Despliega el menú
Ocio y Cultura

Lita Cabellut, en el aplaudido montaje de una ópera de Krenek en Múnich

Diseñó la escena y el vestuario con Carlus Padrissa, de La Fura del Baus. El jueves abre una exposición en Zaragoza.

Una imagen del espectacular montaje de 'Karl V'.
Una imagen del espectacular montaje de 'Karl V'.
Lita Cabellut

Lita Cabellut (Sariñena, Huesca, 1961) vendrá eufórica a Zaragoza. El lunes por la mañana tomaba el avión en Múnich hacia Madrid y el martes por la noche, en vísperas de la inauguración de su exposición ‘La victoria del silencio’, que abrirá al público al día siguiente en el Museo Goya de Ibercaja, llegará a orillas del Ebro. En la representación de ‘Karl V’, la ópera dodecafónica de Ernst Krenek (Viena, 1900–Palm Springs, California, 1991), escrita entre 1931 y 1933 y estrenada en 1938, fue elogiada por doquier. La obra, cuyo director escénico es Carlus Padrissa, de La Fura del Baus, fue aplaudida entre 13 y 15 minutos en la Ópera Estatal de Múnich. Carlus Padrissa, en la segunda colaboración con la artista oscense afincada en La Haya, dijo que Lita Cabellut "es magnífica. Hace magia con la luz", y matizó que había aprendido mucho de ella.

Lita explica a HERALDO: "A mí me encanta trabajar en otras artes. Ya sea en el teatro o en la ópera. No me cierro a nada. Sí es cierto que es la segunda vez que colaboro con Padrissa. Aquí ha sido algo distinto, he tenido mayor presencia: con los cuadros, con la atmósfera, con el vestuario, con la escenografía, con la iluminación misma. Me he volcado en esta obra y me he sentido muy viva ahí, muy creativa e implicada".

Lita Cabellut dice que en esta función, que representa una parte de los conflictos religiosos y políticos del siglo XVI y diversas batallas por el poder, se potenció su mundo en "una apuesta onírica, muy bonita, que me ha hecho plenamente feliz".

La pintora dice que para ella ha sido una experiencia fascinante, superior en presencia a su colaboración en ‘El asedio de Corinto’ de Rossini, que se estrenó en el Festival de Pésaro en agosto de 2017 con Carlus Padrissa también. Aquí "la poesía se convierte en escultura tridimensional. Para mí, el poeta es el como el padre de todas las artes. La poesía me interesa cada día más. Y este trabajo en la obra de Ernst Krenek ha sido como pintar un gran cuadro con personajes. Me he sentido un poco como Don Quijote, que en los molinos de viento veía escenarios, gigantes. Aquí casi todo era blanco porque la pasión es blanca, el silencio es blanco, la belleza es blanca", subraya, con su habitual pasión.

Cita en la casa del maestro

Lita Cabellut habla como si estuviera poseída. El arte no sale solo de sus dedos y de su cabeza, sino que parece habitarla y circula, a borbotones y con destellos de claridad y delirio, en su sangre. Cabellut, al evaluar la obra de Krenek y el montaje, habla del "peso de la ética, la tragedia de la ignorancia, vestida con pinceladas de Caravaggio. Blancos de Zurbarán y realismo del Bosco. Todo esto está", aspectos y ecos que han pasado previamente por la cabeza de la pintora de Sariñena, una de las artistas españolas vivas más cotizadas en el mundo.

Está feliz. "Sin duda. Le voy a decir algo, estoy entusiasmada. Tengo la sensación de que ‘La victoria del silencio’ es la exposición más importante de mi vida. Es en la casa de mi gran maestro. El domingo, en ‘Karl V’, veía muchos fogonazos de su inspiración, rastros de su influencias, de sus imágenes. Cada vez admiro más su mundo, su pensamiento, sus imágenes, sus personajes y sus colores, y me gustaría trabajar en esa dirección de compromiso con su tiempo y con los seres de su época. Es mi maestro y mi modelo. Pensar que mi obra va a convivir con la suya durante unos meses, me produce una emoción muy especial. Sincera", afirma.

Lita Cabellut siempre esconde un as bajo la manga. Ahora cumple otro sueño: trabaja en la ilustración de un poemario de Federico García Lorca, que despierta en ella sentimientos parecidos a los que despierta otro de sus dioses: Camarón de la Isla, al que le ha dedicado ya varios retratos.

Etiquetas
Comentarios