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Música

Julio Iglesias: balada de dos conciertos con noche romántica en Barbastro

El cantante, que había quedado cuarto en el Festival de Eurovisión con ‘Gwendoline’, ofreció un recital en las fiestas, en la Sociedad Mercantil, el 9 de septiembre de 1970.

Actualizada 18/06/2018 a las 19:13
Julio Iglesias

Julio Iglesias (Madrid, 1943), que iba para portero de fútbol y militó en las categorías inferiores del Real Madrid (jugó con Velázquez, Grosso, De Felipe), ganó en 1968 el Festival de Benidorm con una de sus canciones más conocidas: ‘La vida sigue igual’. Dos años después participó en el Festival de Eurovisión de 1970, en Ámsterdam, y quedó cuarto con su canción ‘Gwendoline’. Unos meses más tarde actuaría en la Sociedad Mercantil y Artesana (SMA) de Barbastro, en sesión de tarde y noche, un domingo 6 de septiembre. Lo habían contratado, entre otros, José María Ballabriga y Enrique Gómez, ‘Harry’, y lo hicieron ya antes de su actuación en Eurovisión.

El contrato y la cena

El cinéfilo José María Gómez ‘Cuchi’ sospecha que su tío Harry accedía "a muchos cantantes con antelación gracias a la complicidad de su amigo cineasta y escritor Alfredo Castellón Molina, que era realizador en TVE", dice. Julio Iglesias, en un principio, se mostró reticente en acudir a la capital del Somontano. Según recuerda el escritor y periodista Mariano Gistaín, su padre, sastre de idéntico nombre, y otros miembros de la SMA le recordaron que había firmado un contrato y que debía cumplirlo. Lo hizo en el recinto de La Floresta, donde tenía su sede la SMA, y cobró 125.000 pesetas (unos 750 euros de hoy).

Julio Iglesias debió llegar por la mañana o a primera hora de la tarde, y se hospedó en la habitación 107 del Hotel Europa, sito en la calle Romero. Cantó varios temas, en sesión de tarde y noche, acompañado por Los 5 Magníficos, que tenían de vocalista a Esperanza Valero, y por el grupo IV Dimensión de Barbastro. Eran las fiestas de la villa y hubo un lleno absoluto. Las hermanas Tere y Elena Zabau se habían citado con el anfitrión Harry en el hotel porque querían conocer al cantante.

Tras la actuación vespertina, Julio se dirigió en su deportivo desde el hotel al restaurante El Chopo, situado en las afueras. Harry le indicó el camino, con las jóvenes a bordo, en su Seat 850 blanco. Los acompañó, en su propio coche, el secretario de la SMA: José María Ballabriga. Tantos años después, Ballabriga no recuerda ni el menú ni los temas de conversación pero sí el carisma del intérprete; después de firmar algunos autógrafos, regresaron todos a Barbastro. Harry dejó a Tere y Elena a la entrada del pueblo. Hacia las once, Julio volvió a subirse al único escenario de La Floresta, y cantó y tocó sus temas más conocidos. Para entonces ya había publicado dos discos: ‘Yo canto’ (1969) y ‘Gwendoline’ (1970).

Lo más curioso es que, "al terminar su actuación en nuestra terraza de verano", atiborrada, Julio Iglesias ofreció "una entrevista en plena calle, en medio de un corro de fans y curiosos que rodearon al divo", según escribiría el periodista local Ramón Martí, de ‘El cruzado aragonés’, para el ‘Boletín’ de la SMA. Martí, con galantería y oficio, permitió que la reina de las fiestas, Cristina Aznar, y dos de sus damas de honor, Manolita Masgrau y Mari Cruz Landa, le hiciesen algunas preguntas, "ya de madrugada". Julio dijo que si "pensase en el dinero que gano, no cantaría", que con la canción quería "coger experiencia humana", y anunciaba que "yo dentro de muy poco tiempo daré una sorpresa, voy a hacer el doctorado en los Estados Unidos, y dejaré de cantar". Añadía que cantaba porque le gustaba y, a la vez, precisaba que "yo como, ceno y duermo con lo que gano cantando –no pido dinero a mi familia para vivir– pero al día, no tengo ninguna cuenta bancaria, ni nada de eso".

Cristina Aznar, perspicaz, quiso saber cuándo se retiraría de la canción: "Voy a hacer el doctorado de política y económica (sic), soy abogado y voy a vivir de mi carrera", dijo con absoluta seriedad. Mari Cruz Landa se extrañó de que no hubiese cantado ‘Gwendoline’. "Creo que ‘Gwendoline’ ha quedado muy atrás", le contestó.

Alguien golpea a la puerta...

Afirmaba que no tenía novia. Se casaría con Isabel Preysler el 29 de enero de 1971. De la segunda actuación, Daniel Ribera de IV Dimensión recuerda un detalle: "Compartimos camerino y en un determinado momento, como me vio enredar un poco en la camisa, me dijo: “Ya te ajusto yo la pajarita". Se dejó la guitarra en la SMA y se la llevaron a la mañana siguiente al hotel. "O quizá la fuese a buscar su representante", ha dicho Daniel Ribera.

Julio Iglesias, de madrugada, se retiró al Hotel Europa. La familia Arilla, sus propietarios, nos envían una foto de la habitación 107. Allí sucedió algo que se ha comentado en Barbastro en muchas ocasiones: una joven, "guapa y bastante liberal", según varios informantes que prefieren preservar el anonimato, ganó el hotel y llamó a la puerta del cuarto del cantante. Entró y se quedó. Pasó la noche, o parte de la noche, con él. Empezaba la leyenda del seductor. "Me suena el hecho, pero ha pasado tanto tiempo que ya no me acuerdo", dice Ballabriga.

Lolo Sampedro, directora de ‘El Cruzado Aragonés’, ha rastreado "con sorpresa" en su diario, y ha constatado que "pasó olímpicamente de Julio Iglesias en 1970". Ella sí escribió con profusión cuando Julio volvió y actuó en el Festival del Somontano de 2001.





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