".

Natalio Bayo señala: "Me gustaría hacer algunas cosas todavía: ‘Salomé’ de Oscar Wilde, ‘El cantar de los cantares’ y ‘La Divina Comedia’ de Dante".

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