Ocio y Cultura

Las curvas de Alexander Kurth, en la nueva exposición del Museo del Origami

La obra del alemán, con suaves pliegues y el uso de cremalleras, se expondrá desde mañana hasta el próximo 3 de marzo

Una de las obras de Alexander Kurth.
EMOZ

Tras un año y medio de contactos y planificación, la Escuela Museo Origami Zaragoza (EMOZ), instalada en la segunda planta del Centro de Historias, por fin ha traído a sus galerías las creaciones de Alexander Kurth, artista berlinés que lleva diseñando sus propias figuras desde 2011 y que se aleja del estilo del resto de obras allí expuestas. Más que figuras con centenares de pliegues basadas en la geometría o representaciones de Don Quijote o San Jorge, Kurth decide realizar pocas pero sutiles dobleces en papel húmedo para elaborar alegorías de fantasmas y alusiones a la naturaleza y a su fe. Aunque tampoco faltan en esta exposición los animales vistosos de varios colores, las figuras realizadas mediante el uso de las matemáticas o los personajes de historias que el espectador puede desarrollar.

Pero son esas alegorías las que tienen un lugar privilegiado en la exposición con una gran vitrina en la última sala. Además, estas piezas tienen una particularidad: Kurth emplea cremalleras que dejan entrever el interior de la obra. "Muchos modelos complejos tienen una estructura desconocida y los quería abrir para descubrirla, como si tuvieran una cremallera que pudiera emplear. Esta es la idea que quería incorporar", explica el artista, que ya conocía el museo zaragozano al haber acudido a la ciudad para visitarlo hace tres años.

Entre las piezas destacas de esta exposición, que ocupará el EMOZ hasta el próximo 3 de marzo, también llama la atención un bajo a escala real para cuya elaboración Kurth empleó una hoja de 1,2 por 2,7 metros. "Los grandes modelos como este son fastidiosos de plegar", reconoce, aclarando que esta pieza le llevó dos días para su diseño y 12 horas para su plegado.

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