Ocio y Cultura

Torrero recordará la vida y el canto de Felisa Galé

Se cumplen 70 años de la muerte de la jotera, pareja artística y sentimental de José Oto, y el domingo se le rendirá un homenaje ante su tumba en el cementerio.

Felisa, a la derecha, en el cuadro de jota de Pepe Esteso.
Felisa, a la derecha, en el cuadro de jota de Pepe Esteso.
Archivo Patxi Mendiburu

El cementerio de Torrero se abre cada vez más a la cultura: charlas, representaciones teatrales, rutas artísticas, conciertos más o menos selectos y, ahora, este domingo 30 de septiembre, a partir de las 12.00, organizará un homenaje a Felisa Galé (Zaragoza, 1912-1948), una de las grandes joteras de la historia, de existencia demasiado corta. Su voz limpia, potente y versátil, está unida a la de quien fue su pareja, su gran amor y su compañero de recitales en muchas ocasiones: José Oto (1906-1961), que no logró superar su muerte y falleció prematuramente envejecido, víctima del alcohol, de la pena y de la depresión.

Blanca Blasco Nogués, estudiosa de la obra de su pariente Romualdo Nogués (al que dedicó su tesis doctoral y del que acaba de editar sus ‘Obras completas’) y responsable de la Unidad Cultural de Cementerios, está muy emocionada con este homenaje que tendrá lugar este domingo en la manzana 3, en el cementerio antiguo, y que será amenizado por la Rondalla de la Familia Navascués.

En el texto donde se explica el acto se recuerda que Aragón es “un pueblo de jota” y también se subraya la importancia de “proteger la memoria de los grandes joteros y joteras que supieron transmitir la jota como un acto de dedicación, de esfuerzo y de dedicación de nuestra tierra”.

Orígenes y formación de la cantante

No están claro los ascendentes de la familia de Felisa Galé. Unos los vinculan con Buñuel, en Navarra, y otros con Magallón (Zaragoza), como recuerdan algunos especialistas, entre ellos Javier Barreiro en su web https://javierbarreiro.wordpress.com/2012/02/28/felisa-gale/. El estudioso local José Ignacio Sauca Modrego, en los comentarios a esa página del escritor y especialista en tango y música popular, dice el padre de Felisa era Esteban Galed Pérez, de Magallón, que Felisa cambió Galé por el original, y que existen muchos vínculos con esa localidad y que aún queda gente que se acuerda de la joven. De esa ligazón también se recuerda que Felisa era una magnífica cantante de la ‘Pulida magallonera’. En Magallón, además, han creado un gigante con su figura.

Torrero recordará la vida y el canto de Felisa Galé

Grupo de jota de Pepe Esteso, con Felisa Galé y Oto, entrevisto, a la derecha de la imagen. Achivo Patxi Mendiburu

No tardó en mostrar algo más que afición: tenía vocación, talento y una singular disposición hacia el canto. Procedía de familia de joteros: su abuelo cantaba y tocaba en la rondalla, y su hermana Pilar poseía buena voz, y la acompañaba en ocasiones. Su primer profesor fue Pepe Esteso. En la web de Patxi Mendiburu se reproduce una curiosa fotografía del grupo de jota de Esteso y se ve a una joven Felisa Galé con José Oto, detrás y acariciándole el hombro. Fue el maestro de la jota quien le sugirió que se presentase en el Teatro Principal en 1929. Dos años después, obtenía el primer premio del Certamen Oficial de Jota en el mismo lugar. Misteriosamente, jamás volvió a inscribirse. Aquel éxito y sus cualidades le abrieron muchas puertas en Aragón, en diversas ciudades de España y de Europa, sobre todo de Alemania y Francia.

En una gira por Madrid la oyó el tenor Miguel Fleta y se quedó literalmente cautivado con su forma de cantar y su voz. Se ofreció para ayudarle a costearse sus clases de canto, pero al parecer Felisa le dijo: “Yo no dejo Zaragoza por nada del mundo”. Aún no tenía 20 años y no está del todo claro que fuese ya la compañera sentimental de otra figura en ciernes: el citado José Oto. Parece que el inicio de la relación se remontaría a algo más tarde. En Blesa (Teruel), el 5 de agosto de 1934, Oto y Galé, tal como contó Evaristo Lou en HERALDO y recogería luego el historiador José Lozano Allueva, “nos obsequiaron en el Centro Radical con una magnífica fiesta de jota, cantando innumerables y bellísimos estilos de Jota solos y a dúo, que entusiasmaron hasta el delirio al numeroso público que llenaba los locales del Centro y al que, ansioso de oírles, se estacionó en la calle”.

La jota y sus ambientes los unieron. Cantaron a dúo en ocasiones, las famosas jotas de picadillo, como escribió otro experto como Fernando del Val, pero también en solitario en el mismo cuadro en escenarios como el Frontón Cinema. Felisa tenía una gran personalidad: se sentía republicana, componía sus propios cantos de jota, de hecho compuso un ‘Cancionero’. El escritor y bibliófilo José Luis Melero, teórico de la jota, dice: “Felisa Galé es una de las grandes joteras de Aragón de todos los tiempos. Poseía una voz dulce y armoniosa. Más que su potencia, a mí me gusta la calidad de su tonada, su finura, el buen gusto que tenía. Y luego atrae por su historia de amor con José Oto, claro”, señala.

Torrero recordará la vida y el canto de Felisa Galé

Varios cronistas han subrayado que esta pasión, “su relación libre”, escandalizaba en la ciudad. Según el historiador de la jota Demetrio Galán Bergua “habían mostrado su voluntad de casarse”. Barreiro define así su registro vocal: “Su voz potente y diáfana, de brillantes agudos y exquisitos matices, unida a su pureza estilística y vivencia jotera, la convierten en una de las grandes, pese a su corta vida profesional”. En 1946 se le descubrió la enfermedad que acabaría con ella en 1948. Javier Barreiro cuenta que, herida de muerte ya, cantó con José Oto en el Cinema Moderno de Barcelona en la Navidad de 1947. “Durante los años 30, se la llegó a llamar ‘Emperatriz de la jota'”.

Felisa Galé falleció en 17 de agosto de 1948. En HERALDO se recordó su trayectoria, se decía que había cantado ante el Rey Alfonso XIII y ante Franco. Se añadía que “contratada para América no pudo realizar el viaje a causa de su enfermedad. Intervino en varias películas y ha dejado su voz registrada en disco”. José Oto, en su entierro, intentó cantar “Cuando se murió, / le puse un pañuelo en la cara / pa que la tierra no toque / boquita que yo besara”. La emoción y las lágrimas le impidieron terminar, algo que le volvería a pasar más tarde en Caspe.

La vida, la música y el amor de Felisa Galé y José Oto darán lugar, en breve, al Libro-CD ‘Vivir con tu voz: Felisa Galé y José Oto’, en el que Magdalena Lasala, Premio de las Letras Aragonesas, recrea su historia de amor, que será recordada cada 14 de febrero en el Cementerio de Torrero.

Etiquetas
Comentarios